La lucha contra el terrorismo internacional

Detenidos 11 islamistas en Ceuta que ideaban atentar contra un polvorín y el recinto ferial

Once supuestos islamistas, diez de nacionalidad española y uno marroquí, fueron detenidos en la madrugada de ayer en la conflictiva barriada de Príncipe Alfonso de Ceuta, durante una espectacular operación policial ordenada por el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional. El grupo está supuestamente relacionado con la organización Al Haraka Salafiya Yihadia, vinculada a Al Qaeda, algunos de cuyos miembros, aunque no los detenidos, estuvieron implicados en los atentados del 11-M y de Casablanca. Los detenidos estaban bajo observación policial desde marzo de 2005, cuando se detectó que realizaban labores de proselitismo yihadista en la mezquita conocida como Darkawia. La operación, en la que han participado 300 policías, se puso en marcha cuando se supo que el grupo se planteaba "pasar a la acción" e ideaba planes "muy incipientes" para cometer atentados contra un polvorín militar situado en la fortaleza del Monte Hacho y contra el recinto ferial de la ciudad. Entre los detenidos están dos hermanos del vecino de la ciudad norteafricana que estuvo preso en Guantánamo tras ser detenido por fuerzas de EE UU en Afganistán.

El grupo está supuestamente relacionado con Salafia Yihadia, organización ligada a Al Qaeda y con relaciones con el 11-M

Un detenido tenía una carta de otro capturado en 2005 por enviar terroristas a Irak a las órdenes de Al Zarqawi

Los arrestados se planteaban "pasar a la acción", pero aún no habían elaborado planes y carecían de armas y explosivos

Trescientos policías llegados de Madrid y trasladados a Ceuta en el ferry Ciudad de Málaga se desplegaron por toda la ciudad durante la noche. A las cuatro de la mañana cortaron todos los accesos a la barriada en la que se llevaron a cabo las detenciones. Sólo algunos vecinos del Príncipe Alfonso, de población mayoritariamente musulmana, fueron testigos del desarrollo de la llamada Operación Duna, fraguada desde marzo de 2005, cuando la Comisaría General de Información inició una investigación en torno a las presuntas actividades de reclutamiento de jóvenes musulmanes para hacer la yihad.

A mazazo limpio

La policía entró a mazazo limpio en las casas de los detenidos, algunos de los cuales fueron trasladados hasta los furgones policiales con los ojos vendados. Laarbi Mohamed, presidente de la barriada, se despertó por el "gran estruendo" que montaron los funcionarios cuando entraron en una casa cercana a la suya, sita en la calle de Fuertes. "Eran buenos chicos y ninguno había planteado ningún problema de convivencia", declaró Laarbi. Todos los detenidos, con edades que oscilan entre los 23 y los 38 años, fueron conducidos entre fortísimas medidas de seguridad hasta un almacén usado por la Guardia Civil en el Muelle de la Puntilla, para ser trasladados a Madrid, donde pasarán a disposición del juez Baltasar Garzón entre mañana y el viernes. El barco zarpó a las tres de la tarde.

Todos los detenidos tienen en común el seguimiento ortodoxo de los ritos islámicos, "eran barbitas", en referencia a la barba que lucen con orgullo los jóvenes islamistas radicales, según explicaba ayer un vecino de la barriada. Además, frecuentaban la misma mezquita, la de la calle San Daniel, desde donde planeaban su estrategia para captación de adeptos. La operación se puso en marcha después de que durante la investigación y las escuchas telefónicas varios miembros del grupo se planteasen "pasar a la acción", según dijo desde Argelia el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

"Lo que decían es que había que hacer algo en Ceuta", aseguran fuentes de la lucha antiterrorista. Éstas agregan que el grupo había hablado entre ellos y tenía ideado de forma muy incipiente atentar contra el polvorín del Monte Hacho y el recinto ferial, aunque por el momento carecían de armas y explosivos o planes elaborados. "Estaban en ello", explican las citadas fuentes. Los agentes sólo han hallado una pistola de aire comprimido de Abdelkrim Chaib Mohamed, de 30 años, y un chaleco antibala en el domicilio de Hlasin Mustafa Mohamed, de 24, ambos detenidos.

Los agentes registraron una docena de viviendas, la citada mezquita y la peluquería Yamina, propiedad de uno de los detenidos. La policía se ha incautado de "abundante documentación", cuatro ordenadores, teléfonos móviles libros en árabe (entre ellos copias del Corán), cintas de vídeo y audio, DVD y 18.000 euros en metálico, material propagandístico de Al Qaeda, teléfonos móviles, documentos de identidad falsos y agendas electrónicas.

Además, los agentes se han incautado de una carta similar a un testamento vital de un suicida, así como una carta recibida por el detenido Ahmed Mustafá Mohamed (24 años), remitida por Tarek Hamed Hamu (Ceuta, 27 años), detenido en la Operación Tigris (junio de 2005) cuando se planteaba marcharse a Irak para convertirse en un terrorista suicida. Entonces fueron detenidos 11 islamistas, acusados de reclutar y enviar terroristas para ponerlos a las órdenes de Abu Musab Al Zarqawi, el jefe de Al Qaeda en Irak hasta su muerte. Tarek Hamed está preso por integración en banda armada.

La operación ha conllevado la detención de los hermanos Yusef y Mustafá Abderraman Ahmed, éstos a su vez hermanos de Hamed Abderrahaman Ahmed, Hamido, el español que pasó dos años en la base de Guantánamo, y que suele pasar largas horas con otros jóvenes en las playas de Ceuta relatando sus peripecias por Afganistán y las penalidades que pasó en la cárcel irregular montada por EE UU en la base militar de la isla cubana.

Auxiliar de la Policía Local

También han sido detenidos Rachid Mustafa Mohamed, de 32 años, hermano de uno de los ya citados, que es auxiliar de la Policía Local; los también hermanos Abdelkrim y Mohamed Tarik Chaib Abdelaziz, de 30 y 29 años, respectivamente; Karim Abdeselam Homamed, de 32 años; Mohamed Fuad Mohamed Abdeselam; Reduam Ahmed Abderraman, de 26: y Ahmed Abderrayat Laarbi, de 38 años. Dos de ellos ya fueron detenidos por las autoridades marroquíes el mes pasado por vinculación con el terrorismo islámico, aunque quedaron posteriormente en libertad sin cargos. Muchos de ellos tienen antecedentes por robo y tráfico de hachís, una actividad bastante habitual en el conflictivo barrio del Príncipe Alfonso.

Las investigaciones, además, han permitido descubrir que los detenidos tienen conexiones con el Reino Unido y Marruecos. Las fuentes consultadas aseguran que los arrestados estarían relacionados con la organización Al Haraka Salafiya Al Yihadia (Movimiento Salafista de la Yihad o Salafismo Combatiente). Esta organización integraba supuestamente a personas relacionadas con el 11-M y los atentados de Casablanca (16 mayo de 2003), aunque se tiene el convencimiento de que los detenidos ahora no habían estado en contacto con ellos. Uno de los jefes y suicidas de Leganés, Serhane Ben Abdelmajid, el Tunecino, y Mustafá Maymouni, preso en Marruecos por el ataque de Casablanca, estuvieron vinculados a dicha organización terrorista.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de diciembre de 2006