Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

IU niega las razones de Griñán para la posible ruptura del Gobierno andaluz

Valderas culpa al PP de los "roces" que puedan surgir entre los socios en la Junta

Griñán (izquierda) y Valderas conversan en sus escaños durante el debate sobre el estado de la comunidad el pasado 27 de junio. EFE

Los experimentos desencadenan en ocasiones reacciones inesperadas. Así ha ocurrido con el experimento andaluz, esa unión en la Junta de PSOE e IU que en mayo cumplió un año de vida sin sobresaltos. Ante el anuncio del presidente socialista de Andalucía, José Antonio Griñán, de que no volverá a ser candidato a la reelección, PSOE e IU parecen haber intercambiado los papeles. Los socialistas han adoptado el rol de agitadores y han justificado el movimiento de Griñán —que incluye una convocatoria exprés de primarias— en el riesgo de que se pueda romper el pacto en la Junta y deban adelantarse las elecciones. De ese peligro de ruptura no se había oído hablar hasta el miércoles pasado, cuando el presidente anunció sus planes en el Parlamento regional.

IU, sin embargo, ha adoptado un papel institucional e intenta transmitir una imagen de estabilidad en el Gobierno conjunto frente a las especulaciones. Desde el miércoles, los dirigentes de este partido repiten a quien le pregunta que en sus planes no está romper el acuerdo que las dos formaciones firmaron para gobernar en Andalucía durante cuatro años. “Mientras sea útil será difícil de explicar que el pacto se debe romper”, insistió ayer Diego Valderas, vicepresidente de la Junta y, hasta hace dos semanas, coordinador andaluz de IU. “No hay nada que justifique romper el acuerdo”, añadió Valderas, quien recordó que el “mandato” es para cuatro años y que hay importantes leyes autonómicas —como la de Transparencia o la de Participación— que necesitan “al menos 12 meses” para poder tramitarse. Antonio Maíllo, coordinador regional de IU, también apuntó que “no hay razones” para anular el acuerdo.

IU está cómoda en el Gobierno de la Junta. Por un lado, ven que crecen en las encuestas, mientras el PSOE se estanca y el PP se desploma. Además, las tres consejerías que controlan les permiten desarrollar una estructura de partido con la que antes no contaban.

Lo que sí reconoció ayer Valderas es que en la inmediata negociación de los Presupuestos andaluces podrán surgir “roces”. El vicepresidente coincide en parte con Griñán, quien en una entrevista con este periódico publicada ayer apuntaba “a un otoño muy complicado” y a la posibilidad de que haya “dificultades” en la elaboración de las cuentas regionales.

Pero Valderas no quiso centrar el problema en la relación entre los dos partidos. Apuntó, precisamente, a lo que más une a PSOE e IU: los recortes y medidas impuestas por el PP desde el Gobierno central. En su opinión, hay una estrategia de “derrocamiento” desde el Ejecutivo de Mariano Rajoy. “Hay un intento muy fuerte de sectores de la derecha por meter palos en las ruedas de la Junta”, insistió, en referencia al reparto del Fondo de Liquidez Autonómico, los umbrales de déficit y los recursos contra la subasta de medicamentos y el decreto contra los desahucios. Valderas interpretó que lo que intenta impedir el PP es que el Gobierno de PSOE e IU se convierta en “un ejemplo para otras comunidades”. “Quien tiene más ganas de que acabe [el pacto] es el PP”, añadió Maíllo.

El nuevo coordinador regional de IU se mostró sorprendido de que se pueda hablar de fricciones en la negociación de los Presupuestos, porque todavía no se conoce ni siquiera la envolvente económica, algo que está previsto que se cierre esta próxima semana. “Tenemos que hablar primero”, dijo Maíllo respecto a si surgirá un enfrentamiento.

Griñán también ha deslizado dudas sobre la relación que tendrán los dos partidos tras el relevo en la dirección regional de IU, que ha supuesto que Maíllo sustituya a Valderas como coordinador de esta formación. “No es lo mismo que la máxima autoridad de Izquierda Unida esté en el Gobierno a que no lo esté”, ha dicho Griñán. “Los consejeros y el vicepresidente de IU tienen la misma capacidad política que antes. Son IU en el Gobierno”, respondió ayer Maíllo. Por su parte, Valderas defendió “la enorme capacidad de diálogo de su compañero” y pronosticó que “las relaciones van a ser incluso mejores”.