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el futuro de la corona

Rubalcaba propone cambios constitucionales sobre la Monarquía

El PSOE cree que hay que acabar con ciertas “indefiniciones” de la Corona

 La oleada soberanista en Cataluña abrió la veda y, en apenas seis meses, el PSOE ha hecho de la reforma de la Constitución una propuesta central de su proyecto que no deja de sumar capítulos a velocidad de vértigo. El último, una inédita aunque aún vaga referencia a acometer “cambios en la Monarquía” que el secretario general del partido, Alfredo Pérez Rubalcaba, deslizó ayer en una entrevista de radio y de la que no apuntó más detalles.

Primero fue el giro federalista: el pasado 24 de septiembre, también en una entrevista radiofónica y en plena convulsión de la precampaña electoral catalana, Rubalcaba se mostró dispuesto a “cambiar la Constitución” si eso servía para frenar, con un nuevo modelo federal, el desafío independentista; más tarde, ya entreabierta la puerta, el secretario general del PSOE anunció que, si un día se producía esa reforma constitucional, su partido defendería también otras modificaciones, como la inclusión de la sanidad pública como un derecho fundamental para todos los ciudadanos; y ayer, al socaire del encendido debate actual sobre el papel de la Corona, extendió aún más su propuesta: en una entrevista en Onda Cero, Rubalcaba planteó introducir en esa hipotética reforma constitucional futura ciertos “cambios en la Monarquía o en la Casa del Rey, en todo lo que rodea a la jefatura del Estado”.

Él mismo se apresuró a subrayar que los socialistas no van a cuestionar en ningún caso la fórmula de la Monarquía parlamentaria que instauró la Constitución de 1978 y que “sigue siendo completamente válida”. Se trataría, dijo, de resolver por fin la asignatura pendiente de la sucesión al trono —esto es, acabar con la discriminación de la mujer en el acceso a la Corona— y, de paso, acometer “otros cambios”. “Hay indefiniciones sobre la Casa del Rey que nunca se habían planteado y quizá sea el momento de establecer. Creo que deberíamos colocar estos cambios en el marco de una reforma constitucional más amplia. Y hay que revisar otras instituciones: los partidos, el sistema electoral, el Senado…”, prosiguió Rubalcaba. “Hay un deterioro institucional muy grande y hay que abordarlo. En el marco de la reforma de la Constitución”.

El secretario general no llegó a identificar esas “indefiniciones” de la Casa del Rey, pero fuentes del PSOE afirmaron más tarde que serían en todo caso cuestiones “no sustanciales”, y que lo fundamental será la modificación de las reglas del orden sucesorio. Pero otros cambios menores relacionados con el funcionamiento de la Corona, apuntaron estas fuentes, podrían salir en la eventual negociación de la reforma constitucional, y por eso Rubalcaba abrió la puerta a abordarlos.

Desde la dirección socialista alegan, además, que el PSOE está encadenando sus propuestas a gran velocidad porque la crisis en la que está sumida España es también “excepcional”, una “hidra de siete cabezas” que va atacando a todas las instituciones a un ritmo desconocido antes.

El PSOE ya había lanzado este mismo lunes, por boca de su número dos, Elena Valenciano, otra apuesta novedosa: pedir que la Casa del Rey sea afectada hasta las últimas consecuencias por la Ley de Transparencia y que, por ejemplo, todos sus miembros hagan público su "patrimonio privado". Rubalcaba lo ratificó ayer: “La transparencia tiene que llegar a la jefatura del Estado. Yo soy partidario de que el Rey, y en general los miembros de la Casa del Rey, tengan un estatus semejante al que tienen el resto de los responsables públicos: diputados, senadores, los miembros del Gobierno… que hacemos una declaración de bienes y de patrimonio”.