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El PP insiste en la estrategia del silencio ante la presión para zanjar el escándalo

Feijóo reconoce que el partido "tiene un problema que hay que despejar" e insiste en la necesidad de "dar explicaciones"

Bárcenas, a su salida de la Audiencia Nacional el 1 de marzo Ampliar foto
Bárcenas, a su salida de la Audiencia Nacional el 1 de marzo

El PP optó por no complicar las explicaciones. Por segunda vez en tres semanas, el partido evitó convocar la comparecencia habitual de los lunes y ayer, circunstancia sin apenas precedentes, decidió guardar silencio después de la reunión del Comité de Dirección. Un mutisque, según reconocen fuentes populares, se debe al laberinto al que Luis Bárcenas ha abocado el partido.

“En el PP tenemos un problema que tenemos que despejar”, resumió desde un plató de Cuatro el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, quien por otro lado insistió en la necesidad de “dar explicaciones”. Mientras en el Gobierno y en el PP varios dirigentes demandan a Mariano Rajoy y a la secretaria general, María Dolores de Cospedal, que tomen la iniciativa, ayer hubo quien se atrevió a ir más allá al descalificar a Bárcenas.

“Hay que conocer un poco a Rajoy para saber que no le va a doblegar un pillo. Sería malo para España, sería malo para el PP y creo que ningún presidente del Gobierno de España merece ser doblegado por pillos”, señaló el propio Feijóo antes de agregar: “Ha engañado al fisco y probablemente a la justicia española. Por tanto, un señor que engaña con tanta facilidad no es de extrañar que pueda engañar también a dirigentes de mi partido. Yo me siento también engañado”. Y agregó: “No le vamos a perdonar”.

El diputado popular Agustín Conde, que sí compareció en rueda de prensa desde Toledo, consideró que el extesorero es un “delincuente que trata de borrar las huellas de su crimen”. “Nos ha robado a todos los españoles y muy particularmente al PP”, aseguró, puesto que se aprovechó de la confianza de la que gozaba en Génova “para robar y para hacerse rico, para luego sembrar toda clase de insidias respecto del PP”, informa Efe.

Feijóo defendió la gestión de Cospedal, a quien calificó de “prudente” y “diligente”. Y Conde mantuvo que “sí está dando explicaciones y no todos dan las explicaciones”, dijo, aunque fuentes populares apuntan a que nadie en la cúpula del PP quiere ser portavoz del escándalo en este momento. Así, tampoco ayer ningún dirigente del PP contestó a las preguntas clave de este caso. ¿Por qué el PP aún no ha presentado una demanda contra Bárcenas? ¿Qué ocurrió el viernes, cuando la policía acudió a la sede nacional del partido, en la calle de Génova, para entregar una citación y con el objeto de realizar una inspección de la sala utilizada por el extesorero? ¿Descerrajó algún miembro del PP el despacho del antiguo responsable de finanzas, como el propio Bárcenas denunció? ¿Por qué nadie se ha pronunciado sobre las donaciones apuntadas en los papeles del extesorero?

Y, mientras, la tantas veces anunciada decisión de presentar desde la dirección del PP la demanda contra Bárcenas, lo que en el partido se ve como una forma de zanjar el asunto, ayer aún no estaba resuelta. Siguen las dudas. Eso sí, el Juzgado de Instrucción número 38 de Madrid comunicó ayer la inadmisión de la querella interpuesta por Ana Palacio contra el extesorero. Fuentes próximas a la exministra popular aseguraron que ya recurrió esa decisión.