Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

“La Transición nos pilla muy lejos”

La popularidad de don Juan Carlos cae entre los jóvenes, que no vivieron la llegada de la democracia ni el 23-F

La Corona intenta acercarse a ellos

El Rey, Adolfo Suárez y Felipe González, el 24 de febrero de 1981. Ampliar foto
El Rey, Adolfo Suárez y Felipe González, el 24 de febrero de 1981.

"El Rey se ha ganado dos veces los garbanzos: dirigiendo la Transición, siendo el piloto del cambio, y el 23-F”. La frase, de Andrés Cassinello, exdirector de los servicios secretos en la Transición y del Servicio de Información de la Guardia Civil durante el golpe de Estado, resume la opinión de muchos españoles que sin ser monárquicos, empezaron a apoyar al rey Juan Carlos a partir de esa épica aparición en la televisión hace casi 32 años.

Pero en la Casa del Rey son muy conscientes de que no pueden vivir de las rentas de la Transición y tienen que ganarse a esa generación que no oyó el ruido de sables ni tembló en su casa aquel día pensando que todo podía irse al garete. De ahí que tanto el Monarca como el Príncipe hagan cada vez más alusiones a los jóvenes —prácticamente en todos sus discursos hacen referencia a ellos y su delicadísima situación a causa de la crisis—, y que intenten llegar a ellos con las herramientas que ellos utilizan: con una nueva web y un canal de televisión en el popular YouTube.

Según el barómetro del CIS de octubre de 2011, en el que la Monarquía obtuvo su primer suspenso, el 35,6% de los jóvenes entre 18 y 24 años tienen ninguna o muy poca confianza en la institución; En la franja de los 25 a los 34 años, el porcentaje de ninguna confianza asciende al 25,6% y un 7,9% solo le da entre dos y tres puntos (sobre 10). Las cifras se invierten en el sector de la población de 55 a 64 años: el 45,6% situó entre un 7 y un 10 su nivel de confianza en la Monarquía. En el 75º cumpleaños del Rey, EL PAÍS preguntó a jóvenes representantes de movimientos y grupos políticos cómo ven al Monarca y el futuro de la institución.

Para Beatriz Jurado, presidenta deNuevas Generaciones del PP, “la Monarquía representa la estabilidad”. “Los jóvenes que no hemos vivido la Transición sabemos lo que supuso y somos conscientes de que el Rey es una de las personas clave para conseguir el estado de libertad actual”, asegura. Preguntada sobre la posibilidad de que se abra un debate sobre la jefatura del Estado y un referéndum, responde: “El futuro de la Monarquía será el que todos los españoles, con consenso, queramos darle. Cualquier consulta legítima forma parte de nuestra Constitución y el debate enriquecerá siempre la democracia participativa”.

Nino Torre, secretario general de las Juventudes Socialistas, no cree que se vaya a producir “un fuerte debate sobre la continuidad o no de la Monarquía mientras el actual Monarca continúe en activo. Otra cosa es lo que pueda ocurrir cuando se plantee la sucesión”. En cuanto al Príncipe, responde: “Creo que tiene cualidades para ser rey, pero la formación que dirijo ha apostado siempre por una opción republicana para nuestro país, en la que los ciudadanos puedan elegir al Jefe del Estado, aunque eso no nos impide reconocer la importante labor realizada por el Rey”.

Fabio Gándara, uno de los impulsores del Movimiento 15-M, cree que la Monarquía “fue un símbolo importante y una referencia para todos los españoles en su momento, pero ahora mismo es un símbolo anacrónico, que no concuerda con una democracia que garantice la igualdad de todos los españoles”.

“Las nuevas generaciones”, añade, “ya no sienten ese respeto reverencial por el Rey. Nos cuesta comprender la función de la Monarquía, sobre todo en un momento donde lo estamos pasando mal y hay unas ansias de participar en nuestra democracia mayores. Es un proceso natural. No creo que en la figura del Rey como algo intocable, todo es planteable en una democracia”. “Y aunque ahora veamos que se está recuperando un poco su imagen, todo esto va más allá de una crisis coyuntural. Tarde o temprano se tendrá que preguntar a los ciudadanos qué quieren”.

Carlos Martínez Núñez, coordinador del área federal de juventud de IU, de 23 años, opina: “Para cualquier joven nos pilla muy lejos la Transición y el golpe de Estado en el que se legitima al Rey. Creo que ahora intenta acercarse a la gente joven, los más perjudicados por la crisis, pero es muy difícil que podamos identificarnos con él”.

Para Martínez, el hecho de que se fuera a cazar elefantes a Botsuana en un momento muy complicado para España es “el síntoma de que el Rey está totalmente desconectado de los problemas de la población”. “El Rey va a tener el mismo devenir que nuestro modelo de país: si se produce un gran desgaste de las instituciones, la Monarquía caerá igual que los dos grandes partidos y habrá que abrir un proceso constituyente para ver qué modelo de país queremos”.

Más información