Enfermedades infecciosas

La enfermedad del ‘hongo negro’ está causando estragos en la India

En medio de la pandemia, el país ha informado que sufre un número inusualmente alto de casos de mucormicosis, una infección micótica oportunista que requiere de un sistema inmunológico deprimido

Rhizopus arrhizus, causante del 70% de las infecciones de mucormicosis.
Rhizopus arrhizus, causante del 70% de las infecciones de mucormicosis.CDC / Dr. Hardin

Nota a los lectores: EL PAÍS ofrece en abierto todo el contenido de la sección Planeta Futuro por su aportación informativa diaria y global sobre la Agenda 2030. Si quieres apoyar nuestro periodismo, suscríbete aquí.

En medio de la pandemia, la India ha informado que sufre de un número inusualmente alto de casos de mucormicosis, y que más del 80% de los pacientes necesita cirugía de inmediato porque la tasa de mortalidad puede alcanzar el 94%.

¿Pero qué tiene que ver esta enfermedad con la covid-19? Se trata de una infección micótica oportunista causada por diversas especies de hongos pertenecientes al orden Mucorales y que, en el caso de la India, puede estar asociada a los altos índices de infección por el nuevo coronavirus que sufre el país. ¿Por qué? Porque los mucorales se consideran patógenos oportunistas, lo que significa que requieren de un sistema inmunológico suprimido u otra afección subyacente. Tan frecuentes son que podríamos estar hablando de la tercera causa más común de infección fúngica invasiva en pacientes inmunodeprimidos.

Más información

Hasta la fecha, las mucormicosis han sido asociadas a una alta morbilidad y mortalidad. De hecho, los mucorales pueden causar infecciones letales en una población más amplia y heterogénea que otros hongos oportunistas.

Actualmente se conocen 27 especies diferentes de mucorales, distribuidas en 11 géneros que han sido identificadas como agentes causales. La más frecuente es la especie Rhizopus arrhizus, que aparece en el 70% de todos los casos.

La mucormicosis no se transmite de persona a persona, y puede ser adquirida por diferentes vías. La nariz, los senos nasales, los ojos y el cerebro se infectan con mayor frecuencia causando una infección grave denominada mucormicosis rinocerebral, que suele ser mortal. Cuando se inhalan las esporas pueden invadir los pulmones y causar la variante pulmonar. El tracto digestivo se infecta al ingerir las esporas, lo que ocasiona la mucormicosis gástrica. Una cuarta forma de la infección ocurre al entrar las esporas a través de una ruptura en la piel, lo que da lugar a la enfermedad cutánea. La quinta forma recibe el nombre de diseminada, y la sexta variante es una miscelánea de otros tipos que puede causar endocarditis (inflamación del revestimiento interno de las cámaras y válvulas cardíacas) u osteomielitis (infección ósea), entre otras complicaciones.

Una vieja conocida

La enfermedad fue descrita por primera vez en 1876 en Alemania por Paul Fürbringer tras examinar a una paciente que murió de cáncer. En su pulmón derecho mostraba gran cantidad de hifas de hongos y algunos esporangios.

Poco después, en 1885, Arnold Paltauf publicó el primer caso de mucormicosis diseminada, al que denominó “micosis mucorina”. Con el tiempo, se diagnosticaron más, y la incidencia de la enfermedad no ha dejado de crecer desde entonces.

En España, en el año 2005 se contabilizaron 0,43 casos por millón de habitantes y 0,62 casos por cada 100.000 admisiones hospitalarias. En la vecina Francia, la incidencia se duplicó del año 1997 al 2006 y en Bélgica la incidencia se multiplicó por 10 en tan solo una década. Actualmente se estima que la incidencia de este tipo de infecciones en países con registros validados es de aproximadamente 1 a 1,5 casos por millón de habitantes/año.

La probabilidad de sufrir mucormicosis aumenta en pacientes diabéticos y con el sistema inmunológico comprometido

En general, la infección causa dolor, fiebre, a veces tos y genera daños tisulares graves con rápida destrucción de los tejidos hasta llegar a originar necrosis severa.

La probabilidad de sufrir mucormicosis aumenta en pacientes diabéticos y con el sistema inmunológico comprometido. Los hongos mucorales infectan a individuos inmunodeprimidos con factores de riesgo predisponentes, incluidos diabetes no controlada, quimioterapia, enfermedades hematológicas, trasplante de órganos, niveles elevados de hierro en sangre o terapia con corticosteroides, entre otros.

La prevalencia es 70 veces mayor en la India

Según algunos análisis, la India es el país más afectado por la mucormicosis y contribuye con más del 40% de todos los casos notificados en el mundo. La prevalencia estimada de la enfermedad es alrededor de 70 veces mayor allí que en los datos globales. Los factores de riesgo que predisponen a padecerla en este país pueden incluir condiciones socioeconómicas, malas condiciones higiénicas y la alta prevalencia de diabetes mellitus en la población.

Según los datos disponibles, en la India los pacientes con tuberculosis pospulmonar y enfermedad renal crónica tienen un riesgo adicional de desarrollar esta infección. La mayoría de las personas con un diagnóstico positivo o sospecha de que se han infectado son tratadas con dosis altas de anfotericina B, que es administrada por vía intravenosa. El isavuconazol, por vía oral o por vía intravenosa, es una alternativa y el posaconazol también puede ser efectivo, especialmente como terapia de consolidación.

Aunque Rhizopus arrhizus es el agente etiológico más común de la mucormicosis en la India, están aumentando las infecciones por otros hongos. El amplio espectro de agentes implicados en esta infección enfatiza la necesidad de mejorar las rutinas clínicas y determinar la prevalencia exacta de la enfermedad en diversas poblaciones en riesgo.

No hay que olvidar que el diagnóstico y el tratamiento tempranos son esenciales para prevenir la muerte o para evitar una cirugía extensa, que a menudo causa desfiguración facial.

Raúl Rivas González es catedrático de Microbiología en la Universidad de Salamanca

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation.

Puedes seguir a PLANETA FUTURO en Twitter, Facebook e Instagram, y suscribirte aquí a nuestra ‘newsletter’.

The Conversation

Archivado En:

Más información

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50