Cartago abre y renace sobre todas las ruinas

La música y las artes escénicas del Festival Internacional de Cartago, nacido en Túnez en 1964, regresan al anfiteatro romano tras la suspensión de la edición 2020 por la covid-19

Actuación del grupo de Jazz "Charlie Bird" en 1969.
Actuación del grupo de Jazz "Charlie Bird" en 1969.Festival Internacional de Cartago (FIC)

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En Cartago, actual territorio de Túnez, como en tantos otros sitios arqueológicos, deben convivir los vencedores con los vencidos de la Historia antigua, ya que unos emprendimientos arquitectónicos taponaron y ocultaron —a medias— los hogares de los pueblos a los que derrotaron. Pero los ancestros nunca dejan de reaparecer y hacerse presentes en vestigios —las piedras de los santuarios, las vajillas de las casas o las forjas donde se acumula la viruta de las espadas de sus soldados—, como sucede con los restos fenicios sobre los que se erigieron los edificios romanos tras las guerras púnicas de la Antigüedad.

Hoy el Festival Internacional de Cartago (FIC) renace tras la interrupción por la pandemia. Y revitaliza con su cartel las ruinas romanas como escenario privilegiado de conciertos (el anfiteatro romano de Cartago fue uno de los grandes del imperio) y artes escénicas que animarán la próxima edición, prevista entre el 11 de julio y el 18 de agosto de 2021, de un festival que tiene más de 50 años de vida. El FIC, que nació en 1964, busca renovarse con su flamante imagen, en letras fenicias, con el caballo de siempre en su logo estilizado, sobre los colores del eterno Mare Nostrum Mediterráneo.

La 56ª edición del Festival Internacional de Cartago acaba de presentarse en Túnez de la mano de su nuevo director artístico, el músico Imed Alibi, que pretende emprender un camino de revalorización del patrimonio histórico y artístico que, en algún momento reciente, pareció difuminarse entre los reflectores de la industria del entretenimiento meramente comercial. Esta es la intención que expresó Alibi unas semanas atrás en el lanzamiento de la próxima edición de un encuentro que solo se había suspendido otra vez, en 2011, en ocasión de la revolución que culminó con el larguísimo periodo del caudillo Ben Ali.

En primer lugar, los organizadores reconocieron que el parón por la covid-19 les sirvió para reflexionar sobre la puesta en valor de recursos como los archivos de un festival por el que pasaron figuras del legado artístico africano y el árabe-andalusí, así como del pop y el jazz internacional, como Louis Armstrong (que estuvo en Cartago en 1967), Nina Simone, Jimmy Cliff, James Brown, Charles Aznavour, Alpha Bondie o, más recientemente, el belga Stromae. En este sentido, la plataforma digital Mediafic recoge el material histórico para consulta, investigación (y contribución) de los usuarios de Internet, en colaboración con la Biblioteca Nacional de Túnez, y una exposición en la Casa de la Cultura de la capital tunecina recopila fotografías, reseñas y documentación de todas estas décadas. Está abierta al público hasta el 21 de febrero.

Desde 1964 por el festival han pasado figuras como Louis Armstrong, Nina Simone, Jimmy Cliff, James Brown, Charles Aznavour, Alpha Bondie o el belga Stromae

Hay una necesidad de volver a las fuentes y a los objetivos originales de los “padres fundadores” del FIC —entre ellos, Raja Ben Farhat, Taoufik Jebali y Raouf Ben Amor—, reconoce Alibi, así como la voluntad firme de que el festival no se limite al entretenimiento veraniego en las gradas del anfiteatro romano de Cartago. De ahí la programación previa 2021, que anuncia La noche de las estrellas, que abrirá las termas de Antonino y otros sitios de relevancia histórica a un espectáculo coreográfico que pondrán en escena Essia Jaïbi y Selim Ben Safia, el 20 de mayo.

La siguiente parada hacia el verano es una gran noche primaveral, en el Teatro Romano, durante la que se rendirá homenaje al maestro italiano Ennio Morricone, quien no pudo estar presente en la aplazada edición anterior y falleció, justamente, en julio de 2020. El concierto homenaje a Morricone será el 21 de mayo y estará a cargo de la Orquesta Sinfónica del conservatorio Luigi Cherubini de Florencia, que dirige Paolo Ponziano Ciardi. En él participarán más de cien músicos y una coral tunecina. En tanto, el 22 de mayo, la portuguesa Sara Correia cantará fado en la Casa de la Cultura.

Entre las producciones y coproducciones que el FIC anuncia para las noches del festival propiamente dicho destacan: Heddi Habbouba, pop tunecino con Nassredine Chebli; el show Bhar Essoufiya, un proyecto sobre la música sufí que aúna las experiencias de la cantante Nabiha Karaouli y del compositor Adel Bondka, a los que se suma otra confirmación, que es la obra sobre la cultura del desierto y el imaginario de la oralidad, llamada Diwan Erramel, sobre guion de Ali Yahyaoui.

Los organizadores prefieren, sin embargo, no avanzar el cartel internacional del próximo FIC, a la espera del levantamiento de algunas restricciones debidas a la prevención de la covid 19 y de cómo se vayan abriendo las fronteras. En las listas de los posibles convocados figuran, no obstante, los nombres de los maravillosos Ben Harper y Dhafer Youssef, entre otros. Cruzamos los dedos.

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