Glaciares y burros
Puesto que la producción ovina está en crisis como consecuencia del cambio climático, a las carnicerías de la ciudad patagónica de Trelew ha llegado una novedad revolucionaria


En un discurso reciente, el presidente Javier Milei dijo: “No estamos proponiendo negar los impactos ambientales, lo que estamos diciendo es: hagamos cosas que tengan sentido (…) Con esto de cuidar a la Tierra, con el ambientalismo idiota, entonces hay que destruir el ser humano porque rompe el planeta (…) ¿Para qué nos dio el Creador el planeta? ¿Para contemplarlo? Si no tuviéramos regulaciones idiotas sobre las semillas, podríamos producir por lo menos el doble de lo que producimos”. Argentina es uno de los países con mayor uso de glifosato, un herbicida potente, a nivel mundial. Según Wildlife Conservation Society Argentina, más de 135 especies silvestres son afectadas por el tráfico ilegal en el país, al menos 20 de ellas están en peligro de extinción, y nueve de cada diez animales silvestres mueren durante el viaje a destino. En 2025, la provincia de Tierra del Fuego aprobó el proyecto de ley que habilita la instalación de salmoneras, una actividad prohibida en 2021. Según el Foro para la Conservación del Mar Patagónico y Áreas de Influencia, esta industria, que implica la introducción de una especie exótica, genera problemas como el abuso de antibióticos y la propagación de enfermedades. En abril de este año, se aprobó la modificación de la Ley de Glaciares: ya no se protege automáticamente a todos los glaciares, sólo a los que tienen una “función hídrica comprobada”, y cada provincia puede decidir qué zonas proteger y cuáles habilitar para, por ejemplo, la minería. Puesto que la producción ovina está en crisis por sequías prolongadas y el aumento de predadores, consecuencia del cambio climático, a las carnicerías de la ciudad patagónica de Trelew ha llegado una novedad revolucionaria: la carne de burro. No hay evidencia de que haya sido un Creador el que nos dio el planeta pero, más allá de eso, tampoco es que lo estemos contemplando con demasiada delicadeza.


























































