ANATOMÍA DE TWITTER
Análisis
Exposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersos

¿Explicaciones? ¿Para qué quieres saber eso? Jaja, saludos

La respuesta de Juan Carlos I a una periodista en Sanxenxo tiene calidad para reemplazar a un meme clásico

El rey Juan Carlos saluda a su llegada este lunes al palacio de La Zarzuela.
El rey Juan Carlos saluda a su llegada este lunes al palacio de La Zarzuela.Rodrigo (EFE)

La escena ya la conocen: una periodista le pregunta a Juan Carlos I si tiene ganas de ver a su hijo, Felipe VI. “Hombre, muchísimas”. Luego le pregunta si va a dar explicaciones y el rey emérito contesta: “Explicaciones, ¿de qué?”. A lo que sigue una carcajada.

A muchos tuiteros, la respuesta les ha recordado un viejo meme de 2016: el de “pa ke kieres saber eso jaja saludos”, y ya me perdonarán que respete la ortografía original. Todo empezó en la desaparecida Yahoo! Respuestas, una web en la que los usuarios dejaban sus preguntas con la esperanza de que alguien contestara algo más o menos coherente o, en muchos casos, de que algún alma caritativa les resolviera un trabajo de clase a última hora, por lo general sin ninguna suerte. Como aquel que pidió un resumen de la II Guerra Mundial y logró que otro le respondiera con un “tatatatatatatata bom bom”, cerrando el relato con un “me dieron, malditos nazis”.

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Perdón, que me desvío. Volviendo al meme, todo venía de un usuario que quería comprender mejor a Nietzsche y el nihilismo (ahí es nada, literalmente). Y lo mejor que se le ocurrió fue pedir consejo en esta web: “Ya me bajé todas sus obras, pero ¿cuál me ayudaría más a entenderlo?”. La respuesta que recibió fue la que mencionábamos más arriba, la de para qué quieres saber eso, que se convirtió en un meme que se usaba como contestación cómica a preguntas más o menos incómodas. La respuesta del rey emérito —”explicaciones, ¿de qué? Jajaja”— no solo podría sustituir a este meme, sino que parece diseñada para provocar a los tuiteros republicanos. A Juan Carlos I solo le faltó secarse la lagrimilla y darse una palmada en el muslo.

Hay que apuntar que, desde que se anunció la visita del anterior jefe del Estado a Sanxenxo, en Twitter han predominado los mensajes críticos con su figura y, ya de paso, con la Monarquía entera. Por eso hubo también cierta sorpresa y mucha indignación cuando se compartieron los vídeos de los monárquicos y juancarlistas que acudieron a saludarle a Sanxenxo, bandera en mano y muchos vivas en la garganta.

Estos vídeos fueron un claro recordatorio de que las redes sociales forman parte del mundo real, pero no siempre son una muestra fidedigna de lo que ocurre cuando guardamos el móvil en el bolsillo. Si fuera por Twitter, España sería una república desde hace tiempo o se habría convertido en una estos días a golpe de retuit. Pero lo cierto es que hay gente que está encantada de que Juan Carlos I se pase a ver las regatas. ¿Y qué pasa con las comisiones y los problemas con Hacienda? Pues no les parece que sean para tanto.

Por suerte para Juan Carlos I, en Twitter no solo se hablaba estos días de los reyes españoles. El Scottish Express recuperó una anécdota clásica de la Casa Real británica: en Buckingham Palace no entra el ajo. La razón es que la reina Isabel II quiere evitar que la familia vaya soltando aliento a ajo en los actos oficiales. Pero algunos tuiteros apuntaban otra teoría que, sin duda, encaja mucho mejor con lo que sabemos sobre los aristócratas longevos que residen en castillos: en concreto, que la reina es una vampira. De hecho, según ya contó el príncipe Carlos, la familia es descendiente lejana de Vlad el Empalador, el príncipe de Valaquia que inspiró el Drácula de Bram Stoker.

Y así estamos, en un momento en el que lo mejor que le puede pasar a un monarca es que le recuerden algún ancestro que provocaba pesadillas. Al menos en estos casos sí se puede decir que “son cosas del pasado”.


Sobre la firma

Jaime Rubio Hancock

Es el editor de boletines de EL PAÍS y columnista en 'Anatomía de Twitter'. Antes pasó por Verne, donde escribió sobre redes sociales, filosofía y humor, entre otros temas. Estudió Periodismo en la UAB y Humanidades en la UOC. Es autor del ensayo '¿Está bien pegar a un nazi?' (Libros del KO).

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