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Esto es lo que ocurre en el cerebro de los niños cuando juegan con muñecas

Un estudio de la Universidad de Cardiff afirma que este tipo de juguetes activa distintas áreas que permiten el desarrollo de la empatía y habilidades beneficiosas en los menores sin importar el género

Un estudio impulsado por Barbie muestra que jugar con muñecas activa regiones cerebrales que fomentan la empatía
Un estudio impulsado por Barbie muestra que jugar con muñecas activa regiones cerebrales que fomentan la empatíaandy paradise

Conseguir que los niños de hoy en día sean adultos empáticos es más sencillo de lo que se creía. Según un estudio —el primero que demuestra científicamente estos beneficios— realizado por el Centro de Ciencias del Desarrollo Humano de la Universidad de Cardiff presentado este jueves en Madrid, basta con fomentar el juego con muñecas durante su infancia. Lo cuenta Sarah Gerson, profesora titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de Cardiff y principal responsable del estudio: “El juego con muñecas activa regiones del cerebro que permiten que los niños desarrollen empatía y habilidades de procesamiento de información social, incluso cuando juegan solos”. Esa es precisamente una de las conclusiones más interesantes del proyecto: no necesitan jugar con otros niños, algo, por cierto, muy interesante en este momento en el que no siempre pueden estar entre sus iguales a causa de la pandemia.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores de Cardiff han supervisado la actividad cerebral de 33 niños de entre cuatro y ocho años de edad con tecnología de neuroimagen —espectroscopia de infrarrojo cercano funcional o fNIRS— y han comprobado que mientras juegan con muñecas Barbie, impulsor de la investigación, el surco temporal superior posterior (pSTS) se activa. Precisamente esa es la región del cerebro asociada con procesamientos de información social, como la empatía. “Usamos esta área del cerebro cuando pensamos en otras personas, en sus pensamientos o sentimientos. Las muñecas animan a los niños a crear sus propios pequeños mundos imaginarios; a pensar en otras personas y en cómo podrían interactuar entre ellos. El hecho de que viéramos que el pSTS estaba activo en nuestro estudio muestra que jugar con este tipo de juguetes les ayuda a ensayar algunas de las habilidades sociales que necesitarán en el futuro como la colaboración, la cooperación, la negociación y la resolución de conflictos".

Aprender a ser líderes

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En efecto, muchas de las habilidades que se trabajan durante el juego con muñecas son consideradas propias del liderazgo. Por eso, Gerson cree que pueden ayudar a formar también desde el punto de vista profesional: “Algunas de estas habilidades aparecen en las búsquedas de empleo y se trabajan en las escuelas de negocios o en las de medicina”. Porque se considera que “al ser capaces de entender por qué una persona se comporta de una determinada manera, podemos anticiparnos a sus necesidades y utilizar esta información para planificar nuestras acciones, lo que nos ayuda a ser más cooperativos y mejores colaboradores”.

Los beneficios no tienen género

Esto es así sin importar el género. Por eso este estudio puede tener una lectura igualitaria de cara al futuro. “Es una idea interesante. No es algo que hayamos explorado en este estudio, pero creo que es interesante que los resultados sean relevantes tanto para niños como para niñas”, prosigue Gerson. Más aún si se trata de un juego con muñecas como estas, con las que no solo se trabajan las habilidades de crianza, como sucede con los bebés, según mantiene la experta. “En este estudio", continúa, "queríamos descubrir qué sucede en los momentos invisibles, cuando los niños juegan con muñecos que les permiten crear historias, crear su propio mundo utilizando una variedad más amplia de contextos sociales”, afirma Gerson. Y añade: “Hay muñecas que ofrecen una amplia variedad de personajes y complementos como roles y profesiones —juez, jugador de fútbol, sanitario— o situaciones —una minusvalía física en una muñeca en silla de ruedas, por ejemplo—, que pueden ayudar a los niños a identificarse e imaginar una gama infinita de escenarios.”

Es cierto que el juego simbólico —menos aún con muñecas— no suele entenderse como un juego con beneficio educativo. Algo que sí sucede con los STEM (aquellos en los que se trabajan habilidades de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) como puzzles, juegos de lógica, kits científicos y juguetes tecnológicos. Sin embargo, este estudio contradice esa teoría. Patricia Ramírez, psicóloga clínica y autora del libro Educar con serenidad, también: “El juego simbólico, es decir, ese en el que el niño representa lo que podría pasar en la realidad pero a través del juego ayuda a desarrollar la imaginación, el lenguaje, la empatía”. Por eso no descarta que se empiece a regalar muñecas: "Por ejemplo, regalar Barbies a los niños. Hay que olvidarse de eso de que las muñecas son para las niñas; y los coches para los niños, porque las muñecas también ayuda a los niños a aprender”, concluye esta experta.

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