Trump, evacuado ileso de la cena de corresponsales de la Casa Blanca tras un tiroteo
Un hombre entró en el hotel en el que se celebraba el evento y ha abierto fuego en el vestíbulo. El sospechoso, un californiano de 31 años, está detenido
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue evacuado este sábado por la noche de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca después de que el Servicio Secreto evitara que un hombre armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos entrara en el salón en el que se celebraba el evento. El ataque se produjo poco después de las 20.30 en Washington (las 2.30, hora peninsular española). Tanto el presidente como la primera dama, Melania Trump, y el resto de los miembros de su Gabinete salieron escoltados del hotel Hilton de Washington, donde se celebraba la cena, de la que de pronto se apoderó el caos. El sospechoso, que supuestamente llegó a abrir fuego en el vestíbulo del Hilton antes de ser reducido, está detenido y se espera que comparezca el lunes ante el juez.
Se trata de Cole Allen, californiano de 31 años; según las primeras informaciones, se había alojado como huésped en el hotel. El FBI ha acordonado su vivienda en Torrance, un suburbio de Los Ángeles. Trump publicó en su red social una imagen en la que se ve a Allen en el suelo, con el torso desnudo, tras ser reducido por la policía. El presidente, aún vestido de esmoquin, dijo después en una conferencia de prensa en la Casa Blanca que el hombre llevaba “varias armas”. “Parece que actuó solo, que era un lobo solitario”, añadió. “Pero no está claro. Veremos”.
Trump afirmó en su comparecencia improvisada ante la prensa que el atacante había disparado con su escopeta contra un agente, y que este se salvó gracias a su chaleco antibalas. El portavoz del Servicio Secreto de Estados Unidos, Anthony Guglielmi, confirmó más tarde que el policía se encontraba en buen estado y ya había sido dado de alta en el hospital.

Este es el tercer atentado al que sobrevive el presidente de Estados Unidos. En julio de 2024, cuando el entonces candidato republicano pronunciaba un mitin en Butler (Pensilvania), un francotirador disparó hasta en ocho ocasiones contra él y una de esas balas le rozó la oreja derecha. En septiembre de ese mismo año, apenas dos meses antes de las elecciones, un tipo armado fue descubierto en un campo de golf de Florida con planes de asesinar al magnate.
Desde el interior del salón del Hilton en el que periodistas, políticos y famosos estaban cenando este sábado se escucharon cinco disparos. Los comensales estaban en ese momento empezando el primer plato. Tras unos segundos de desconcierto, agentes de seguridad entraron a la carrera en la sala y evacuaron a Trump, su esposa y todo su equipo. En uno de los vídeos grabados por los asistentes se aprecia cómo el vicepresidente, J. D. Vance, es el primero en ser sacado por los policías desde un lado del escenario y, a continuación, es evacuado el presidente por el otro lado.
El área en la que se produjo el incidente, un piso por encima del lugar del evento, fue acordonada inmediatamente. El exterior del hotel, adonde se evacuó a los asistentes, se llenó de policías. El sonido de las sirenas y del sobrevuelo de los helicópteros tomó súbitamente la noche de sábado en la capital estadounidense.
Muchos de los presentes optaron por irse, aunque las autoridades pidieron a los que permanecieron en el hotel que se quedaran para que la cena pudiera continuar, algo que finalmente no ocurrió.
Prensa y poder
Trump se disponía a dar un discurso en la tradicional cita entre la prensa y el poder de Washington. Era su primera vez como presidente en la que acudía a la cena, tras años de boicotear un festejo que se organiza como un homenaje a la Primera Enmienda, que garantiza la libertad de expresión. Trump es el presidente que más ha atacado a la prensa en la historia reciente de Estados Unidos. Y el de este sábado se trata seguramente del evento con mayor número de reporteros por metro cuadrado del mundo.
Había pasado poco menos de una hora desde que las televisiones emitieron las caóticas imágenes de su evacuación cuando Trump publicó el siguiente mensaje en Truth Social: “Ha sido una noche intensa en DC [siglas del Distrito de Columbia]. El Servicio Secreto y las fuerzas del orden han realizado un trabajo fantástico. Actuaron con rapidez y valentía. El tirador ha sido detenido, y he recomendado que ‘EL ESPECTÁCULO CONTINÚE’; no obstante, me guiaré enteramente por las indicaciones de las fuerzas del orden. Ellos tomarán una decisión en breve. Independientemente de dicha decisión, la velada será muy distinta a lo planeado”.






























Unos 20 minutos después del incidente, Weijia Jiang, corresponsal en la Casa Blanca de CBS News, anunció que la fiesta iba a retomarse “lo antes posible”. Jiang es la presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, que cuenta con unos 800 socios y que tiene en esta velada el momento más importante de sus actividades anuales.
A las 21.40, sin embargo, Jiang tomó el micrófono para contar que los Servicios Secretos habían pedido a la organización del evento que lo suspendieran. También avisó de que Trump había convocado una conferencia de prensa “en los próximos treinta minutos”. “Y no es un chiste”, añadió Jiang.
Todas esas informaciones las confirmó el propio presidente en otro mensaje en Truth. Trump también contó que había pedido a la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca que reprogramaran el evento en algún momento “de los siguientes treinta días”.
Antes de su evacuación, el republicano estaba dispuesto a regresar a la cena y cumplir con la tradición de ofrecer un monólogo cómico para los cerca de 3.000 asistentes a un evento que retransmiten en directo las principales cadenas de noticias. En su conferencia de prensa en la Casa Blanca, dijo que tenía previsto dar el “discurso más incorrecto de la historia”.

El Hilton guarda su propia memoria en la historia de la violencia política en Estados Unidos. En la entrada trasera de ese imponente hotel con planta de doble arco, una placa recuerda que a las 14.27 del 30 de marzo de 1981, justamente “en la visita número 100 de un presidente estadounidense” al lugar, John Hinckley Jr., que buscaba impresionar a la actriz Jodie Foster, disparó a Ronald Reagan con un revólver del calibre 22 cargado con balas “expansivas”. La rápida actuación de los servicios secretos, que evacuaron a Reagan al hospital George Washington, salvó la vida al entonces presidente, que solo llevaba unos meses en el cargo.
Del asesinato en 1865 del presidente Abraham Lincoln a manos del confederado John Wilkes Booth en el teatro Ford de Washington al magnicidio en 1963 de John Fitzgerald Kennedy en Dallas, por el que fue acusado Lee Harvey Oswald, la democracia de Estados Unidos puede contarse también en los atentados que hicieron temblar sus cimientos. Además de Lincoln y Kennedy, otros dos inquilinos de la Casa Blanca murieron a tiros: James A. Garfield, en 1881, y William McKinley, 20 años después.
La lista de los mandatarios o exmandatarios que sufrieron atentados pero sobrevivieron a ellos ―una lista a la que Trump se dijo orgulloso de pertenecer este sábado― incluye, además de a Reagan, a Theodore Roosevelt. Un tipo llamado John Schrank, que actuó, dijo, guiado por el espíritu de McKinley, disparó a Roosevelt el 14 de octubre de 1912, cuando este ya había dejado la Casa Blanca. Estaba llegando a un evento de campaña en Milwaukee (Wisconsin).


























































