Cinco países europeos acusan a Rusia de asesinar en prisión al opositor Navalni con una toxina de la rana dardo
“Solo el Estado ruso tuvo los medios, la motivación y la oportunidad”, aseguran en un comunicado conjunto Reino Unido, Francia, Alemania, Países Bajos y Suecia


El Gobierno ruso asesinó al opositor Alexéi Navalni con una toxina mortal, la epibatidina, extraída de la rana dardo venenosa de Ecuador. La misma sustancia que usaban en la punta de sus flechas las tribus indígenas de ese país. Esta acusación contra el Kremlin ha quedado plasmada en el comunicado conjunto que Reino Unido, Francia, Alemania, Países Bajos y Suecia han lanzado este sábado en la Conferencia de Seguridad de Múnich.
“Solo el Estado ruso tuvo los medios, la motivación y la oportunidad de desplegar esta toxina letal contra Navalni, durante su encarcelamiento en una colonia penal rusa en Siberia. Por eso lo hacemos responsable de su muerte”, afirma el texto conjunto.
Navalni, que llegó a convertirse, incluso en prisión, en una seria amenaza política para el Kremlin de Vladímir Putin, por el creciente apoyo de la población a su actividad opositora, murió hace ya dos años en un centro penitenciario ruso. Todas las sospechas apuntaron hacia la idea de un asesinato.
Una investigación conjunta de los cinco países a lo largo de todo este tiempo ha confirmado, a través de pruebas de laboratorio, que se hallaron muestras de epibatidina en el cuerpo de Navalni.
“Al usar este tipo de veneno, el Estado ruso demostró tanto las herramientas despreciables de que dispone como el miedo cada vez mayor que tiene a la oposición política”, aseguran los países denunciantes. “La epibatidina se encuentra de modo natural en las ranas dardo de la selva de América del Sur. Pero esas ranas en cautividad no producen la toxina, que tampoco puede encontrarse de modo natural en Rusia. No hay una explicación inocente para el hecho de que fuera detectada en el cuerpo de Navalni”, denuncia el comunicado.
La ministra de Exteriores del Reino Unido, Yvette Cooper, se ha reunido este sábado en Múnich con la viuda de Navalni, Yulia Naválnaya, para transmitirle en persona el resultado de la investigación. “Rusia veía a Navalni como una amenaza”, ha señalado Cooper. “Junto a su viuda, hoy el Reino Unido quiere aportar luz sobre el barbárico complot del Kremlin para silenciar su voz”.
Los cinco países han informado de sus conclusiones a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, y de la infracción por parte del Kremlin de la Convención sobre Armas Químicas. Todos ellos se han comprometido a exigir a Rusia responsabilidad por sus acciones. El Gobierno ruso no ha respondido de momento a esta acusación.
Navalni acusó durante años al Gobierno ruso de corrupción, y se convirtió en uno de los líderes de la oposición rusa más eficaz y más respaldado por los ciudadanos.
En 2020 ya sufrió un intento de asesinato por parte del Kremlin. Fue envenenado con el agente nervioso Novichok. Sobrevivió al atentado al recibir tratamiento médico en Alemania. Una vez recuperado, consciente de que las autoridades rusas estaban dispuestas a encarcelarlo, decidió aun así regresar a su país, donde fue detenido de inmediato al llegar al aeropuerto.
La viuda de Navalni ha insistido durante estos dos años en que su marido había sido asesinado. Las conclusiones de la investigación anunciada este sábado suponen un espaldarazo a la campaña de Naválnaya, apoyada por numerosos países occidentales pero totalmente ignorada por Moscú.
“Supe desde el primer día que mi marido había sido envenenado, pero ahora dispongo de las pruebas. Estoy agradecida a todos los Estados europeos que, durante dos años, han trabajado meticulosamente para que la verdad salga a la luz”, ha dicho.
La muerte de Navalni, a pesar de la dureza extrema de las condiciones en que se hallaba recluido, conmocionó al mundo. Fue anunciada el 16 de febrero de 2024, cuando el opositor tenía 47 años.
Putin evitó siempre referirse a él por su propio nombre cuando estaba vivo, y solo realizó un comentario un mes después de su fallecimiento: “Siempre es triste que una persona muera”. La versión oficial de las autoridades rusas estableció que Navalni había salido a dar un paseo en la colonia penal de Siberia donde se hallaba recluido, comenzó a sentirse mal y colapsó repentinamente.
“Su determinación a la hora de exponer la verdad ha dejado un legado que perdurará”, ha dicho el primer ministro británico, Keir Starmer, en Múnich. “Voy a hacer lo que esté en mis manos para defender a nuestros ciudadanos, nuestros principios y nuestro modo de vida frente a la amenaza de Rusia y a los intentos de asesinato [ordenados] por Putin”, ha prometido Starmer.
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