Crece la presión sobre el exministro francés Jack Lang, salpicado por el ‘caso Epstein’
El actual presidente del Instituto del Mundo Árabe, figura clave de la época de Mitterrand, ha sido convocado por el Gobierno para que dé explicaciones, mientras numerosas voces piden su dimisión


Las ramificaciones del caso Epstein —el millonario estadounidense condenado por pederastia y que se suicidió en prisión en 2019—, que están sacudiendo las esferas de la política en varios continentes, han alcanzado esta semana a Francia. El exministro de Cultura Jack Lang, figura clave en distintos gobiernos de François Mitterrand en los años ochenta y noventa, y actual presidente del Instituto del Mundo Árabe (IMA), ha sido convocado por el Ministerio de Exteriores para que dé explicaciones en la sede del departamento este próximo domingo, después de que se conociera su relación con el criminal sexual. Numerosas voces de la política francesa piden su dimisión.
El nombre de Lang aparece en los estatutos de un fondo offshore (una sociedad registrada en un país distinto al de residencia de sus propietarios, generalmente por motivos fiscales) creado por Epstein en 2016 y dotado con 1,4 millones de euros, según reveló el lunes el diario Mediapart tras la difusión de cientos de miles de documentos del caso Epstein por parte del Gobierno de Estados Unidos. El exministro se declaró “estupefacto” ante ese “descubrimiento”, calificando de “descaro” la inclusión de su nombre.
No pesa ninguna acusación contra Jack Lang, de 86 años, y su presencia en esos documentos no implica por su parte ningún acto delictivo. Sin embargo, la mención de su nombre en 673 ocasiones y sus vínculos de interés con el financiero estadounidense lo han salpicado tanto a él como a su hija Caroline.
Esta última dimitió el lunes de la dirección del Sindicato de la Producción Independiente, tras la publicación de esas revelaciones sobre la sociedad offshore que presuntamente fundó en 2016 junto al empresario estadounidense. “Era un amigo, no era un íntimo. No formaba parte de mi círculo cercano”, aseguró Caroline en BFM-TV. “¿Cómo se podía [alguien] imaginar horrores semejantes?”, “Yo no podía saberlo. Y mi padre tampoco”, añadió.
Lang dará explicaciones el domingo en el Ministerio de Exteriores, de quien depende el instituto que preside. Pero la intención, vista la presión externa y el cortafuegos que el Elíseo y el Ejecutivo quieren desplegar con este inflamable caso, es que el exministro dimita de su cargo. El Gobierno de Sébastien Lecornu ya ha deslizado, según AFP, que debería “pensar en la institución” que preside, y numerosas voces reclaman su dimisión.
Lang, sin embargo, ha descartado hasta ahora ese extremo, asegurando que “nunca” tuvo conocimiento de los crímenes sexuales de Jeffrey Epstein en la época en la que ambos se relacionaron. Se conocieron, explicó, a través del cineasta estadounidense Woody Allen.
Los llamamientos a la dimisión de Jack Lang como presidente del IMA se multiplican incluso dentro del Partido Socialista (PS). “No sé si Lang es culpable de haber cerrado los ojos conscientemente ante los actos de Epstein ni si, por su trato con él, contribuyó a encubrirlos”, declaró el primer secretario del PS, Olivier Faure, en Franceinfo. “Pero lo que ya resulta chocante es la forma en la que hoy habla del caso”. “En este momento, nada lo implica en los escándalos sexuales, pero debe reflexionar sobre su dimisión para proteger la institución que preside”, añadió.
“No entiendo que Jack Lang no esté más indignado por haber frecuentado a un personaje así. Esto va a perjudicar inevitablemente la imagen del Instituto del Mundo Árabe. Su dimisión debería ser evidente”, coincidió la excandidata socialista a la presidencia en 2007, Ségolène Royal, quien fue ministra en el mismo Gobierno que él.
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