Los nuevos papeles de Epstein certifican sus robustas conexiones con el poder
El FBI recopiló acusaciones de agresiones sexuales “falsas” contra Trump, según el Departamento de Justicia. Musk, Bannon y Lutnick, entre los aliados del presidente citados


La publicación de más de tres millones de nuevos papeles del millonario pederasta Jeffrey Epstein llegó más de un mes después de que expirara al plazo al que estaba obligado por ley el Departamento de Justicia. Y adquirió este viernes un ritual bien conocido: la liberación por sorpresa, las prisas de la prensa por peinar el ingente material, las nuevas revelaciones sobre hombres poderosos vinculados al financiero, no necesariamente indicativas de delito, las suspicacias por las partes censuradas y las críticas de las víctimas por cómo se está llevando a cabo la desclasificación. Para ellas, el camino hacia la verdad de una red de abusos sexuales en cuya cúspide estaban Epstein, muerto en 2019 mientras esperaba juicio, y su cómplice, Ghislaine Maxwell, actualmente en la cárcel, sigue estando asociado a décadas de trauma.
Es la liberación más grande hasta la fecha, y en ella repiten muchos nombres familiares para quien haya seguido un caso cuyas primeras denuncias se remontan a los años noventa. También está, como no puede sorprender a nadie, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al que unió una amistad con Epstein de 15 años, antes de que, según el republicano, los caminos de ambos se separaran en 2004, dos años antes de la primera investigación por pederastia contra el financiero.
Su nombre sale mencionado unas 4.500 veces, entre ellas, muchas en las que Epstein habla con otros del republicano, aunque es uno de los papeles, redactado por el FBI, el que más ha llamado la atención. Se trata de un correo electrónico que contiene una lista de acusaciones de agresión sexual a menores recibidas por la agencia y no verificadas. No está claro quién las hace, ni por qué el FBI creyó necesario juntarlas.
Sí lo está que el documento es de agosto pasado, cuando el Gobierno de Trump estaba en plena crisis por la gestión de los archivos de Epstein. El comunicado conjunto de la fiscal general, Pam Bondi, y el director del FBI, Kash Patel, que confirmaba que Epstein se suicidó en la celda en la que lo hallaron muerto y que las autoridades no planeaban difundir más papeles del millonario pederasta, desató una fenomenal crisis, así como las críticas del mundo MAGA (Make America Great Again), que se indignó con el cambio de idea después de que Bondi prometiera durante meses que arrojaría luz sobre las turbias relaciones de Epstein con sus amigos poderosos. Tuvo que ser el Congreso el que obligó a la Casa Blanca a la desclasificación.

Este viernes, en otro ritual clásico, Bondi se adelantó a las potenciales críticas al jefe con un comunicado que cerraba con la siguiente advertencia: “Algunos de los documentos contienen acusaciones falsas y sensacionalistas contra el presidente Trump, presentadas al FBI justo antes de las elecciones de 2020. Cabe aclarar que estas acusaciones son infundadas y falsas, y si tuvieran la menor credibilidad, sin duda ya se habrían utilizado en su contra”, dice el texto, que recoge una defensa predilecta cuando se trata de examinar los vínculos del presidente con su antiguo amigo: si su antecesor, Joe Biden, disponía de información comprometedora, ¿cómo pudo ser que no se aprovechase de ella para eliminar a su gran rival?
En esas acusaciones que el Gobierno toma por falsas, figura una cuya denunciante informa de que “fue víctima y testigo de una red de trata sexual en el Trump Golf Course de Rancho Palos Verdes, California, entre 1995 y 1996″, así como otra que dice que una mujer fue “obligada a practicar sexo oral al presidente Trump hace aproximadamente 35 años en Nueva Jersey”.
El ‘Lolita Express’
También hay intercambios de mensajes entre 2012 y 2014 con Elon Musk, con vistas a una visita a la isla privada del financiero, donde se produjeron muchas de sus agresiones sexuales. Nada indica que esa invitación se consumara (aunque sí hay pruebas de que Sergey Brin, cofundador de Google, la visitó). En su red social, X, Musk escribió este sábado: “Tuve muy poca correspondencia con Epstein y rechacé repetidas invitaciones para ir a su isla o volar en su [jet] Lolita Express. Ya sabía que esos correos electrónicos podrían ser malinterpretados y utilizados por mis detractores para difamarme".
En los nuevos archivos, salen también otros hombres clave en la órbita de Trump. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, había sostenido hasta ahora que rompió su relación con Epstein en 2005, aunque hay pruebas que sugieren que hablaron en 2012 y que se vieron en el Caribe.
En cuanto a Steve Bannon, ya se conocían sus vínculos con el financiero, pero no que habían sido tan profundos (hay miles de mensajes entre ambos) en una época muy particular: entre 2018 y 2019. Muchos de los que cultivaron vínculos con Epstein se excusan diciendo que lo hicieron antes de que comenzaran sus líos con la justicia. Para cuando Bannon lo frecuentó tanto, ya estaba claro que se trataba de un pederasta convicto (había recibido una condena muy laxa en Florida una década antes). Y el contacto se mantuvo hasta poco antes del suicidio. De nuevo, eso no significa que cometiera ningún delito.
En el resto de los papeles, hay más hombres poderosos, que suelen aparecer citados siempre que hay nuevas revelaciones sobre los archivos. Está el caso excepcional del expríncipe Andrés, cuya imagen sale aún más dañada tras esta última liberación. Y está, también, el de Bill Gates. Un portavoz definió como “completa y absolutamente falsas” las insinuaciones que emanan de esos papeles de que el fundador de Microsoft mantuvo relaciones extramatrimoniales con la complicidad de Epstein.
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