Dos inspectores de la ONU se quedarán en la central nuclear ucrania de Zaporiyia tras certificar que ha sufrido daños

Rusia acepta una presencia permanente de los expertos del Organismo Internacional de la Energía Atómica en las instalaciones

Una inspectora del OIEA cerca del reactor número tres de la central nuclear de Zaporiyia, en Ucrania, durante la visita de la misión de la agencia nuclear de la ONU, este jueves.
Una inspectora del OIEA cerca del reactor número tres de la central nuclear de Zaporiyia, en Ucrania, durante la visita de la misión de la agencia nuclear de la ONU, este jueves.IAEA (via REUTERS)
Agencias
Zaporiyia -

Dos inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de Naciones Unidas, se quedarán de forma permanente en la central nuclear de Zaporiyia, informó este viernes el embajador de Rusia ante las instituciones internacionales con sede en Viena, citado por la agencia de noticias rusa RIA Novosti. Estos dos expertos forman parte de la misión que el organismo de vigilancia de la ONU comenzó la víspera en esta planta atómica, la mayor de Europa, que ha sufrido daños por la guerra, según ha confirmado el jefe de la misión, el argentino Rafael Grossi. Desde hace semanas, Rusia y Ucrania se acusan mutuamente de bombardear la central, de la que las fuerzas rusas se apoderaron el 4 de marzo, y sus alrededores. Además de los dos expertos que se espera que se instalen en la planta, al menos otros cinco inspectores permanecerán en la central al menos hasta este sábado.

Grossi, que dirige al equipo de expertos, confirmó el jueves lo que casi se daba por hecho y que él mismo tildó de “obvio”. La central de Zaporiyia y su “integridad física” han sido “violadas en varias ocasiones, por casualidad o deliberadamente”, sostuvo a última hora después de que su delegación accediera a la planta atómica con un retraso de varias horas a causa de los bombardeos que no cesaron durante toda la mañana.

El jefe del organismo de vigilancia atómica de la ONU indicó que su equipo “no tiene elementos” para evaluar si los daños —que no detalló— han sido premeditados, pero que eso “no puede seguir pasando”. Anunció luego la intención de establecer la misión permanente de algunos expertos en la central, que Rusia ha confirmado finalmente menos de 24 horas después. Según Grossi, los dos inspectores se quedarán en la planta “con la esperanza de que pueda continuar brindando una evaluación imparcial, neutral y técnicamente sólida de lo que pueda estar sucediendo” allí. Al término de su misión, los expertos de Naciones Unidas tienen previsto elaborar una evaluación del estado y los riesgos de seguridad de las instalaciones que será presentado a la junta general de la agencia de la ONU.

El jefe de la misión precisó que el jueves había visitado “tres o cuatro áreas clave que quería inspeccionar personalmente”, y citó algunas unidades de energía nuclear, los generadores de diésel y las salas de control, y anunció haber hablado con empleados y ciudadanos de Energodar, la localidad donde se sitúa la central, en la orilla oriental del río Dniéper. El estrés de estos trabajadores ucranios que operan la planta, sometidos a las órdenes de responsables rusos, es uno de los aspectos por los que la agencia de Naciones Unidas ha mostrado más preocupación a causa del riesgo acrecentado de errores humanos que conlleva su situación. El OIEA describió hace semanas las condiciones de vida y trabajo de este personal ucranio como un “régimen de semilibertad”.

Ucrania ha afirmado este viernes que ha bombardeado posiciones militares rusas en la ciudad de Energodar. “Nuestras tropas han realizado ataques de precisión en las ciudades de Jersón y Energodar, destruyendo tres sistemas de artillería enemigos, así como un arsenal de municiones”, precisó el Ejército ucranio en su informe vespertino.

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“Un espectáculo planificado”

La empresa nuclear estatal ucrania que explotaba Zaporiyia hasta que Moscú se apoderó de ella, Energoatom, ha puesto en duda este viernes que el OIEA pueda lleva a cabo la evaluación imparcial a la que aludió el director del organismo. También ha acusado a Rusia de “manipular” a la misión de la ONU y de organizar “un espectáculo planificado” destinado a engañar a los expertos, al colocar en el acceso a la central nuclear a residentes de Energodar “que se quejaban de los bombardeos de las Fuerzas Armadas de Ucrania”.

La compañía estatal criticó que los responsables rusos de la planta no permitieran a los inspectores entrar en la sala de crisis de la central donde, según Ucrania, Rusia mantiene tropas y armamento: “Los rusos no permitieron a la misión entrar en el centro de crisis de la central, donde hay actualmente personal militar ruso que los representantes del OIEA no debían ver”. Según Energoatom, la presencia de vehículos militares rusos, también en la sala de turbinas de los reactores, “fue presentada a los expertos del OIEA como equipamiento de las fuerzas de defensa química”.

“El Ejército ruso miente, manipula y tergiversa la realidad en la planta nuclear de Zaporiyia al comunicar a la misión del OIEA solo la información que le beneficia”, escribió la empresa de energía nuclear de Ucrania en su cuenta de Telegram. Energoatom sostuvo luego que solo se permitió trabajar a parte del personal y que la mayoría de “los medios internacionales” presentes eran “propagandistas rusos”, mientras que se impidió a los periodistas ucranios y extranjeros llegar a las instalaciones a través del puesto de control ruso, acusó la compañía.

El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, rechazó las afirmaciones de Kiev y Occidente de que Rusia ha desplegado armas pesadas en la central de Zaporiyia, antes de describir la actuación de Ucrania respecto a la planta como “terrorismo nuclear” y acusar de nuevo a Ucrania de bombardear las instalaciones.

También el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, aludió este viernes a las dificultades que encaran los inspectores de Naciones Unidas y que atribuyó a la “presencia de tropas rusas”. Aunque Zelenski había afeado el jueves a la misión del OIEA que no hubiera hecho “un llamamiento a Rusia para que desmilitarice la central”, el presidente ucranio se mostró más conciliador al asegurar que esta misión “puede tener un papel que desempeñar” en una intervención por videoconferencia en la reunión del Foro Ambrosetti en el norte de Italia. Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, valoró “muy positivamente” que el OIEA esté evaluando la seguridad de la central nuclear ucrania, durante su rueda de prensa telefónica diaria en Moscú.

El jueves, uno de los dos reactores que aún funcionaba de la central de Zaporiyia tuvo que ser apagado a causa de un bombardeo ruso, según Energoatom, mientras que Moscú acusó a Ucrania de haber enviado ese mismo día a “un grupo de sabotaje” para tratar de recuperar el control de la planta. De acuerdo con la empresa estatal ucrania, una línea de suministro eléctrico utilizada de la central también resultó dañada. Este viernes, se volvió a reconectar el reactor apagado en torno a las 13.00 hora local (12.00 en la España peninsular). Justo una semana antes, un incendio provocado por los bombardeos que Kiev y Moscú se atribuyen mutuamente, dejó la planta “totalmente desconectada” por daños en las conexiones eléctricas con la red del país “por primera vez en su historia”, según Energoatom. La central entró de nuevo en funcionamiento parcialmente el pasado viernes.

La planta de Zaporiyia concentra seis de los 15 reactores nucleares con los que cuenta Ucrania. Su potencia instalada es de seis gigavatios —la potencia nuclear instalada en toda España es de siete gigavatios—. Se considera que un accidente en estas instalaciones podría superar con creces los desastres de Chernóbil (1986) y Fukushima (2011).

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