Un grupo de militares irrumpe a tiros en el Palacio de Gobierno de Guinea-Bisáu

El presidente Embaló asegura cinco horas después a través de Twitter que se encuentra bien y que la situación está “bajo control gubernamental”

El presidente de Guinea Bissau, Umaro Sissoco Embaló, en la sede de Naciones Unidas en septiembre de 2021.
El presidente de Guinea Bissau, Umaro Sissoco Embaló, en la sede de Naciones Unidas en septiembre de 2021.POOL (Europa Press)

Un grupo de militares irrumpió a tiros este martes en el Palacio de Gobierno de Bisáu, capital de Guinea-Bisáu, mientras se celebraba un Consejo de Ministros en presencia del presidente, Umaro Sissoco Embaló, y del jefe del Ejecutivo, Nuno Gomes Nabiam. Testigos presenciales aseguraron a EL PAÍS que varias personas resultaron heridas durante el tiroteo y que se podían ver al menos dos cuerpos tirados en una calle próxima al palacio. Cinco horas más tarde, Embaló publicó en las redes sociales fotografías suyas departiendo junto a oficiales de alto rango en el Palacio Presidencial y dejó un mensaje tranquilizador: “Estoy bien. La situación está bajo control gubernamental”.

La Comisión Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) y la Unión Africana (UA) condenaron con firmeza este “intento de golpe de Estado” y responsabilizaron a los autores del mismo de la seguridad del presidente y de los miembros del Gobierno. El presidente de la comisión de la UA, Moussa Faki Mahamat, pidió a los militares sublevados que regresaran de inmediato a los cuarteles.

Los disparos comenzaron pasado el mediodía y, tras un momento de relativa calma, se reactivaron a primera hora de la tarde en medio de una enorme incertidumbre. Los vecinos de la zona corrieron a refugiarse en sus casas, los colegios suspendieron su actividad y muchos comercios y bancos cerraron sus puertas. Los mismos testigos relataron que militares fuertemente armados habían tomado posiciones en distintos lugares de la capital. Esta intentona golpista es la cuarta que sufre África occidental en apenas seis meses tras las de Malí, Guinea-Conakry y Burkina Faso —esta última hace tan solo una semana—, que condujeron a los militares al poder.

Umaro Sissoco Embaló se autoproclamó presidente de Guinea-Bisáu el 27 de febrero de 2020 en un acto celebrado en un hotel de la capital tras unas reñidas elecciones frente a su rival Domingos Simoes Pereira. Embaló fue inicialmente dado por vencedor por la comisión electoral, pero el Tribunal Supremo exigió un recuento de votos ante la sospecha de irregularidades. La comisión electoral se negó a llevar a cabo dicho recuento y tras un compás de espera de un mes, Embaló organizó su investidura en el hotel Azalay protegido por un sector del Ejército en un acto considerado ilegal tanto por el Gobierno legítimo como por el Alto Tribunal.

Pese a todo ello, Embaló, exgeneral de brigada y antiguo primer ministro del país que en la actualidad tiene 49 años, logró obtener el apoyo de sus vecinos regionales, especialmente el senegalés Macky Sall, su gran valedor ante la comunidad internacional, y el gambiano Adama Barrow. Cuatro meses después de llegar al poder logró también hacerse con el control del Parlamento, donde estaba en minoría, tras numerosas intimidaciones y actos de hostigamiento a diputados de la mayoría parlamentaria liderada por el Partido por la Independencia de Guinea-Bisáu y Cabo Verde (PAIGC). El pasado 24 de enero, Embaló promovió una reforma gubernamental que reflejaba la existencia de tensiones dentro del Ejecutivo.

Guinea-Bisáu es un pequeño país de unos dos millones de habitantes, excolonia de Portugal (se independizó en 1974 tras un largo conflicto), y que presenta un amplio historial de inestabilidad, guerras y golpes de Estado. El más sangriento de ellos tuvo lugar en 2009 cuando el entonces presidente Joao Bernardo Vieira fue asesinado de manera brutal por un grupo de militares. Las posteriores elecciones dieron la victoria a Malam Bacai Sanhá, quien falleció en el cargo en 2012. Pero otra asonada militar sacudió el proceso democrático para encontrar un sustituto. La llegada al poder por las urnas de José Mario Vaz en 2014 pareció abrir un periodo más tranquilo, pero la crisis entre este y su partido trajo nuevas turbulencias que intentaron cerrarse, sin éxito, con los comicios de 2019.

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Uno de los generales protagonista de al menos dos de los golpes de Estado recientes que ha sufrido Guinea-Bisáu es el general Antonio Indjai, quien además expresó su importante respaldo a Embaló durante su usurpación del poder. La Administración para el Control de Drogas (DEA) estadounidense le considera uno de los barones del tráfico de cocaína, procedente de América Latina y que desde África sigue rumbo a Europa, y en agosto pasado ofreció una recompensa de cinco millones de dólares por información que pueda facilitar su detención.

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Sobre la firma

José Naranjo

Colaborador de EL PAÍS en África occidental, reside en Senegal desde 2011. Ha cubierto la guerra de Malí, las epidemias de ébola en Guinea, Sierra Leona, Liberia y Congo, el terrorismo en el Sahel y las rutas migratorias africanas. Sus últimos libros son 'Los Invisibles de Kolda' (Península, 2009) y 'El río que desafía al desierto' (Azulia, 2019).

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