Muere Lucía Hiriart, viuda del dictador chileno Augusto Pinochet

La mujer, de 99 años, falleció en su residencia del barrio La Dehesa, en Santiago de Chile

Augusto Pinochet y su esposa Lucía Hiriart atienden una ceremonia en Santiago, en septiembre de 2000.
Augusto Pinochet y su esposa Lucía Hiriart atienden una ceremonia en Santiago, en septiembre de 2000.Wojtek Laski (Getty Images)

A los 99 años ha muerto Lucía Hiriart, viuda de Augusto Pinochet, en su departamento de la zona oriente de Santiago de Chile. Madre de los cinco hijos del dictador, fallecido en diciembre de 2006, desde que murió su marido se sumergió en su mundo privado y solo se sabían noticias suyas por sus constantes problemas de salud, cuando era ingresada y corrían permanentes noticias falsas sobre su deceso. Pero este miércoles ha sido confirmada la información de la mujer que cumplió un papel importante en el Golpe de Estado. El propio Pinochet escribió en sus memorias que fue su esposa la que lo empujó a participar en el quiebre democrático de 1973, contra Salvador Allende. “Una noche, mi mujer me llevó a la habitación donde dormían mis nietos y me dijo: ‘Ellos serán esclavos porque no has sido capaz de tomar una decisión”, escribió el general en sus memorias, Camino recorrido.

El fallecimiento de Hiriart se produce a tres días de una elección polarizada entre Gabriel Boric y José Antonio Kast, un candidato que no ha roto con el régimen de Pinochet. “Hizo reformas económicas de apertura y de mayor espacio al sector privado, que han sido el fundamento del progreso de nuestro país durante las últimas cuatro décadas”, aseguró a EL PAIS el candidato de la derecha extrema.

La muerte de la viuda de Pinochet podría impactar en estos últimos días de carrera a La Moneda. A esta hora, familiares y cercanos de la viuda de Pinochet llegan hasta su domicilio en la zona de Lo Curro, mientras en Plaza Italia, el epicentro de la ciudad, comienzan a acercarse los manifestantes contrarios al régimen de Pinochet. En paralelo, Kast y Boric inician sus cierres oficiales de campaña con sendos actos en Santiago, en los que probablemente habrá referencias a la noticia.

Antes del mitin, Boric subió un mensaje a su cuenta en Twitter: “Lucía Hiriart muere en impunidad pese al profundo dolor y división que causó a nuestro país. Mis respetos a las víctimas de la dictadura de la que fue parte. No celebro la impunidad ni la muerte, trabajamos por la justicia y la vida digna, sin caer en provocaciones ni violencia”. Kast, en tanto, habló por la radio ADN. “Lo dejo como un hecho humano, veo gente celebrando y siempre la muerte de alguien es algo doloroso para la familia, más allá del rol histórico que haya tenido. Yo no la conocí, no era alguien cercano a la familia, no tengo un vínculo. Algunos van a querer hacer un hecho político”, dijo Kast, y aseguró que no tiene pesando ir al funeral porque “será privado”. “Si es un funeral privado, es de la familia”, dijo.

Lucía Hiriart proviene de una familia democrática y antimilitarista que conformó la élite política de comienzos del siglo XX. Hija de un senador, a los 16 años conoció a Pinochet, que en aquel entonces tenía 23. Era un militar sencillo que quedó embelesado con la muchacha, con quien contrajo matrimonio en 1943 y llevaron la clásica vida militar con sus cinco hijos, tres mujeres y dos hombres.

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De ascendencia vascofrancesa, la primera dama del régimen imprimió su mirada personal de lo que debía ser Chile a través de CEMA, una red de centros de madres donde las mujeres pobres eran instruidas en diferentes oficios, por la que hace algunos años fue investigada por la Justicia. La fundación se había creado en 1954, pero Hiriart tomó el control desde el comienzo de la dictadura, asumiendo la presidencia.

Con el paso de los años, se transformó en su ejército femenino propio y su principal herramienta para darle al Gobierno de su marido un supuesto carácter de integrismo moral. Poco antes de la llegada de la democracia, en 1990, el régimen cambió los estatutos para que CEMA quedara en manos de la esposa del comandante en jefe del Ejército, el cargo que asumió Pinochet tras abandonar La Moneda. En 1996 se produjo una nueva transformación de la normativa: CEMA quedó en manos de Hiriart aunque su marido dejara el Ejército, lo que finalmente sucedió en 1998. Tras una larga investigación de la Justicia, en septiembre pasado el Consejo de Defensa del Estado solicitó la disolución y cancelación de la personalidad jurídica de CEMA tras recuperar un patrimonio para el Estado de unos 18.000.000 de dólares.

“Es lo mismo que ha ocurrido siempre. Ella se va rodeada de sus familiares, mientras que los nuestros que fueron asesinados cobardemente”, aseguró el diputado de centroizquierda Tucapel Jiménez, hijo del líder sindical del mismo nombre, asesinado brutalmente por la dictadura en 1982. “Nunca sabremos fehacientemente su papel en CEMA y en las violaciones de los derechos humanos en la dictadura de su esposo. Y espero que este sea un momento de reflexión, porque Chile tiene una memoria muy frágil. Ojalá que sirva para recordar lo grave que ocurrió en nuestro país y en víspera de una decisión tan importante como las elecciones presidenciales de este 19 de diciembre”, agregó.

Su última aparición en un acto masivo fue el 11 de diciembre de 2019, en una misa por los 13 años del fallecimiento de su marido. Hiriart, considerada una figura clave de los 17 años de dictadura, apareció públicamente en la prensa el 21 de abril del año pasado, cuando firmó un obituario en memoria del recién fallecido exministro de Pinochet, Sergio Onofre Jarpa. El pequeño texto terminaba con su rúbrica: “Lucía Hiriart R., vda. de Pinochet y familia”.

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