Encarcelado en Turquía un opositor acusado de espionaje por vender informes a las Embajadas de España e Italia

El detenido, el exmilitar Metin Gürcan, realizaba consultoría para diplomáticos a la vez que asesoraba al líder de DEVA, nuevo partido surgido de una escisión del AKP de Erdogan

Captura del vídeo filtrado a la prensa en el que supuestamente Metin Gürcan se cita con uno de sus contactos para compartir información.
Captura del vídeo filtrado a la prensa en el que supuestamente Metin Gürcan se cita con uno de sus contactos para compartir información.Habertürk TV

El exmilitar y analista Metin Gürcan, miembro fundador del partido opositor DEVA, creado por disidentes de la formación islamista que gobierna Turquía desde 2002, ha sido imputado por “espionaje político y militar” tras haber entregado informes a cambio de dinero a diplomáticos de España e Italia, según las filtraciones de la Fiscalía turca a varios medios turcos. Gürcan ha sido enviado a prisión de forma preventiva pese a que sus abogados sostienen que en ningún momento compartió información secreta o sensible.

El pasado día 26 de noviembre, Gürcan, muy conocido en ambientes diplomáticos y columnista habitual del medio digital Al Monitor, tuiteó: “Me están deteniendo bajo la acusación de espionaje político. La policía está en casa… La están registrando. Estoy conmocionado. Espero vuestro apoyo”. El arresto se produjo en Estambul, pero, inmediatamente, fue trasladado a Ankara por la sección antiterrorista de la policía, donde fue interrogado por el fiscal instructor y enviado a prisión. Sobre la investigación de la Fiscalía de Ankara pesa secreto de sumario, si bien tanto el contenido de la declaración de Gürcan como parte de las pruebas utilizadas para la investigación han sido filtrados a la prensa.

El material filtrado demuestra que Gürcan fue seguido y su teléfono pinchado por la policía desde al menos 2020. En uno de los vídeos, se ve cómo el analista ―retirado del Ejército con grado de capitán en 2014 y, desde entonces, dedicado a la consultoría― se reúne en un hotel de la capital turca con un representante de la Embajada de España, tras lo cual este extrae un sobre con dinero que entrega a Gürcan. En otra ocasión, una cámara graba a Gürcan reuniéndose en un aparcamiento subterráneo con un diplomático de la Embajada italiana, tras lo cual también recibió un sobre con dinero, más de 3.000 euros según la prensa turca.

En su declaración ante la Fiscalía, Gürcan alegó que lo compartido con los diplomáticos extranjeros eran análisis basados en “fuentes abiertas” sobre la situación, pero “no en Turquía, sino en Irak, Irán, Siria, Afganistán, Libia y, en ocasiones, Grecia y Ucrania”. Este punto ha sido corroborado por fuentes consultadas por este diario, que aseguraron que solo se tocaron temas sobre la situación interna de Turquía de pasada. También, que Gürcan había organizado con anterioridad seminarios para diplomáticos extranjeros sin que eso presentase problemas; que las reuniones con Gürcan empezaron en 2019; y que el método de pago, en sobre y en divisa, se hizo así por petición del analista. Las fuentes también subrayaron que los encuentros con el diplomático español se produjeron siempre en lugares públicos. Sobre la cita con el italiano, Gürcan alegó que se decidió hacerlo en el aparcamiento de un centro comercial debido a que, en aquel momento, los cafés y restaurantes estaban cerrados a causa de la pandemia.

Los medios progubernamentales de Turquía han acusado a Gürcan de “vender secretos de Estado”, información sobre la industria de drones turca y sobre el despliegue turco en el Nagorno Karabaj y Libia. Las fuentes consultadas defienden, en cambio, que no se trataron cuestiones sensibles y como prueba arguyen que ni siquiera el Ministerio de Exteriores turco ha protestado contra las Embajadas implicadas ―dos países que mantienen buenas relaciones con Turquía―, pese al revuelo que ha provocado el incidente.

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Su partido, por otro lado, ha tachado la detención de un intento de silenciarlo. “El caso está claro. La investigación se inició justo después de que Metin Gürcan participase en la fundación de DEVA. Ahora el caso se está utilizando para atacar a DEVA y a su líder”, criticó el martes Emin Ekmen, vicepresidente de la formación de centroderecha. El Partido de la Democracia y el Progreso (DEVA) fue fundado el año pasado bajo el liderazgo del exministro de Finanzas Ali Babacan ―al que Gürcan asesora en temas de política internacional― y otros políticos escindidos del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), la formación del presidente Recep Tayyip Erdogan. Las encuestas le otorgan apenas entre un 3% y 4 % de intención de voto, pero dado que compite por el mismo electorado que el AKP, es visto como una amenaza por el Gobierno.

“No es aceptable que un político de origen militar de un partido que pretende gobernar Turquía haga informes para dos embajadas por mucho que sea bajo el título de análisis. Es también bastante extraño que Gürcan haga gimnasia intelectual sobre la política interna con diplomáticos extranjeros, conocidos por trabajar para sus servicios secretos”, criticó el columnista Ismail Saymaz, cercano a la oposición: “¿Es esto un delito? No. Pero tampoco es ético”.

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