Elecciones en Chile

El Congreso de Chile pospone de abril a mayo las elecciones constituyentes

La escalada de los casos de la covid-19 obliga a suspender la cita prevista para este fin de semana en el país sudamericano

La sesión de la Cámara de Diputados de Chile, este martes.
La sesión de la Cámara de Diputados de Chile, este martes.CÁMARA DE DIPUTADOS CHILE

El Parlamento chileno ha aprobado este martes la reforma constitucional propuesta por el Gobierno de Sebastián Piñera para aplazar las elecciones municipales, de gobernadores y de constituyentes por la crisis de la covid-19. Lo hace a solo cuatro días de la fecha original, el 10 y 11 de abril, en un debate largo tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. Se planificaron para realizarse nuevamente en dos jornadas, pero el 15 y 16 de mayo. Aunque parecía imposible que no se cambiara el calendario electoral por la crisis sanitaria que tiene a Chile atravesando el peor momento de la pandemia, la discusión se ha extendido por una serie de decisiones políticas, fiscales y jurídicas que pondrán a prueba la institucionalidad chilena. La reforma será promulgada la noche de este martes por el presidente chileno.

Nadie sabe a ciencia cierta si a mediados de mayo Chile estará en una mejor situación sanitaria para realizar las elecciones. Era una de las razones de los que apostaban por no cambiar el extenso calendario electoral que tiene Chile en 2021. Pero hoy día los números son críticos: la enfermedad golpea sobre todo a los grupos que no están todavía inmunizados (14 días después de la segunda dosis, en el caso de Sinovac y Pfizer), sobre todo bajo los 60 años. Nunca antes hubo en Chile tantos pacientes ingresados en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) en la red integrada de hospitales públicos y privados, 2.946 (63 más que ayer). Las camas disponibles a nivel nacional son solo 156. Pero dada la alta velocidad de las vacunas, se apuesta a que en mayo haya mejores niveles de inmunización contra la covid-19.

En América Latina no se habían pospuesto elecciones en 2021. Tampoco ningún país, hasta ahora, había resuelto realizarlas en dos jornadas, para impedir las aglomeraciones, producto de la pandemia. Pero cuando hace seis meses se efectuó el plebiscito constitucional —donde ganó la opción de reemplazar la Constitución de 1980, redactada en dictadura—, fue un proceso ejemplar y muy bien organizado que no representó un alza en los contagios.

Luego de las elecciones de mayo, el 13 de junio Chile celebrará la segunda vuelta de gobernadores regionales y el 18 de julio la primaria presidencial. Para el 21 de noviembre está planificada la primera vuelta presidencial y las parlamentarias, mientras que el posible balotaje que efectuaría el 19 de diciembre.

Las elecciones municipales ya se habían corrido una vez, porque estaban planificadas para octubre del 2020. Los alcaldes y concejales, por lo tanto, debieron extender sus períodos en los cargos y los que van a la reelección ya habían renunciado para hacer sus campañas. Dado que tanto la salud como la educación pública están organizadas en Chile desde los municipios, el Congreso resolvió que las autoridades tendrán que regresar a sus labores hasta el 15 de abril, para volver a renunciar un mes antes de las elecciones. Hoy en día, los municipios están a cargo de personal interino.

Era el debut de las elecciones de gobernadores regionales, porque hasta ahora eran designados por el Ejecutivo. Y también se elegirían a los 155 constituyentes que redactarán la nueva Constitución, probablemente el proceso más delicado. El camino constituyente fue la apuesta que hizo la clase política chilena para intentar encauzar el malestar ciudadano que explotó en forma de revueltas en octubre de 2019, en un momento de gran distancia y desconfianza entre la ciudadanía y sus dirigentes. El aplazamiento de las elecciones en un mes ponía un manto de duda en las condiciones adversas que podrían enfrentar los candidatos independientes que no cuentan el respaldo económico de los partidos.

El Congreso resolvió, además, que el 15 y 16 de mayo serán feriados legales, aunque no de carácter irrenunciable, como proponía parte de la oposición para evitar el funcionamiento de determinados tipos de labores. Se suspendieron las campañas hasta el 29 de abril, aunque la propaganda instalada en espacios privados no tendrá que retirarse. Los aportes económicos también quedaron suspendidos, hasta la misma fecha.

De acuerdo a la última encuesta Cadem, un 73% de los chilenos está de acuerdo con el aplazamiento de las elecciones y un 56% está totalmente decidido a acudir a votar.

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