Un sudanés al que se le denegó el asilo mata a cuchilladas al responsable de un centro de refugiados en Francia

La víctima, de 46 años, ha muerto poco después de la agresión que ha tenido lugar en la ciudad de Pau, en el suroeste del país

El ministro del Interior francés, Gérald Darmanin (en el centro), comparece junto al alcalde de Pau, François Bayrou (a la izquierda), tras visitar el centro de refugiados donde se produjo la agresión mortal
El ministro del Interior francés, Gérald Darmanin (en el centro), comparece junto al alcalde de Pau, François Bayrou (a la izquierda), tras visitar el centro de refugiados donde se produjo la agresión mortalIROZ GAIZKA (AFP)

Un migrante sudanés de 38 años mató el viernes a cuchillazos a un responsable de un centro de demandantes de asilo en la ciudad de Pau, en el suroeste de Francia. El agresor, que había visto rechazadas varias veces su petición de asilo, fue neutralizado por los trabajadores del centro y detenido poco después por la policía. Los investigadores descartan que se trate de un ataque terrorista.

“Es un drama espantoso”, dijo el alcalde de Pau, François Bayrou. “Y aún es más chocante porque la víctima estaba comprometida en la ayuda a estos refugiados”.

El ministro del Interior, Gérald Darmanin, visitó el centro de refugiados donde tuvo lugar el ataque y defendió la “vocación de Francia” de acoger refugiados y, al mismo tiempo, la potestad para expulsar a los migrantes con antecedentes penales, como era el caso del agresor de Pau. Darmanin llamó a los políticos de extrema derecha que aprovecharon el crimen para criticar la política migratoria del Gobierno a “no mezclarlo todo en este día de duelo para Pau, para el país y para la solidaridad”.

Jordan Bardella, eurodiputado del partido de extrema derecha Reagrupamiento Nacional, afirmó en la red social Twitter que “la hospitalidad acordada a la Tierra [sic] entera daña gravemente la seguridad de los franceses” y pidió una moratoria a la inmigración.

Los hechos ocurrieron a las 11h00 cuando el agresor llegó a la asociación Isard COS, en el que había residido en el pasado. Pidió encontrarse con su víctima en su despacho y allí le asestó varias puñaladas en el tórax. “Los gritos alertaron a los empleados, que de inmediato alertaron a los servicios de la policía”, dijo la fiscalía de Pau, citada por la agencia France Presse.

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La víctima era un padre de familia de 46 años que llevaba 12 al frente del centro de refugiados. El agresor había llegado a Francia en 2015 procedente de Sudán. La Oficina francesa de protección de los refugiados y apátridas (OFPRA) rechazó una primera demanda de asilo, pero la administración de Justicia le autorizó a permanecer en territorio francés, según el ministro Darmanin.

Más tarde fue condenado a una pena de prisión por una pelea con arma blanca. Al salir en libertad, los servicios del ministerio del Interior le convocaron dos veces para comunicarle que debía abandonar el país, convocatorias a la que no respondió.

Darmanin añadió que al agresor le esperaba una tercera convocatoria, y recordó que su consigna en el ministerio es que los extranjeros sin papeles y condenados por delitos deben marcharse de Francia. “Como debía abandonar el territorio nacional”, añadió el ministro, “sin duda vino aquí, pero será la fiscal de la República tendrá ocasión de detallar los motivos, si es que los hay.”


Sobre la firma

Marc Bassets

Es corresponsal de EL PAÍS en París y antes lo fue en Washington. Se incorporó a este diario en 2014 después de haber trabajado para 'La Vanguardia' en Bruselas, Berlín, Nueva York y Washington. Es autor del libro 'Otoño americano' (editorial Elba, 2017).

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