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La UE pide a Turquía que frene su intervención militar en Libia

El Gobierno de Trípoli multiplica sus esfuerzos diplomáticos y militares para contrarrestar la embestida del general Jalifa Hafter

El alto representante de Política Exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, en Bruselas. En vídeo, sus declaraciones.

El alto representante de Política Exterior de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, y los ministros de Exteriores de Alemania, Francia, el Reino Unido e Italia, han pactado este martes un comunicado conjunto en el que piden el fin las injerencias de países terceros en el conflicto militar en Libia. "La continua interferencia exterior está alimentando la crisis", señala un texto que, según indicó Borrell en rueda de prensa, "es una clara referencia a la decisión de Turquía de intervenir con sus tropas en Libia".

La declaración fue pactada durante una reunión convocada de manera urgente en Bruselas entre Borrell y los cuatro ministros, tras los continuos repuntes del conflicto armado en el país magrebí. La inestabilidad en Libia afecta directamente a la Unión Europea, al tratarse de uno de los puntos de salida de la inmigración irregular que llega a las costas europeas. Además, Francia e Italia mantienen posiciones dispares, dado que Roma apoya al Gobierno de Trípoli reconocido internacionalmente y París a las fuerzas del general Jalifa Hafter que controla el este del país e intenta apoderarse de todo el territorio.

Alemania impulsa desde el año pasado un ejercicio de mediación, conocido como el Proceso de Berlín, que intenta poner fin a la violencia. Pero con escaso éxito de momento. La escalada del conflicto incluso ha impedido que Borrell y los cuatro ministros se desplazasen a Libia, donde pensaban haber celebrado la reunión de este martes y entrar en contacto con los dos bandos del conflicto. "Espero que en los próximos días podamos tener los contactos que no han sido posibles hoy en Libia", ha señalado Borrell que, el lunes, esperaba haber tomado en Roma un vuelo hacia ese país. "Dada la situación de seguridad, se nos recomendó encarecidamente que no viajásemos allí", ha reconocido Borrell.

La cita se ha celebrado finalmente en la capital comunitaria, con presencia del ministro británico. Una invitación, que según fuentes del Servicio Europeo de Acción Exterior, simboliza la voluntad de la UE de seguir colaborando estrechamente con el Reino Unido en materia de política exterior una vez que se consume el Brexit (previsto para el 31 de enero).

Esfuerzos diplomáticos

Por su lado, el Gobierno de Trípoli multiplica sus esfuerzos diplomáticos y militares para frenar la embestida del general Hafter. La toma de Sirte el pasado lunes ha sido un duro varapalo para Trípoli en la guerra que comenzó el pasado 4 de abril cuando Hafter intentó tomar la capital de libia con 300 blindados.

Sirte se encuentra apenas a una hora de distancia en coche desde Misrata, la segunda ciudad más poblada de Libia, sede de poderosas guerrillas que sostienen al Gobierno de Unidad Nacional de Trípoli. Es decir, ahora mismo las milicias de Misrata tienen que dividir sus esfuerzos para proteger la capital del país, que sigue asediada por Hafter, y la propia ciudad de Misrata.

El Gobierno de Unidad Nacional en Trípoli intentó lanzar una contraofensiva este lunes para recuperar posiciones en Sirte. Pero, de momento, la ciudad donde nació y murió Muamar el Gadafi, continúa en manos de Hafter. Este mariscal, que en su día fue un fiel amigo de Gadafi y después su enemigo declarado, cuenta desde hace semanas con la ayuda de cientos de mercenarios rusos.  Una presencia que el Kremlin niega oficialmente, pero que la ONU ha confirmado. Desde la llegada de los rusos la guerra se ha inclinado a favor de Hafter.

En este panorama, el Gobierno de Unidad Nacional recurrió a la ayuda militar de Turquía, que ya abastecía de armas a Trípoli desde 2011. Diversas fuentes sostienen que desde hace varias semanas operan en Libia mercenarios sirios enviados por Turquía, aunque no existe confirmación oficial sobre su presencia. En cualquier caso, el Parlamento turco aprobó esta semana el envío de soldados a Libia.

El analista Emadeddin Badi indicó este martes en Twitter: “Si Turquía envía a los mercenarios sirios para retomar Sirte junto a las facciones de Misrata (si la gente de Misrata está de acuerdo con eso), esto nos dará una idea del alcance de la aventura militar de Ankara en Libia”.

Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, tiene previsto viajar este miércoles a Estambul para conversar con su homólogo Recep Tayyip Erdogan sobre la situación en Libia. Ante la ausencia de la Unión Europea y de Estados Unidos, Putin y Erdogan se han convertido en elementos clave en el conflicto que se viene gestando a escasos kilómetros de las costas europeas.

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