Guinea Ecuatorial

Obiang destituye a todo el Gobierno de Guinea Ecuatorial por la crisis económica

La oposición pide la creación de un Ejecutivo de emergencia que pueda hacer frente a las consecuencias de la covid-19

Teodoro Obiang, presidente de Guinea Ecuatorial, en el Paris Peace Forum celebrado en noviembre de 2019 en la capital francesa.
Teodoro Obiang, presidente de Guinea Ecuatorial, en el Paris Peace Forum celebrado en noviembre de 2019 en la capital francesa.POOL New / Reuters

El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, destituyó el pasado viernes a todo su Gobierno debido a la profunda crisis económica que atraviesa el país, motivada por las medidas adoptadas para contener la extensión de la covid-19 y por la caída de los precios del petróleo, del que depende en gran medida. El partido de oposición Convergencia para la Democracia Social (CPDS) ha pedido que, dada la “desastrosa situación económica, política y social”, se constituya un Ejecutivo de emergencia que integre a representantes de todos los partidos políticos, tanto los que desarrollan su actividad en el interior del país como los que existen en el exilio.

Obiang, de 78 años y en el poder desde 1979, disolvió el Gobierno dirigido por el primer ministro Francisco Pascual Obama Asue mediante un decreto en el que asegura que pretende que “todas las actuaciones del poder ejecutivo se orienten a ofrecer al pueblo el bienestar que necesita en cuanto a la buena gobernabilidad en todas las áreas, una buena gestión económica, así como una gestión administrativa eficiente”. Por su parte, el portavoz del Gobierno y ministro de Información, Eugenio Nze Obiang, aseguró a través de la televisión pública que la medida adoptada por el presidente obedece a la “posible insolvencia del Gobierno frente a sus obligaciones puntuales y para prevenir situaciones políticas graves que pueden provocar el descontento general de la población”.

Detrás de esta retórica subyace el creciente malestar de una población que sufre las consecuencias de la ralentización económica derivada de la pandemia de coronavirus y que se expresa, sobre todo, a través de mensajes y vídeos que circulan por las redes sociales y en grupos de mensajería. En mayo, el Instituto Nacional de Estadísticas de Guinea Ecuatorial presentó una previsión de caída de entre el 5,8 y el 8,9% del Producto Interior Bruto para este año. La disminución de la producción petrolera por el descenso de la demanda, así como el desplome del precio del barril, son un duro golpe para un país cuyos ingresos públicos dependen del crudo en un 80%.

A juicio de Tutu Alicante, director ejecutivo de la ONG de defensa de los Derechos Humanos EG Justice, “la covid-19 está haciendo estragos y el Gobierno ha sido incapaz de gestionar la crisis. Nadie sabe dónde ha ido a parar el dinero que ha recibido Guinea Ecuatorial de países como China y Turquía”. El país tiene oficialmente 4.821 casos y, según declaró en junio la directora para África de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la doctora Matshidiso Moeti, “es uno de los más afectados del continente en relación con su población”. Estas afirmaciones provocaron la expulsión de la representante de la OMS en Guinea Ecuatorial por parte del Gobierno.

Sin embargo, Alicante considera que hay otras razones para esta reestructuración ministerial. “Desde hace un tiempo se está promocionando a personas próximas a Teodorín (Teodoro Nguema Obiang, el hijo del presidente) de cara a crear un entorno más favorable, un Gobierno que no ponga pegas a sus decisiones”, asegura el director de EG Justice. El primogénito de Obiang es primer vicepresidente del país y en los últimos meses ha ido ganando protagonismo en actos públicos como reuniones con embajadores, inauguraciones y apariciones en televisión, en sustitución de su padre. Sus problemas judiciales en Francia, Brasil o EE UU y su ostentoso tren de vida, que se expresa a través de sus apariciones en redes sociales al volante de coches de lujo, no impiden que en Guinea Ecuatorial se le considere el sucesor natural de Obiang.

Para el partido opositor CPDS no cabe duda de que la crisis económica está causada, además de por la caída de los precios del petróleo y el impacto de la covid-19, por “la corrupción generalizada en el Gobierno y en la Administración pública, el nepotismo, el clientelismo político que ha llevado al régimen a multiplicar los puestos y cargos públicos y la mala gestión de los recursos económicos provenientes de la explotación de hidrocarburos y la madera”, según afirma en un comunicado. A su juicio, solo un Gobierno de unidad nacional que integre a todos los partidos será capaz de poner en marcha “las reformas políticas y económicas necesarias para la construcción de un estado de derecho (…) que conduzca a una verdadera transición política hacia la democracia sin traumas”, añade.

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