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Medio millar de personalidades y organizaciones llaman a defender la democracia frente al autoritarismo

Los firmantes denuncian que "regímenes autoritarios" están endureciendo el control político sin la supervisión parlamentaria

Agentes de las fuerzas de seguridad china se dirigen a los fotógrafos junto al mercado de Xinfadi, en Pekín, el pasado 20 de junio.
Agentes de las fuerzas de seguridad china se dirigen a los fotógrafos junto al mercado de Xinfadi, en Pekín, el pasado 20 de junio.THOMAS PETER (REUTERS)
El País

La pandemia del coronavirus ha causado ya centenares de miles de muertos y golpea la economía mundial. Pero la covid-19 no solo amenaza vidas, sino que también se ha convertido en “una crisis política que amenaza el futuro de la democracia liberal”, advierten medio millar de líderes políticos e instituciones en una carta abierta lanzada a iniciativa de la organización IDEA Internacional (Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral, en sus siglas en inglés), con sede en Estocolmo, y la Fundación Nacional para la Democracia, de Washington. La emergencia sanitaria ha llevado a algunos países a imponer controles que, con la excusa de frenar los contagios, restringen los derechos humanos y silencian a opositores y periodistas.

“Los regímenes autoritarios, y no es sorprendente, están usando la crisis para silenciar a sus críticos y endurecer su control político”, prescindiendo de la supervisión parlamentaria “o los marcos temporales para la restauración del orden constitucional”, afirma la carta apoyada por más de 70 instituciones prodemocracia, así como líderes políticos y cívicos de todo el mundo, incluidos 13 premios Nobel y 62 ex jefes de Estado y de gobierno.

El llamamiento a defender la democracia lo suscriben, entre otros, los expresidentes de Colombia, Juan Manuel Santos; Ernesto Zedillo, de México, o el polaco Lech Walesa; los Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa y Svetlana Alexievitch, las exministras de Exteriores de España Ana Palacio y de Suecia Margot Wallström; la ex secretaria de Estado de EE UU Madeleine Albright, y organizaciones como Transparencia Internacional, el Centro Internacional Olof Palme o Freedom House.

“La represión no ayudará a controlar la pandemia. Acallar la libertad de expresión, encarcelar a los disidentes pacíficos, suprimir la supervisión parlamentaria y posponer las elecciones indefinidamente no harán nada por proteger la salud pública”, dice el texto, que no cita a ningún país en concreto, pero destaca que “no es ninguna coincidencia que la actual pandemia haya estallado en un paí­s en donde el libre flujo de información está sofocado y en donde el Gobierno castiga a quienes advirtieron del peligro del virus”, en referencia a China.

La pandemia supone “un reto global sin precedentes” para la democracia frente a regímenes autoritarios que ven en la crisis de la covid-19 “un nuevo campo de batalla político, en su lucha por estigmatizar la democracia como débil y revertir su avance en las últimas décadas”, resaltan los firmantes. El llamamiento pretende movilizar a ciudadanos y responsables políticos en la defensa de los sistemas democráticos como los más efectivos para afrontar la crisis y proteger los derechos humanos.

“La democracia no garantiza un liderazgo competente y una gobernanza eficaz. Si bien las democracias predominan entre los países que han actuado con mayor eficacia para contener al virus, otras actuaron deficientemente en su respuesta a la pandemia y han pagado un precio muy alto en vidas humanas y seguridad económica. Las democracias que tienen un desempeño deficiente debilitan aún más a la sociedad y crean vías de entrada para los regímenes autoritarios”, añade la carta abierta, que ve “en riesgo” las libertades y pide que no se den por sentadas. “La mayor fortaleza de la democracia es su capacidad para corregirse a sí misma”, y es a través de ella “que los ciudadanos y sus líderes electos pueden aprender y crecer. Nunca fue más importante hacerlo”, destaca.

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“Esta demostración sin precedentes de solidaridad global es una señal de que la democracia, aunque amenazada, también es resistente”, afirma sobre la iniciativa en un comunicado Carl Gershman, presidente de la Fundación Nacional para la Democracia y uno de los firmantes. “Necesitamos dejar claro para todos lo que está en juego y que no permitiremos que los líderes con tendencias autoritarias utilicen esta u otras crisis para aumentar su poder y disminuir nuestros derechos. Necesitamos defender la democracia”, señala, por su parte, Kevin Casas Zamora, secretario general de IDEA Internacional.

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