Renuncia la jefa de la policía de Atlanta después de que un agente matara a tiros a un afroamericano

El vídeo del tiroteo a Rayshard Brooks endurece las protestas raciales en la capital de Georgia

Rayshard Brooks (a la derecha) conversa con el oficial Garrett Rolfe en el aparcamiento del restaurante, el 12 de junio.
Rayshard Brooks (a la derecha) conversa con el oficial Garrett Rolfe en el aparcamiento del restaurante, el 12 de junio.AP

La jefa de policía de Atlanta, Erika Shields, renunció este sábado a su cargo, apenas 24 horas después de que se viralizara un vídeo en el que se ve cómo un agente blanco dispara tres veces a Rayshard Brooks, un afroamericano que acabó muerto a tiros en medio de la mayor ola de protestas raciales en 50 años. El agente que apretó el gatillo ha sido despedido, a petición de la alcaldesa de la capital de Georgia, Keisha Lance Bottoms, quien dijo que no se justificaba el uso de “fuerza letal", según informó este domingo el Departamento de Policía. En el vídeo se ve a Brooks escapando de la policía en un estacionamiento de un local de comida rápida el viernes por la noche. Un agente lo sigue y el afroamericano se voltea y dispara al policía, supuestamente, con una pistola eléctrica que le había arrebatado a otro agente durante un forcejeo. El policía responde con tres tiros a quemarropa.

El Departamento de Policía de Atlanta recibió una llamada sobre las 22.30 del viernes que denunciaba la presencia de un hombre durmiendo dentro de un coche que bloqueaba el acceso a la fila para pedir la comida para llevar del Wendy’s, según ha informado la Oficina de Investigaciones de Georgia. Los agentes llegaron al lugar y le hicieron a Brooks la prueba de alcoholemia. Dio positivo y por ello los policías procedieron a detenerlo. El joven, de 27 años, intentó escapar y se vio envuelto en un forcejeo que fue grabado por las cámaras de vigilancia y algunos testigos presenciales. El hombre logró escapar y, cuando llevaba algunos metros de ventaja, se dio la vuelta y apuntó a los agentes con lo que aparentemente era una pistola de descargas eléctricas que le había quitado a uno de los policías. En ese momento los agentes le dispararon.

Brooks fue trasladado a un hospital, donde murió después de una cirugía, según el comunicado difundido por la Oficina de Investigaciones de Georgia, que está trabajando en el caso “de un sujeto que fue tiroteado por un agente en el forcejeo por el control del arma eléctrica”. Uno de los policías fue atendido por una lesión y ya se encuentra en casa. La Fiscalía del distrito también está llevando a cabo una investigación “intensa e independiente” de lo ocurrido.

En Atlanta, la segunda ciudad con mayor población negra en Estados Unidos (54%), las manifestaciones raciales a raíz de la muerte de George Floyd a manos de un policía blanco han sido constantes y masivas desde hace casi tres semanas. La muerte de Brooks, que llega en un momento tan sensible para la comunidad afroamericana, les dio un nuevo impulso este sábado. Gerald Griggs, vicepresidente de la organización por los derechos de los afroamericanos NAACP en Atlanta, calculó que solo al estacionamiento donde dispararon a Brooks llegaron más de un centenar de personas a protestar.

“Lo que ha quedado muy claro en las últimas semanas en Atlanta”, ha dicho la alcaldesa Bottoms, es que, si bien existe una fuerza policial que trabaja junto a las comunidades “con honor, respeto y dignidad”, ha habido una desconexión de los que deben ser las expectativas relacionadas con la protección de todos los ciudadanos, ha asegurado en una rueda de prensa. La excandidata demócrata a gobernadora por Georgia Stacey Abrams ha sostenido en Twitter que “el asesinato” de Brooks exige restringir “severamente el uso de la fuerza letal”. Ha solicitado que se investigue el caso, pero también que haya responsables. “Dormir en un autoservicio no debe acabar en muerte”, ha escrito.

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