Pompeo visita Israel ante la anexión parcial de Cisjordania prevista por el nuevo Gobierno

Viaje relámpago del secretario de Estado de EE UU marcado por condenas a Irán y críticas a China

El secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo, el miércoles a su llegada al aeropuerto de Tel Aviv.
El secretario de Estado de EE UU, Mike Pompeo, el miércoles a su llegada al aeropuerto de Tel Aviv.Ron Przysucha/U.S. Department of / DPA / Europa Press

Atravesar el Atlántico y el Mediterráneo para hacerse una foto en Jerusalén con su viejo amigo Benjamín Netanyahu da buena muestra del apego a Israel del secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo. El viaje relámpago que ha efectuado este miércoles el jefe de la diplomacia de EE UU tras dos meses sin visitas oficiales se produce en vísperas de la formación del nuevo Gobierno hebreo, en cuyo programa figura la anexión parcial del territorio palestino ocupado de Cisjordania. Junto con el primer ministro israelí se comprometió también a mantener las sanciones contra Irán a pesar de la pandemia del coronavirus.

Aunque el comunicado oficial del Departamento de Estado no mencionó expresamente la anexión de los asentamientos de colonos y el valle del Jordán, Pompeo aseguró a su llegada al aeropuerto de Tel Aviv que “aún queda trabajo por hacer y hacen falta más progresos” para aplicar el denominado plan de paz del presidente Donald Trump, que avala la absorción por Israel del 30% de Cisjordania.

Netanyahu le tomó la palabra en la breve comparecencia que ambos mantuvieron ante la prensa, previa a su reunión de más de tres horas. El nuevo Gobierno israelí que tiene previsto tomar posesión mañana, “representa una oportunidad para promover la paz y la seguridad” de acuerdo con los compromisos adquiridos con la Casa Blanca, remachó el mandatario a punto de iniciar su quinto mandato.

El secretario de Estado se reunió también con Benny Gantz, el líder centrista que se turnará con Netanyahu al frente del Gobierno de coalición dentro de año y medio. Por ahora ejercerá como vice primer ministro y titular de la cartera de Defensa. “Espero que ambos líderes reactiven y hagan progresar la visión por la paz [nombre oficial del plan] del presidente Trump”, declaró Pompeo al diario Israel Hayom poco antes de su visita diplomática. “La decisión depende de Israel”, advirtió. También instó a los líderes israelíes a considerar “todos los factores” en la anexión de facto de Cisjordania para que coincida con el plan de Washington, puntualizó al mismo diario.

La toma de posesión del nuevo Gobierno israelí ha venido precedida de un rebrote de la violencia en Cisjordania. Un palestino de 15 de años perdió la vida este miércoles por disparos de militares israelíes cerca de Hebrón (sur del territorio) y un soldado falleció el martes tras recibir el impacto en la cabeza de una piedra lanzada por manifestantes palestinos durante una redada en Yenín (norte).

La Autoridad Palestina rechaza de plano la iniciativa de Trump y ha cortado todas la relaciones con la Administración republicana. “Trump colabora con el plan de anexión de Israel, en un intento de enterrar los derechos del pueblo palestino, mientras viola las reglas del derecho internacional”, dijo a la cadena árabe Al Jazira el secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina, Saeb Erekat.

Un equipo de técnicos israelíes y estadounidenses está delimitando desde febrero los territorios que podrán ser anexionados en Cisjordania. El pacto político de coalición suscrito por Netanyahu y Gantz, que autoriza a impulsar la “extensión de la soberanía” a los asentamientos, donde viven más de 400.000 colonos, y al estratégico valle del Jordán, es mayoritariamente rechazado por la comunidad internacional. Los ministros de Exteriores de la UE tienen previsto analizar este viernes la cuestión de la anexión y si, como planean algunos de sus Estados miembros, exigirá la adopción de medidas punitivas económicas.

El jefe de la diplomacia norteamericana se expresó mucho más abiertamente en Jerusalén en contra de Irán, y anunció que Washington e Israel proseguirán la campaña para “recortar los recursos con los que los ayatolás amenazan a Israel y al resto del mundo”. “Seguiremos trabajando juntos para impedirles que cuenten con armas nucleares”, advirtió entre visibles muestras de asentimiento de Netanyahu. El Departamento de Estado considera que Irán estará pronto en condiciones de dotarse con misiles de largo alcance. Tanto Israel como EE UU han anunciado que se opondrán al levantamiento del embargo internacional de venta de armamento a Teherán, previsto en octubre.

Preocupación por la presencia de China

Pompeo agradeció a Netanyahu que haya compartido la información sanitaria en la lucha contra con la pandemia por Covid-19, “mientras algún país sigue ofuscado en ocultar información”. “Pero ya hablaremos sobre ese país”, concluyó el secretario de Estado su poco velada alusión a China, convertida en blanco de críticas por la Administración Trump, que también conllevaba una advertencia bilateral. Estados Unidos observa con desagrado la creciente participación de grandes empresas chinas en infraestructuras críticas israelíes, con la ampliación del puerto de Haifa, donde fondea la VI Flota estadounidense en sus patrullas por el Mediterráneo oriental.

Dentro de 10 días está prevista la adjudicación de la construcción y gestión durante 25 años de una planta desalinizadora en Palmachim, al sur de Tel Aviv. En la licitación, por un monto de 1.500 millones de dólares, ha sido seleccionada la compañía Hutchison, basada en Hong Kong. Junto a esa zona costera se encuentra un base aérea israelí donde están permanentemente destacas fuerzas norteamericanas.


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