Chad

Boko Haram mata a un centenar de soldados chadianos

El ataque coincide con la emboscada que se cobró la vida de 70 militares nigerianos este lunes

Fotograma de un vídeo difundido por Boko Haram en 2019 en el que rechazaba las victorias militares que ha anunciado el Ejército nigeriano.
Fotograma de un vídeo difundido por Boko Haram en 2019 en el que rechazaba las victorias militares que ha anunciado el Ejército nigeriano.AFP

Un centenar de soldados muertos y 47 heridos. Este es el balance del ataque perpetrado en la madrugada de este lunes por el grupo yihadista Boko Haram a una base del Ejército chadiano en la localidad de Boma, situada en el Lago Chad. Se trata del golpe más duro sufrido nunca por las Fuerzas Armadas de este país, según reconoció el presidente Idris Déby, quien ha acudido tras conocer los hechos hasta el lugar. De momento se han recuperado 92 cuerpos, pero fuentes castrenses aseguraron a AFP que hay más víctimas.

“He tomado parte en numerosas operaciones pero nunca en nuestra historia habíamos tenido tantas víctimas al mismo tiempo”, dijo un consternado Déby durante su visita a la base de Boma este martes. Las primeras versiones aseguran que, además de matar a un centenar de soldados, los yihadistas secuestraron a otros, robaron armamento y destrozaron 24 vehículos durante un ataque que duró unas siete horas. El presidente asegura que ya está preparando “una contundente respuesta”.

El Lago Chad es un intrincado laberinto de islas, zonas inundadas y tierra seca que se ha convertido en el refugio de miembros del grupo yihadista en los últimos años ante la intensa ofensiva de los ejércitos de Nigeria, Chad, Níger y Camerún, que los fue desplazando de sus bases originales. Allí, los yihadistas han ido creando una red de alianzas con una parte de la población local y han sustituido al Estado, llegando a prestar asistencia médica y seguridad a los habitantes.

El ataque contra el Ejército chadiano ha sido rápidamente reivindicado por el grupo Jama’atu Ahlus-Sunnah Lidda’Awati Wal Jihad (JAS), la facción de Boko Haram liderada por el escurridizo yihadista Abubakar Shekau, y se produce casi al mismo tiempo que una emboscada protagonizada este lunes por la otra facción, el Estado Islámico de África Occidental (ISWAP), en este caso contra el Ejército de Nigeria, y que provocó al menos la muerte de 70 soldados.

Pese a la emergencia del yihadismo en otros lugares del continente, como África central o la zona de Liptako-Gourma entre Malí, Burkina Faso y Níger, Boko Haram sigue siendo el grupo yihadista más sanguinario del continente y es responsable de una insurgencia que ha provocado 35.000 muertos y dos millones de desplazados en el noreste de Nigeria desde el año 2009, muchos de ellos atribuibles a la violenta respuesta del Ejército contra la población civil. Si en los últimos dos años Boko Haram estaba más centrado en ofensivas para el aprovisionamiento y secuestros, desde comienzos de marzo parece recobrar fuerzas y sus acciones se concentran en objetivos militares.

“Primero el ataque en Diffa (Níger) hace una semana y media, y ahora estos dos en Chad y Nigeria”, asegura Fonteh Akum, investigador del Instituto de Estudios de Seguridad (ISS) en África occidental, quien apunta a un posible refuerzo de las capacidades de Boko Haram tras la caída del califato de ISIS en Siria e Irak y el consiguiente traslado de combatientes y armas a Libia. “Tampoco se descarta que, como estrategia de supervivencia, JAS e ISWAP estén colaborando en un nuevo esfuerzo de regionalización del conflicto”, añade.

Por su parte, el alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, ha asegurado que estos atentados son una realidad cotidiana para millones de personas. "Nada justifica tales actos de terror, que nosotros condenamos con fuerza”, ha señalado el jefe de la diplomacia comunitaria, que ha asegurado que la UE apoya a las autoridades y al pueblo de Chad y Nigeria en su lucha contra el terrorismo, “un combate que ganaremos juntos”, ha indicado.


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