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Mueren cinco soldados sirios y siete combatientes proiraníes en ataques israelíes

El primer bombardeo se produjo en represalia por el disparo de dos cohetes contra los Altos del Golán

Un segundo ataque israelí contra posiciones militares en Siria en menos de un día se ha cobrado en la madrugada de este lunes la vida de dos soldados sirios y ha causado dos heridos en la base área T4, situada en el este de la provincia de Homs. Al menos diez muertos –tres soldados sirios y siete combatientes aliados de las fuerzas proianíes– habían muerto durante la madrugada anterior en una operación de represalia israelí con aviones de combate y helicópteros en Kesswa (sur de Damasco) y la provincia de Quneitra (suroeste de Siria), en respuesta al disparo de dos proyectiles contra los Altos del Golán, territorio sirio ocupado por Israel desde 1967, según informó el Ejército hebreo.

La agencia de noticias oficial siria SANA confirmó la muerte de los dos militares leales al régimen de Damasco y aseguró que los sistemas de defensa antiaéreos habían interceptado al menos dos misiles enemigos en la base T4, en la carretera que enlaza la ciudad de Homs con Palmira. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, una ONG que cuenta con informadores sobre el terreno, contabilizó el fallecimiento de siete “combatientes extranjeros” el domingo en instalaciones militares utilizadas por la Fuerza Al Quds, el cuerpo expedicionario de los Guardianes de la Revolución iraní, y por la milicia chií libanesa Hezbolá.

La base T4, que ya ha sido atacada por Israel en varias ocasiones es utilizada también por fuerzas proiraníes. Fuentes militares hebreas aseguraron a The Jesusalem Post que un avión de carga procedente de Irán había aterrizado en sus pistas poco antes del ataque que destruyó un depósito de armas y otras instalaciones,

Mapa del Ejército israelí de los bombardeos de este domingo.
Mapa del Ejército israelí de los bombardeos de este domingo.

Las incursiones aéreas israelíes se han producido después del bombardeo del pasado lunes contra una batería antiaérea, en el que murieron dos soldados sirios, en respuesta a los disparos contra un avión de combate israelí. Las Fuerzas Armadas de Israel precisaron que en la operación del domingo fueron destruidos puestos de observación e inteligencia militar, dos posiciones de artillería y un sistema de defensa antiaérea SA-2. El primer ministro y titular de Defensa, Benjamín Netanyahu, ha advertido de que no tolerará nuevos disparos contra territorio israelí, como los registrados en el monte Hermón, al norte del Golán. “Actuaremos con contundente fuerza contra cualquier agresión”, dijo el jefe del Gobierno.

Israel ocupa militarmente los Altos del Golán desde la Guerra de los Seis Días (junio de 1967), en la parte occidental de la provincia siria de Quneitra fronteriza con el Estado judío. La meseta fue anexionada por Israel en 1981, en una decisión no reconocida por la comunidad internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció el pasado mes de marzo la soberanía israelí sobre el Golán, donde se han asentado unos 20.000 colonos judíos en más de una treintena de poblaciones. En el territorio ocupado viven además 20.000 sirios, en su mayoría miembros de la comunidad drusa. Israel considera que los últimos ataques desde Siria han sido deliberados y no son el resultado de la caída de proyectiles perdidos de los combates en la guerra civil que sufre el país vecino desde 2011.

Israel combate a Irán en Siria sin guardar discreción y a plena luz. La ambigüedad de las operaciones encubiertas se ha tornado en contienda a cara descubierta en los últimos meses. Una andanada de más de 30 misiles de crucero disparados por cuatro cazas desde el Mediterráneo golpeó en enero bases militares de Teherán en torno a Damasco. Campos de entrenamiento, instalaciones de inteligencia y almacenes de armamento fueron entiendes el objetivo de la considerada mayor intervención armada israelí en la capital siria desde el inicio de la guerra en 2011.

En la incursión aérea perdieron la vida 11 personas, entre ellas dos militares sirios, según datos del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Un misil de medio alcance tierra-tierra de fabricación iraní que portaba una cabeza explosiva de media tonelada fue interceptado por el escudo antimisiles Cúpula de Hierro cuando iba a impactar en las pistas de esquí israelíes en el monte Hermón.

En los últimos años, Israel ha desencadenado centenares de ataques aéreos contra convoyes de transporte de armas y arsenales de misiles de Hezbolá, la guerrilla proiraní con la que libró una guerra abierta en 2006 en el sur de Líbano. El enfrentamiento en la sombra entre los más irreconciliables enemigos en Oriente Próximo ha ido subiendo de tono mientras el conflicto sirio se ha ido apaciguando. Estados Unidos, que anunció a finales del año pasado la retirada de sus tropas desplegadas en Siria, respalda a Israel, su más firme aliado regional, mientras Rusia —que junto con Irán y las milicias chiíes ha apuntalado a El Asad en el poder— se inhibe ante las operaciones israelíes. La cada vez menos discreta guerra entre Irán e Israel en Siria mantiene todavía las características de una batalla retórica entre rivales, que ante todo temen verse forzados a un choque armado de consecuencias impredecibles.

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