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Bruselas da instrucciones contra los “vacíos” de una salida brusca

La Comisión quiere sortear el caos en seguridad o medicamentos

Theresa May deja el Consejo Europeo de este miércoles en Bruselas. En vídeo, declaraciones de Jea-Claude Juncker.

A apenas dos días de que venza el plazo que los Veintisiete dieron al Reino Unido para salir de la UE si Theresa May no regresaba a Bruselas con un plan creíble, cualquier desliz puede llevar a una salida caótica. Y ante la constatación de que la posibilidad de una retirada desordenada “ha aumentado de forma significativa”, la Comisión Europea ha publicado este miércoles un documento con orientaciones a los Veintisiete para evitar “vacíos” que puedan darse desde el minuto 1 de la salida del Reino Unido en terrenos sumamente sensibles como la seguridad, la cooperación policial o la obtención de medicamentos. La clave en muchas de esas cuestiones está, según los documentos, en el principio de reciprocidad.

Ciudadanía. La Comisión Europea constata que muchos de los países miembros ya han resuelto la cuestión de la residencia en la UE de los británicos, para los que pide un “enfoque generoso”. En general, los nacionales del Reino Unido que lleven más de cinco años residiendo en un país tienen acceso al “estatuto de residente de larga duración de la UE”. La Comisión pide a los países que, si no lo han hecho ya, busquen fórmulas para garantizar la estancia legal de los que llevan menos de ese tiempo. Para estancias cortas, de hasta 90 días, no se requerirá visado. Para visitas más largas, los británicos estarán sujetos a las leyes nacionales de extranjería.

Seguridad Social. Los países se guiarán por el “principio de totalización”. Esto es, el país competente deberá tener en cuenta los periodos de seguro y empleo completados en otro Estado, por ejemplo, para el acceso a prestaciones.

Cooperación policial. Si no hay acuerdo, la Comisión advierte de que dejará de aplicarse al Reino Unido “el marco jurídico” de la UE sobre “cooperación policial y judicial” desde la fecha de retirada. Según el documento, las nuevas relaciones entre Londres y los Veintisiete pivotarán en especial sobre la Interpol. Esta asumirá todas las tareas que hasta ahora se vehiculaban a través de la Europol, el sistema de Schengen, el canal de solicitud de información complementaria a la entrada nacional o la llamada iniciativa sueca, que es el marco de intercambio de información policial entre Estados miembros.

Medicamentos. A pesar de que Bruselas lleva tiempo preparándose para evitar la escasez, admite que “es posible” que algunos medicamentos y productos sanitarios no lleguen a tiempo. “Podría existir un riesgo de escasez si los operadores económicos no actúan rápidamente”, avisa la Comisión. Por ello, Bruselas pide preparar un dispositivo de coordinación de los “responsables clave” de los reguladores nacionales, la Agencia Europea del Medicamento y la Comisión Europea que haga un seguimiento de la situación e informe a pacientes y médicos.

Pesca. La UE está dispuesta a seguir dando acceso a aguas europeas a los buques británicos si hay reciprocidad. Pero si no la hay, los Veintisiete se enfrentan a dos problemas: el riesgo de una mayor presión pesquera que empobrezca los recursos marinos “irreversiblemente” y los litigios entre flotas por los caladeros. La Comisión insta a los Estados a coordinarse en el uso de instrumentos para mitigar esos riesgos y, en caso de ser necesario, incluso usando la prerrogativa de una paralización temporal que compense las pérdidas ocasionadas por el Brexit.

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