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Las promesas de Buteflika son acogidas con indignación y escepticismo

Activistas de las protestas critican que el régimen pretenda pilotar su propia apertura y democratización

El presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, recibe al jefe del Ejército, el general Ahmed Gaid Salah, en imágenes difundidas por la televisión pública Canal Algérie el lunes 11 de marzo.

Nada más conocerse la noticia de que Abdelaziz Buteflika renunciaba a su quinto mandato, en el centro de Argel sonaron los pitidos de los coches. Pero enseguida, en las redes sociales, donde se han convocado las protestas contra el régimen, aparecieron cientos de mensajes que expresaban escepticismo e indignación. La indignación fue tomando cuerpo en forma de convocatorias para otra gran manifestación contra el régimen, el viernes 15 de marzo. Si la convocatoria tiene el mismo éxito que las precedentes se trataría de la cuarta protesta de dimensiones históricas en todo el país contra Buteflika y su régimen en solo un mes. Cada manifestación de los viernes ha sido hasta ahora mayor que la anterior.

La mayoría de los internautas coincidían en afirmar que la oferta de Buteflika era más o menos la misma que ofreció hace una semana desde Ginebra y que el pueblo rechazó: la convocatoria de unas elecciones anticipadas en menos de un año a las que Buteflika no iba a concurrir como candidato.

Lounès Guemache, director del sitio digital TSA, el más leído del país, indicaba: “Esto está muy lejos de la demanda del pueblo. Buteflika está organizando una falsa retirada del poder. Es una falsa transición gestionada por el poder”. El análisis ofrecido por su medio señala: “Buteflika propone una versión acelerada de la transición que ya había propuesto sin éxito hace una semana”.

El periodista Mohamed Sifaou, director de la revista Contra Terrorismo, tuiteó: “Buteflika dice a los argelinos que hay un 'cambio', pero yo me quedo como presidente, mi jefe del Estado Mayor se queda en su sitio, mis oligarcas se quedan en su lugar, el jefe de los servicios secretos se queda en su sito y al ministro del Interior lo nombro primer ministro. ¡Qué cambio!”.

El humorista Kamel Abdat tuiteó: “Buteflika no ha hecho más que reformular la carta de la semana pasada. (…) El único cambio es la persona que le ha redactado la carta. El nuevo autor es más inteligente y más sutil”. El internauta Inal Ahmed señalaba: “Buteflika y su clan ya habían pedido un año más. Y el pueblo lo rechazó. Ahora nos joden y obtiene un año más de fuerza”. Se trata de “una transición gestionada por el sistema”, resumía el periodista Khaled Drareni. El reputado humorista gráfico Ali Dilem dibujó a Buteflika en su silla de ruedas diciendo que en lugar de postularse para un quinto mandato de cinco años hará un cuarto mandato de 10 años.

"Victoria parcial"

En las redes sociales ya se estaba barajando estos días qué nombres podrían integrar un hipotético comité de sabios para pilotar la transición. Una de las personas más citadas es el abogado Mustafa Bouchachi, antiguo presidente de la Liga Argelina de Defensa de Derechos del Hombre y uno de los más célebres opositores al quinto mandato. Bouchachi valoró ayer la noticia: “Es una victoria parcial del pueblo argelino. Pero las decisiones tomadas no responden a las reivindicaciones del pueblo: elecciones transparentes, un Gobierno de transición formado por personalidades elegidas por el pueblo”.

Los partidos de la oposición no tienen mucha fuerza en Argelia. No obstante, varios dirigentes opositores se expresaron en contra de la propuesta de Buteflika. Así, Atmane Mazouz, diputado del RCD, señaló: “Buteflika viola la Constitución de nuevo. El mandato del presidente solo puede prolongarse en un solo caso: el estado de guerra”.

 A primeras horas de la noche, la televisión pública difundió nuevas imágenes de Buteflika en las que se veía al hasta ayer al primer ministro, Ahmed Ouyahia, presentando su dimisión. Una vez más, el presidente no menciona palabra alguna. Alcanza a mover la mano derecha, eso sí, cuando Ouyahia le ofrece la suya para saludarlo. Después, recibió también al jefe del Estado Mayor, el general Ahmed Gaid Salah, el militar que había sostenido abiertamente hasta ahora la celebración de las presidenciales para el 18 de abril.

Hasta ahora, el lema que imperaba en todas las protestas era muy claro: “No al quinto mandato”. Ahora, hay quienes proponen: “No a la prolongación del cuarto mandato”.

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