Bruselas duda de que May pueda superar el segundo voto sobre el acuerdo del Brexit

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, se reúne 'in extremis' con la primera ministra a unas horas de la votación en Westminster

Theresa May sale del 10 de Downing Street este lunes.
Theresa May sale del 10 de Downing Street este lunes. DANIEL LEAL-OLIVAS (AFP)

Hasta la infinita paciencia de Bruselas tiene un límite que la primera ministra británica, Theresa May, parece haber superado. La Unión Europea ha dado casi por agotado el margen de negociación política con Downing Street a 24 horas de que el Parlamento británico se pronuncie por segunda vez este martes sobre el Acuerdo del Brexit.

Bruselas da por perdida esa votación, según fuentes diplomáticas, y prefiere centrarse ya en el día después de un rechazo que acelera el paso hacia un Brexit sin acuerdo o, más probablemente, a un aplazamiento de la salida del Reino Unido de la UE, prevista para el 29 de marzo.

Tras una conversación telefónica con May en la noche del domingo, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, daba por suspendidos todos los contactos políticos con Londres a la espera del resultado de la votación en Westminster. Aun así, Juncker y May tienen previsto reunirse en la noche del lunes en Estrasburgo, en una cita in extremis para buscar un acuerdo que ayude a la primera ministra a instentar superar la votación en el Parlamento británico.

El escollo sigue siendo la salvaguarda para evitar una frontera entre las dos partes de Irlanda, que obligaría a Reino Unido a mantener una unión aduanera con la UE mientras no se alcanzara un acuerdo comercial posterior al Brexit.

El Parlamento británico teme que ese apaño ligue al país al mercado europeo de manera indefinida. Los parlamentarios exigieron en enero a May una renegociación de esa salvaguarda como condición para aprobar el acuerdo de salida. Un objetivo que la primera ministra no ha logrado.

Fuentes comunitarias en Bruselas auguran un segundo varapalo a May, tal vez tan tremendo como el propinado en el mes de enero (cuando el gobierno encajó la mayor derrota de la historia parlamentaria británica). Y consideran ya inútil ofrecer nuevas concesiones a un Parlamento donde la suerte está prácticamente echada.

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Fuentes diplomáticas dan ya por amortizada a la primera ministra. Y Bruselas prefiere esperar al desenlace del Parlamento antes de decidir si merece la pena o no seguir negociando con una primera ministra que "no da resultados", según esas fuentes diplomáticas.

El negociador jefe europeo del Brexit, Michel Barnier, ha informado este lunes a los representantes de los 27 Estados de la UE sobre el bloqueo de la situación tras todo un fin de semana de contactos a nivel técnico y sobre la oferta cursada por Bruselas.

La oferta incluye la posibilidad de estudiar "alternativas" a la salvaguarda sobre la frontera irlandesa como reclama el Parlamento británico. Pero solo una vez que se haya consumado el Brexit con acuerdo y se inicie el llamado período de transición (hasta el 1 de diciembre de 2021, como mínimo).

La aceptación de esa propuesta depende de la supervivencia política de May, cuyo futuro puede quedar en entredicho si este martes encaja otra derrota parlamentaria de proporciones históricas. Si sobrevive al martes, el Parlamento tiene previsto votar el miércoles sobre la posibilidad de una salida sin acuerdo. Y si la rechaza, como parece probable, el jueves se pronunciará sobre la necesidad de un aplazamiento de la salida de la UE, prevista para el 29 de marzo.

Bruselas, en todo caso, parece resignada a esperar hasta la cumbre europea del próximo 21 de marzo, en la que May, o su relevo, deberá plantear el camino a seguir ante la expiración del plazo fijado para la salida del Reino Unido de la UE. En esa cumbre europea, podría resolverse tanto la modalidad y plazo de la prórroga como las condiciones ofrecidas para intentar garantizar la aprobación definitiva del acuerdo en el Parlamento británico.

A poco más de dos semanas, sin embargo, Bruselas no descarta encontrar una solución. "En la Comisión, seguimos abiertos y dispuestos a reencontrarnos con los negociadores británicos en cualquier momento", ha señalado este lunes el portavoz oficial de la Comisión, Margaritis Schinas. "Seguimos comprometidos con la ratificación de este acuerdo antes del 29 de marzo. Ahora le toca a la Cámara de los Comunes tomar una serie de decisiones importantes esta semana".

Juncker y May ya lograron a principios de febrero retomar las negociaciones sobre la llamada salvaguarda irlandesa, con vistas a ofrecer nuevas garantías al Parlamento británico sobre el carácter temporal de un mecanismo que solo pretende evitar la aparición de una frontera dura entre las dos partes de Irlanda cuando se consume el Brexit.

Los contactos entre Bruselas y Londres avanzaron a buen ritmo. Pero la semana pasada encallaron ante el empeño de los negociadores británicos, con el Abogado general del Estado Geoffrey Cox al frente, de establecer un mecanismo de arbitraje ad hoc para permitir a Londres, llegado el caso, suspender unilateralmente la salvaguarda irlandesa.

El negociador jefe europeo, Michel Barnier, informó el pasado viernes a los representantes permanentes de los 27 Estados miembros de la UE sobre el estancamiento de la negociación. Y Barnier ofreció a Londres la posibilidad de volver a la fórmula de una unión aduanera parcial, que mantuviera solo a Irlanda del Norte en el mercado común europeo. Una idea analizada durante todo el fin de semana por los negociadores de ambas partes pero que ha sido rechazada finalmente por Londres. La cuenta atrás hacia el abismo continúa.

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