Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La odisea del ataque con drones: “Mañana es el cumpleaños de mi madre. Esto es una vergüenza”

Una pareja de españoles narra la experiencia del ataque de los drones en el aeropuerto de Gatwick

Miguel Morales y Anastasiia, en el tren que les lleva a Bruselas.
Miguel Morales y Anastasiia, en el tren que les lleva a Bruselas.

En teoría Miguel Morales, de 32 años, y su mujer, Anastasiia, de 28, llegarán a España para pasar la Nochebuena con su familia en Salamanca. En la práctica… está siendo complicado. “Teníamos el billete para hoy a las 19.10 con EasyJet, y a eso de de las 15.00 hemos recibido un mensaje de la compañía diciendo que se cancelaba”, cuenta por teléfono Morales. A esa hora el aeropuerto de Gatwick cancelaba todos los vuelos por la interferencia “deliberada” de varios drones.

“Nos dijeron que nos devolvían el dinero o que, si queríamos volar, que sería después de Nochebuena. Tenemos una mala hostia…”. Tras recibir la notificación de la compañía aérea se pusieron como locos a buscar combinaciones para llegar a Madrid desde todos los puntos de Reino Unido. “Los precios están por las nubes. ¡800 euros cada uno! Y nosotros pagamos 150 por el nuestro”. La solución que encontraron fue montarse en un tren desde Londres en primera clase con destino Bruselas por 225 euros cada pasaje. “¡Lo único que había!. Estábamos miles de europeos en la estación de tren internacional de Saint Pancras”. Después, tomarán otro tren a París. Y, por último, un avión a Madrid con escala en Barcelona. “Una absoluta vergüenza. Nos hemos gastado en total 550 euros. Eso sí, recuperamos 150 por el billete cancelado”.

Morales llegó a Londres en 2014. Ahora trabaja como manager de un Starbucks. Anastasiia, su mujer, acaba de fundar Quipo, una empresa de consultoría. “Mañana es el cumpleaños de mi madre y le dije que llegaría. Si no se cancela ninguno de los vuelos y trenes que cogemos mañana llegaré a a Salamanca a las 13.00. No dormiremos mucho, pero es que en casa de mis padres se puede hacer de todo, menos llegar tarde a comer. Ahora mismo nos estamos tomando unas lentejas frías con tres copas de vino , pero vamos, que cuentan como dos porque son franceses”. 

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información