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La perdedora republicana en las elecciones de Arizona irá al Senado nombrada a dedo

El gobernador del Estado elige a Martha McSally, que perdió el pasado noviembre, para el escaño vacante tras la muerte de McCain

Martha McSally y el gobernador Doug Ducey, este martes en Phoenix.
Martha McSally y el gobernador Doug Ducey, este martes en Phoenix. AP

El pasado noviembre, el Partido Republicano presentó a Martha McSally como candidata al Senado por Arizona. Los electores la rechazaron y votaron por su rival demócrata. Ahora, McSally va a representarlos en el Senado de todas formas, pues el gobernador republicano del Estado ha decidido nombrarla a dedo para ocupar el escaño que dejó vacante el fallecido John McCain. Con esta decisión, anunciada este martes en Phoenix, los republicanos de Arizona proporcionan a McSally una plataforma para presentarse de nuevo en 2020 que los electores le habían negado.

Las últimas elecciones legislativas confirmaron que Arizona ya no es un Estado sólidamente republicano, sino más bien morado. Los republicanos están viendo como se reduce su poder, primero en las grandes ciudades y ahora en los puestos de nivel estatal. La elección para senador fue una de las batallas más significativas de las legislativas de noviembre, por muchas razones. El senador Jeff Flake declinó presentarse a la reelección porque no podía enfrentarse a las bases de Donald Trump, y lo hizo denunciando la política sin prisioneros del presidente y el seguidismo que hace su partido. Arizona tuvo que elegir entre dos mujeres, las dos centristas. Ganó Kyrsten Sinema, que es la primera senadora de la historia del Estado y la primera demócrata desde 1988.

Al mismo tiempo, el otro escaño de Arizona quedaba vacante al morir el senador John McCain el pasado agosto, víctima de un cáncer en el cerebro. Por las leyes de Arizona le corresponde al gobernador, el republicano Doug Ducey, elegir quién ocupará el escaño hasta la próxima elección en noviembre de 2002. Ducey llamó al exsenador John Kyl, de 76 años, para ocupar el escaño. Kyl aceptó, pero avisó de que solo se quedaría hasta final de año y que Ducey tendría que buscar a otro para el siguiente periodo de sesiones.

La elección de Kyl tenía un trasfondo estratégico para el Partido Republicano. Kyl es uno de los grandes expertos del partido en el proceso de confirmación de magistrados en el Senado. Por entonces, estaba asesorando a la Casa Blanca en el proceso de confirmación del juez Brett Kavanaugh, que acabaría siendo uno de los más polémicos de las últimas décadas tras las acusaciones de abusos sexuales de dos mujeres. Con una mayoría de apenas dos senadores, Kyl, un respetado abogado conservador, dejó claro que su papel era exclusivamente ayudar a la confirmación de Kavanaugh. Finalmente, el hoy magistrado fue confirmado por 50 votos contra 48.

Kyl reiteró su palabra de que se retiraría a finales de este periodo de sesiones y el escaño de McCain volvía a quedar vacante a partir de enero. La duda quedó despejada este martes con el anuncio del gobernador. Martha McSally, la candidata republicana que los ciudadanos de Arizona rechazaron en noviembre, será su senadora hasta 2020.

McSally es una veterana del Ejército de 52 años que en 2016 mostró distancias con Donald Trump, como casi todo el Partido Republicano. Sin embargo, para ganar las primarias para ser candidata al Senado en 2018 tuvo que escorar su discurso a la derecha y abrazar el trumpismo en asuntos como la inmigración, en un Estado en el que las encuestas ya indicaban el rechazo al extremismo de Trump entre los votantes de centro. McSally fue incapaz de recuperar su imagen moderada a tiempo para las elecciones de noviembre. La derrota ante una demócrata fue una de las más significativas sobre el rechazo a Trump de todo el país.

Cargos nacionales del Partido Republicano dieron la enhorabuena a McSally por su nombramiento el martes. Mientras, desde las filas demócratas prometían volver a derrotarla en 2020. El nombramiento resucita a McSally para la política y le proporciona una plataforma única para presentarse dentro de dos años. Hasta entonces, tendrá que navegar en un Washington que parece todavía más dividido que Arizona para acertar con la imagen que le permita conservar el escaño.

Uno de los principales problemas de McSally para ocupar el escaño que McCain que ocupó durante 31 años era su relación con la familia del senador fallecido. El pasado agosto, McSally no pronunció el nombre de McCain durante la aprobación de una ley que llevaba precisamente su nombre. Donald Trump hizo lo mismo. Fue el último gesto de distancia en una carrera en la que los republicanos tenían que elegir entre el republicanismo de McCain o el de Trump, dos hombres que se despreciaban. La hija y la viuda del senador, Meghan y Cindy McCain, la criticaron. El pasado viernes, McSally se disculpó con la familia McCain. Este martes, Cindy McCain dijo en un mensaje de Twitter que “respeta” la decisión de nombrarla como sustituta de su difunto marido, y deseó que “siga su ejemplo”.

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