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Al menos una decena de muertos por fuertes inundaciones en el sur de Francia

Medio centenar de pueblos se encuentran incomunicados por la tromba de agua de más de 180 litros por metro cuadrado caída en la zona de Carcasona

Varios vecinos, junto a un puente sobre el río Trapel, arrancado por la fuerza del agua en Villegailhenc, cerca de Carcasona.

El baile de cifras de víctimas es quizás el mayor indicativo del caos generado por la inusual tromba de agua caída en la madrugada del domingo al lunes en el sur de Francia, y que además de al menos una decena de muertos ha dejado cuantiosos daños y muchas zonas afectadas por inundaciones récord.

La cifra inicial de 13 fallecidos a causa de las inundaciones fue rebajada en horas de la tarde a 10, para subir posteriormente una vez más hasta los 12 muertos y un desaparecido, además de ocho heridos, según los últimos datos proporcionados a la Agencia France Presse por la Prefectura de Aude, la región más afectada. Todas las autoridades, incluido el primer ministro y ministro del Interior en funciones, Édouard Philippe, que visitó la región en horas de la tarde, se mostraron muy prudentes y advirtieron de que el saldo de víctimas podría aumentar conforme se vaya accediendo a más zonas afectadas. En cualquier caso, es ya una de las tormentas más mortíferas de la última década en Francia.

Cuatro poblaciones tuvieron que ser evacuadas este lunes, entre ellas la localidad de Pezens, donde una presa se desbordó y cuyos habitantes no podrán regresar “hasta nueva orden”, según la Prefectura. En total, más de 3.300 hogares permanecían en horas de la tarde sin electricidad. Todo el departamento de Aude ha sido puesto en "vigilancia roja", la más alta, por el riesgo continuado de unas inundaciones repentinas que se espera alcancen su punto máximo alrededor de las 21.00, y que sorprendieron a muchos habitantes en pleno sueño.

De hecho, al menos una de las víctimas fue arrastrada por las aguas enfurecidas mientras dormía, explicó el prefecto de Aude, Alain Thirion. En pocas horas, cayeron en la zona entre 200 y 300 milímetros de agua. En Trèbes, una de las localidades más afectadas —y con mayor cifra de muertos— se llegó a acumular 296 milímetros de agua, equivalentes a cuatro meses de precipitación media. Météo France ha advertido en su página web de que las lluvias van a continuar y que en total se acumularán de 200 a 250 litros por metro cuadrado y "puntualmente de 300 a 350”. Las crecidas, superiores a los siete metros, han sido las más altas desde 1891.

En total, alrededor de 700 bomberos y 160 gendarmes están desplegados por el área, declaró Philippe, que aseguró que recibía información constante de la situación y que también el presidente, Emmanuel Macron, estaba siendo informado puntualmente. El mandatario, que según el Elíseo también visitará la zona siniestrada “lo antes posible”, manifestó este lunes “la emoción y la solidaridad de toda la nación” con las víctimas. Macron destacó además la movilización “ejemplar” de los servicios de rescate.

No está claro si esta emergencia trastocará una vez más el esperado anuncio del cambio de Gobierno tras la dimisión del ministro del Interior, Gérard Collomb, hace dos semanas.

Además del personal movilizado, también han sido activados cuatro helicópteros y un avión de la seguridad civil, así como tres helicópteros de la gendarmería nacional y uno más del Ejército que realizan tareas de rescate y de reconocimiento en las zonas siniestradas. “Tenemos a personas atrapadas en los tejados. Vamos a tener que usar aeronaves para evacuarlas porque no podemos llegar hasta ellos en embarcaciones, dada la fuerza del agua, es demasiado peligroso”, explicó el prefecto Thirion.

Sobre el terreno, Philippe, que acudió acompañado del ministro de Transición Ecológica, François de Rugy, aseguró que se ha decretado el procedimiento de catástrofe natural acelerado y manifestó su intención de que los particulares sean indemnizados por los daños “lo más rápido posible”.

En horas de la tarde numerosas carreteras continuaban cortadas. También el tráfico ferroviario estaba interrumpido en tramos como el de Béziers-Narbona y también en los alrededores de la capital departamental, Carcasona. La Prefectura de Aude instó a la población a limitar al máximo los desplazamientos. Las escuelas y liceos permanecerán cerradas el martes, al igual que este lunes, en parte debido a que el transporte escolar está totalmente suspendido.

Las lluvias torrenciales no son un fenómeno extraño en el sur de Francia en esta época del año, pero los meteorólogos han indicado que el agua del mar excepcionalmente cálida en la cosa mediterránea del sur el país las puede estar intensificando. Francia ha experimentado el que es hasta ahora el año más cálido desde 1900, según Méteo France, que este lunes advertía de que el fenómeno registrado en la región de Aude está siendo “muy activo”.

Las devastadoras lluvias en el sur de Francia se producen tras el paso por Portugal y España de Leslie, un huracán degradado a tormenta tropical justo antes de tocar tierra en Portugal la madrugada del sábado al domingo, dejando 28 heridos leves, 61 desalojados, cientos de miles de viviendas sin electricidad y destrozos en casas y vías públicas. Alrededor de 100.000 viviendas continuaban este lunes sin energía en Portugal. En España, donde este lunes los últimos coletazos de Leslie afectan a Cataluña y Baleares, los incidentes han sido en cambio de escasa entidad al golpear con menos intensidad de la esperada.

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