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EP Global BLOGS Coordinado por FRANCESCO MANETTO

Un nuevo símbolo para Barranquilla

La ciudad colombiana que acoge los Juegos Centroamericanos y del Caribe estrena el monumento 'Ventana al mundo'

La Ventana al Mundo, el nuevo monumento de Barranquilla que busca convertirse en símbolo de la ciudad.
La Ventana al Mundo, el nuevo monumento de Barranquilla que busca convertirse en símbolo de la ciudad.

Se eleva 47 metros frente al mar y simboliza una ventana. Una Ventana al mundo. Este es el nombre del nuevo monumento de Barranquilla, un símbolo de la ciudad que hasta el 3 de agosto acoge los XXIII Juegos Centroamericanos. Detrás de su historia hay una idea de Christian Daes, fundador de Tecnoglass. La rotonda ubicada en la Avenida Circunvalar, cerca de la planta industrial de esta compañía, que fabrica vidrios y ventanas, estaba abandonada. "Todos los días cuando sale de la oficina pasa uno por allí, así que decidimos hacer algo", explica el responsable de la firma.

Así comenzó la transformación de esa zona de la capital del departamento Atlántico. Primero Daes pensó primero en una fuente, después en un jardín y finalmente se decantó por una estructura que representara la apertura de la región y sus cambios. Se abrió un concurso público al que se presentaron 100 proyectos, entre ellos 40 de estudios y profesionales extranjeros. Fueron seleccionados tres finalistas por un grupo de expertos y, tras una consulta abierta, resultó elegida la arquitecta barranquillera Diana Escorcia. Miles de vecinos ya se han acercado a observar esta ventana, aunque el objetivo de sus promotores, que invirtieron alrededor de 6.000 millones de pesos, unos 1,8 millones de euros, es que se convierta pronto en un atractivo turístico y en un icono de una ciudad donde no abunda el arte moderno. "Que se puedan hacer llaveros", dice Daes a modo de ejemplo.

Más de 2.000 metros cuadrados de cristales laminados tiñen esta torre de distintos tonos de azul, verde, amarillo y rojo. La construcción, que fue apoyada por la alcaldía de Barranquilla y el colegio de arquitectos, se realizó, además, con 130 toneladas de acero y 25 de aluminio. Después de meses de trabajos, ahora ya es el monumento que busca convertirse en una ventana del Caribe hacia el mundo.