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España se une a otros países europeos en la acogida de los 450 migrantes rescatados

Alemania, Francia, Malta y Portugal también se han ofrecido a recibir a parte de las personas que esperan en el mar a poder desembarcar en puerto seguro

Dos niños migrantes desembarcan este domingo en el puerto de Pozzallo (Italia).
Dos niños migrantes desembarcan este domingo en el puerto de Pozzallo (Italia). AP

España, Alemania, Francia, Malta y Portugal han respondido al llamamiento de Italia para acoger a algunos de los 450 migrantes rescatados ayer sábado en el Mediterráneo y que permanecen a bordo de dos naves militares frente a las costas de Sicilia, a la espera de poder desembarcar en puerto seguro. El Ejecutivo italiano ha pedido a los países de la Unión Europea que acojan a los migrantes. El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ha anunciado este domingo que los últimos en responder a su petición han sido Madrid y Lisboa. Cada uno de los cinco países mencionados se ha comprometido a recibir a 50 migrantes.

En un comunicado, el Gobierno español ha anunciado este domingo su disponibilidad para recibir a 50 migrantes, siempre y cuando ese grupo de personas desembarque en Italia y que este país también acepte acoger a una parte de los 450 rescatados. Según la petición del Ejecutivo de Sánchez, después cada país examinará caso por caso el de cada uno de los migrantes que sean aceptados. "España, Portugal y Francia muestran así su responsabilidad y solidaridad y su voluntad común para aportar una solución europea a los flujos migratorios y el drama humanitario que se da en el Mediterráneo", señala el Gobierno español. 

El primer ministro italiano se puso en contacto ayer con los líderes de los países miembros de la UE para instarles a repartir en el continente los 450 migrantes. En la misiva les instaba a identificar en el Mediterráneo otros "puertos seguros" para no desembarcar siempre a los rescatados en Italia y avanzaba que su país estaba dispuesto a acoger "una cuota" de las personas que habían sido salvadas.

"Esta es la solidaridad y la responsabilidad que siempre hemos solicitado a Europa y que ahora, tras los resultados obtenidos en el último Consejo Europeo, está empezando a convertirse en realidad", ha celebrado Conte en un mensaje publicado este domingo en su perfil de Facebook. El ministro del Interior, Matteo Salvini, artífice de una férrea política de control migratorio, también ha celebrado la respuesta de los cinco países europeos. "Bien, la firmeza y la coherencia dan sus frutos", ha resumido en sus redes sociales. Y ha avanzado que "el próximo objetivo, sin embargo, para acabar de una vez por todas con la mafia del tráfico de seres humanos, será devolver a los inmigrantes al lugar del que partieron". "En Italia y en Europa solo entra quien tiene permiso", ha dicho. Fuentes del Gobierno italiano ven este reparto de los migrantes como "un gran resultado", pues va en la línea de lo que se pide desde hace meses: afrontar a nivel comunitario este fenómeno.

Los 450 migrantes partieron el viernes por la mañana en una barcaza desde la costa libia, presumiblemente desde la ciudad de Zuara, próxima a la frontera tunecina. Un día más tarde fueron evacuados cerca de la isla de Lampedusa por una nave de la Guardia de Finanza italiana (policía fiscal) y otra de la marina británica, el Protector. Proceden de países como Somalia, Etiopía, Siria, Palestina, Nigeria, Libia, Bangladesh, Túnez, Egipto, Costa de Margil, Sudán, Camerún o Argelia. Ocho de ellos, entre los cuales había una mujer embarazada y niños, fueron trasladados a un hospital de Lampedusa al presentar cuadros de desnutrición. 

Ambas naves militares se encontraban este domingo a la espera de instrucciones ante la costa de la de Pozzallo (Sicilia). Las autoridades han procedido al desembarco en esta ciudad de alrededor de 50 personas, todas mujeres y niños, que han sido sometidas a un reconocimiento médico. Desde tierra, han enviado a la nave víveres, como leche o zumos de fruta, así como artículos de primera necesidad para los próximos dos días, según informan medios locales.

Esta fórmula es la utilizada con el barco de la ONG Lifeline, que el pasado 27 de junio llegó a La Valeta con 230 migrantes a bordo tras un pulso entre Malta e Italia, a cambio de que sus ocupantes fueran reubicados en otros países. Mostraron su disponibilidad Irlanda, Italia, Luxemburgo, Portugal, Francia, Bélgica y Holanda y Noruega. Un primer grupo de migrantes fue reubicado en Francia la pasada semana, y un segundo grupo, formado por 15 personas, ha llegado este domingo a Luxemburgo procedente de Malta, y un segundo partió hoy desde Malta a Luxemburgo, según un comunicado del Ejecutivo luxemburgués.

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