Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La OPAQ confirma la versión de Londres sobre el origen del agente nervioso que envenenó a los Skripal

El Gobierno de Theresa May convoca una reunión con la Organización el próximo miércoles para discutir los "próximos pasos"

Serguei Skripal
La sede de la OPAQ, en La Haya. AFP

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) ha confirmado los resultados de los análisis efectuados por el Reino Unido para averiguar la composición y origen del agente nervioso utilizado para envenenar al exespía ruso Sergei Skripal, y a su hija, Yulia, el pasado 6 de marzo. La OPAQ no nombra el gas de fabricación rusa Novichok ni la palabra Rusia, pero corrobora “las conclusiones de Reino Unido sobre su naturaleza en virtud de las pruebas efectuadas en los laboratorios [de la organización] con las muestras biomédicas y ambientales recogidas”. Londres señaló a Rusia como la responsable del ataque, extremo rechazado por Moscú. El nombre exacto de la sustancia química no se ha hecho público, pero consta en la parte clasificada del informe completo remitido al Gobierno de Theresa May. 

“El equipo de especialistas de OPAQ fue informado por Reino Unido acerca del agente tóxico detectado y pudo revisar los resultados de los análisis y muestras ya recogidos [en suelo británico]. Los resultados de nuestras pruebas muestran la exposición de los tres afectados a dicho producto químico”, señala el comunicado emitido este jueves por la organización, con sede en La Haya. La tercera víctima es el policía Nicholas Bailey, que atendió a los Skripal minutos después de ser envenenados. “El agente tóxico es de gran pureza”, añade la nota. Yulia Skripal recibió el alta el pasado lunes. Su padre “mejora”, y el policía Bailey “sigue recibiendo atención especializada”, según fuentes médicas británicas.

Como respuesta, el Gobierno británico ha solicitado una reunión con la OPAQ para el próximo 18 de abril. "Ahora trabajaremos estrechamente con nuestros socios para esclarecer el grotesco uso de este arma y convocamos al Consejo de este organismo para discutir los próximos pasos", ha dicho Johnson este jueves a través de un comunicado recogido por Reuters.

La OPAQ se puso en marcha a instancias de Reino Unido después de que Londres y Moscú se hubieran enzarzado en un duelo diplomático con acusaciones y rechazos mutuos. Rusia propuso una investigación conjunta durante una reunión extraordinaria del organismo, celebrada la pasada semana. Allí, Alexander Shulgin, el delegado ruso, recordó que su país “completó en 2017 la destrucción de su arsenal químico”.

El pasado 19 de marzo, los especialistas de la OPAQ viajaron Londres en el curso de una “visita técnica”. Luego llegó un equipo completo que, entre el 21 y el 23 de marzo, recibió información sobre los tres intoxicados. Además de recabar datos sobre su hospitalización, tratamiento y estado, los expertos acudieron al lugar del ataque para recoger muestras “de contaminación residual”. Todo ello, convenientemente protegido, fue remitido a los laboratorios de la organización internacional en Holanda. También se llevaron muestras de sangre de las tres víctimas para compararlas con las extraídas por los médicos británicos en su momento. La imparcialidad y fiabilidad de estos análisis era lo que buscaba el Gobierno británico para zanjar la cuestión del origen del gas.

Represalias

El Gobierno de la primera ministra, Theresa May, expulsó en represalia a 23 diplomáticos rusos y pidió a sus aliados internacionales que siguieran sus pasos. Un total de 28 países, la mayoría europeos pero también Estados Unidos, Ucrania y Australia, se sumaron a las medidas de expulsión de personal ruso en sus respectivos países.

Putin, que había anunciado una "respuesta simétrica" a la expulsión masiva de sus agentes, ha negado cualquier responsabilidad en el ataque a los Skripal. Para Moscú, es "una grotesca provocación" de la Inteligencia británica y estadounidense.

Más información