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“El periodismo en Colombia se enfrenta a la censura”

Pedro Vaca, director de la Fundación para la Libertad de Prensa, califica de preocupante un fallo de la Corte Suprema de Justicia que ordena a una revista revelar las fuentes de una investigación

Pedro Vaca, director de la Fundación para la libertad de prensa.
Pedro Vaca, director de la Fundación para la libertad de prensa.

Una decisión de la Corte Suprema de Justicia ordena a una revista colombiana revelar las fuentes de una de sus investigaciones. El fallo será apelado por la publicación. El periodista no tendrá que confesar con quién habló durante su trabajo hasta que termine el proceso judicial. Aun así, la decisión ha generado protesta. En la Asociación colombiana de Medios de Información (Ami) se escuchó la primera alerta. “¿Dónde queda el secreto profesional?”, cuestionó Werner Zitzmann, director ejecutivo del organismo. Para él, la sentencia atenta contra el periodismo, coarta la investigación y la denuncia.

El caso que abrió este debate empezó en 2013 cuando la revista Dinero publicó un reportaje en el que cuestionaba las inversiones en Colombia de un multimillonario brasileño. En el texto se ponía en duda la labor de una exfuncionaria del Ministerio de Ambiente, que trabajaba para el empresario. La funcionaria demandó a la publicación y dentro del proceso un juez ordenó que se revelaran las fuentes que habían aportado a la investigación. El expediente llegó a la Corte Suprema de Justicia, que apoyó la primera decisión y consideró “indispensable” la exhibición de las comunicaciones entre el reportero y sus fuentes para conocer la autenticidad de las afirmaciones escritas en el artículo.

La Asociación Nacional de Medios reconoció que el periodismo no se puede desligar de la justicia y que es obligación estar dispuestos a presentar las pruebas que sean necesarias, pero solo cuando no se ponga en riesgo a las fuentes. Pedro Vaca, director de la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip), encuentra en la decisión de la Corte una valoración errada sobre el papel de la prensa en una democracia. “Sirve de poco que la libertad del periodismo esté reconocida por la Constitución si los funcionarios no lo saben. El periodismo se enfrenta a la censura”, advierte Vaca.

También tiene que sobrevivir a la violencia, sobre todo en las regiones. La semana pasada, el periodista Édinson Bolaños denunció el robo de su ordenador, libretas de apuntes, una grabadora y el documento que lo identifica como periodista. Bolaños había sido amenazado por una investigación sobre minería y tuvo que salir del Cauca, al suroeste de Colombia, para protegerse. Según su relato, en los equipos y libretas robadas había información sensible como datos personales de sus fuentes y pistas de un caso que está investigando.

En 2017, según la Flip, 368 periodistas sufrieron ataques y más de 100 denunciaron amenazas. “Las agresiones contra la prensa cometidas por funcionarios públicos y políticos también han aumentado. Representan el 25% de la totalidad de los actos de este tipo documentados. Lo más frecuente es la estigmatización. Estos hechos convierten a los servidores públicos en uno de los mayores agresores de la libertad de expresión en Colombia por encima de los grupos armados ilegales”, señala la organización de prensa, que además considera que el debate electoral que se avecina podría contaminarse por un ambiente de agresión contra los medios.

La polarización que atraviesa el país es terreno para que las campañas con contenido falso se muevan con facilidad y los señalamientos a la prensa aumenten. La decisión de la Corte Suprema de Justicia que ordena revelar las fuentes, dicen los que protestan, limitará el trabajo periodístico. “Me parece una decisión insólita, la reserva de la fuente está protegida. Es una de nuestras herramientas para poder llegar a información que no sea simplemente oficial”, aseguró Fidel Cano, director del diario El Espectador. Alejandro Santos, responsable de publicaciones Semana, grupo al que pertenece la revista Dinero, lamentó lo que llamó una “una jurisprudencia en Colombia para vulnerar el secreto profesional”.