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Infografía | La violencia contra las mujeres en el mundo en cinco mapas

Hungría es el único país de la UE que no penaliza el acoso sexual. Rusia ha despenalizado la violencia de género. Túnez, Jordania y Líbano han prohibido que los violadores se libren de la pena si se casan con sus víctimas

Cada 25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra las mujeres, sirve para hacer balance y analizar los avances (y retrocesos) en este ámbito a lo largo del año. Pero sin duda, este 2017 será recordado por ser aquel en que muchas mujeres se atrevieron a denunciar como nunca antes los casos de acoso sexual. Antes muchas callaban e incluso era percibido como algo inevitable. Existen indicios de que eso está cambiando.

De forma general, las regiones del planeta donde menos se garantizan los derechos de las mujeres siguen siendo África subsahariana, Asia meridional y Oriente Próximo. Pero destacan Túnez, Jordania y Líbano por haber avanzado. En Europa, el continente que más persigue la violencia de género, Rusia sobresale como el país menos seguro para las mujeres. En la UE destaca Bulgaria por no tener leyes que persigan la violación dentro del matrimonio y Hungría, porque no penaliza el acoso sexual.

Además de los avances puntuales por países, este año ha presenciado una lucha global de las mujeres: la campaña #MeToo. 2017 ha sido el año del caso Harvey Weinstein, a raíz del cual cientos de mujeres destaparon la enorme cloaca de casos de acoso sexual cometidos por hombres con poder de las diversas esferas y ámbitos. No obstante, las mujeres que denuncian lo hacen sobre todo en EE UU y Europa, allí donde la legislación es más garantista. Y han tardado en hacerlo. Los expertos recalcan que solo un porcentaje de las víctimas denuncia. En la Unión Europea, una encuesta realizada en 2014 por la Agencia de la UE de los derechos fundamentales indicó que entre el 45% y el 55% de las mujeres había sufrido acoso sexual desde los 15 años, algo que no se traslada en número de denuncias. Las mujeres en Occidente empiezan a señalar a sus acosadores, pero en el resto del mundo queda un larguísimo camino por recorrer, especialmente en África y Oriente Próximo. 

En la actualidad, dos tercios de los países (140) castigan la violencia doméstica, pero más de 40 no lo hacen. Y es que la agencia de la ONU contra el Delito (UNODC) calcula que en todo el mundo, el 50% de las mujeres que son asesinadas, lo son por sus compañeros sentimentales u hombres de su familia. En su mayoría, los países que no cuentan con leyes que persigan la violencia contra las mujeres en el ámbito familiar se sitúan en África Subsahariana —menos de la mitad de los países tiene legislación sobre el tema— y Oriente Próximo y Norte de África —uno de cada cuatro—, según el Banco Mundial.

Este año destacan especialmente dos casos: el ruso y el tunecino, aunque por razones opuestas. Rusia, un país donde cada 40 minutos muere asesinada una mujer, despenalizó a principios de este año la violencia de género, rebajándola a una mera sanción económica. Por el contrario, este verano, el Parlamento de Túnez adoptó la ley contra la violencia contra las mujeres más ambiciosa del mundo árabe, que castiga todos los tipos de agresiones sexistas y el acoso sexual.

En torno al 24% de las adolescentes y niñas (750 millones) en todo el mundo están casadas antes de cumplir los 18 años, frente 30% de los años noventa. El matrimonio infantil no solo acaba con el proyecto educativo y vital de millones de niñas y mujeres menores de edad, sino que además incrementa la probabilidad de que sufran violencia por parte de sus maridos, según ONU Mujeres.

En términos relativos, África central y occidental es la región donde más prevalece esta práctica: allí, el 40% de las jóvenes están casadas antes de los 18 y el 14% antes de los 15, según datos de este año de Unicef. Pero en términos absolutos, las superpobladas India (26 millones) y Bangladés (18 millones) figuran a la cabeza de los matrimonios de niñas y mujeres menores, según la ONG Girls Not Brides.

La ley en muchos casos sirve de poco. Si bien la inmensa mayoría de países sitúa la edad legal para casarse en 18 años, la proporción de niñas-esposas, no ya antes de esa edad, sino antes de los 15 es muy alta: en Cabo Verde y Burundi, cerca del 30%. Los países africanos copan el ránking, pero los matrimonios antes de los 15 años también se dan en Asia meridional y América Latina pese a estar prohibidos por ley: Camboya (28%), Colombia (17%) o Costa Rica (14%), son algunos de los ejemplos.

En todo el mundo, todavía hay 34 países donde no se juzga a los violadores si están casados con sus víctimas o si se casan posteriormente con ellas. Aún así, este año destacan los avances de tres países árabes: Túnez, Jordania y Líbano han derogado las leyes que permitían a los violadores no cumplir condena si se casaban con sus víctimas. En muchos otros países, especialmente en África Subsahariana y Asia, la violación no se contempla si se produce dentro del matrimonio, lo que deja a las mujeres desamparadas si quien las viola es su marido. Destaca el caso de India donde, pese a no estar contemplado en la ley, el Supremo dictaminó que sí será considerada la violación cuando se produzca dentro del matrimonio, pero solo si la esposa es menor. Dentro de la UE, Bulgaria es el único país que no reconoce las agresiones sexuales cometidas por el marido.

En torno a 200 millones de niñas se han visto sometidas a la mutilación genital o ablación del clítoris en los 30 países donde hay datos representativos disponibles, según recoge un informe reciente de Unicef. Esta práctica se da especialmente en los países del Sahel, pero también en Yemen y en Irak. Además del sufrimiento físico y del trauma psicológico que supone, la mutilación implica graves riesgos sanitarios y acaba con la vida de muchas niñas. Pese a que en las últimas tres décadas esta práctica ha ido disminuyendo, en Egipto, Sudán y Malí, más del 80% de las mujeres la han sufrido, y en Sierra Leona, Djibuti, Eritrea y Guinea, más del 90%. Hasta el momento, los últimos países en prohibirlo han sido Nigeria (2015) y Gambia (2016).

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