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Las grandes compañías exhortan a Trump a mantener la protección a los ‘dreamers’

El presidente anunciará el martes si cancela la política que salva de la deportación a los indocumentados que llegaron siendo menores y que según las empresas son "vitales" para el futuro de EE UU

Manifestación a favor de DACA este viernes en Los Ángeles.
Manifestación a favor de DACA este viernes en Los Ángeles. AFP

Donald Trump anunciará el martes si cancela o no el programa DACA, aprobado hace cinco años por Barack Obama para proteger de la deportación a los inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos siendo menores de edad. Alrededor de 800.000 jóvenes arraigados en el país, estudiantes y trabajadores, se enfrentarían a su posible expulsión. Las grandes empresas han enviado una carta al presidente exhortándolo a proteger a los llamados dreamers –soñadores– a los que definen como "vitales para el futuro de nuestras compañías y nuestra economía".

DACA brinda un permiso renovable de dos años para permanecer en Estados Unidos sin trabas para continuar formándose o teniendo empleo. Según la carta firmada por 400 ejecutivos la supresión del programa podría suponer la pérdida de 460.300 millones de dólares en el PIB y 24.600 millones en los sistemas de Seguridad Social y cobertura sanitaria. Entre los firmantes están Mark Zuckerberg de Facebook, Meg Whitman de Hewlett-Packard y Mary Barra de General Motors. "[Los dreamers] son una de las razones por las que seguimos teniendo una ventaja competitiva global", sostienen.

Como candidato Trump dijo que tumbaría el programa, consecuente con su campaña populista basada en la promesa de mano dura con la inmigración irregular. Sin embargo, como presidente –teniendo el poder para haber liquidado DACA desde la misma hora en que pisó el Despacho Oval– no se ha decidido a tomar esa medida e incluso se ha mostrado inclinado a conservarlo, como ha hecho este viernes exclamando ante la prensa: "Amamos a los dreamers. Amamos a todo el mundo".

Miembros de su familia política, el Partido Republicano, han pedido a Trump que respete DACA. Paul Ryan, portavoz de la Cámara de Representantes, ha recomendado que el Congreso "arregle" la continuidad del programa, defendido también por relevantes senadores republicanos como Orrin G. Hatch (Utah) y Jeff Flake (Arizona). Pero dentro del campo republicano existen fuerzas nacionalistas que presionan a Trump para que dé el portazo a los dreamers. Una de las voces más poderosas contra el programa es el Fiscal General Jeff Sessions. Y diez fiscales de estados republicanos mandaron una carta al presidente este jueves emplazándolo a que cancele DACA –dando como fecha límite el 5 de septiembre, día en que se pronunciará el mandatario– y advirtiéndolo de que si no lo hace llevarán a los tribunales el programa. Juzgan que las garantías que ofrece a los dreamers son inconstitucionales.

Organizaciones civiles de todo Estados Unidos mantienen una gran actividad en defensa del programa. Eliminarlo por completo sería una decisión impopular –exponer a la deportación a infinidad de jovenes en la práctica tan americanos e integrados como los nativos– y podría poner a Trump ante un escenario de intenso rechazo ciudadano y de mayor desplome de su bajo –37%– índice de aprobación.

Aparte de los cerca de 800.000 actuales beneficiarios de DACA, 1.800.000 indocumentados más podrían ser aceptados a corto o medio plazo en el programa si Trump no lo corta; un millón de ellos tienen ahora mismo entre 15 y 30 años. Los estados con más dreamers –contando los ya acogidos a DACA– son California (539.000), Texas (298.000), Florida (106.000), Nueva York (88.000) e Illinois (83.000). Siete de cada diez de los potenciales nuevos beneficiarios son de origen mexicano.

El futuro de los dreamers pende del oscilante hilo del talante de Donald Trump. Si quiere mostrar sensibilidad política, preservará –así sea con restricciones– DACA. Pero si quiere reforzar su perfil duro –el del azote xenófobo que ha prometido deportar de Estados Unidos a sus 11 millones de indocumentados y que desea con vehemencia fortificar la frontera– lo fulminará.