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Piñera logra un contundente triunfo en las primarias de la derecha chilena

El expresidente se impone como candidato conservador, que queda en una inmejorable posición para las elecciones de noviembre

El expresidente chileno Sebastián Piñera celebra su victoria.

La derecha chilena sigue avanzando a paso firme con miras a regresar a La Moneda. En un escenario de desafección ciudadana con la política y de caídas sostenidas en los niveles de participación —que en las municipales de 2016 quedaron de manifiesto con una abstención del 65%—, los conservadores lograron congregar a 1,4 millones de electores en las primarias celebradas este domingo, en las que el expresidente Sebastián Piñera ganó con el 58% de los votos. El nivel de convocatoria de la oposición, que aspiraba al millón de electores en el mejor de los casos, deja al empresario en una inmejorable posición con miras a la primera vuelta de las elecciones presidenciales del próximos 19 de noviembre.

Piñera se impuso al senador Manuel José Ossandón, quien logró un amplio apoyo en las zonas populares del sur de Santiago de Chile y obtuvo el 26% de las preferencias. En tercer lugar se instaló un exministro del Gobierno de Piñera (2010-2014), el diputado Felipe Kast (15%). “Fue un triunfo claro y contundente”, indicó Piñera al celebrar su victoria en un discurso marcado por los llamados a la unidad de su sector político.

El triunfo del empresario era previsible: lidera desde hace meses las encuestas de opinión y, pese a los enredos entre la política y sus negocios, se mantiene como líder con un 25% de las preferencias de los chilenos. Lo realmente novedoso de esta primaria de la derecha, sin embargo, fue su alto nivel de convocatoria. Si en la elección interna de su candidato congregó a 800.000 personas en 2013, este domingo 2 de julio superó esa cifra por 600.000 electores. El conglomerado opositor Chile Vamos logró animar a su electorado, probablemente seducido por la promesa de cambio respecto a un Gobierno que apenas tiene un 18% de respaldo ciudadano.

El oficialismo estuvo ausente en esta jornada de elecciones. Debido a sus problemas internos y de liderazgo, la Nueva Mayoría no logró alcanzar un acuerdo para elegir a un candidato único en primarias y todo indica que llegará con dos postulantes a la primera vuelta: el senador independiente Alejandro Guillier, apoyado por los sectores progresistas del bloque, y Carolina Goic, senadora democristiana. Fue una oportunidad perdida para hacer campaña en la calle y la televisión, para presentar sus propuestas a la ciudadanía y confrontar visiones. Y, sobre todo, entregó espacio a la recién nacida coalición de izquierda Frente Amplio, que este domingo eligió como su candidata a la periodista Beatriz Sánchez.

El Frente Amplio convocó a 327.000 electores, que le dieron un triunfo holgado a Sánchez por sobre el sociólogo Alberto Mayol: un 67% contra un 32%. “Hoy comienza una historia nueva de la historia política de Chile (...). Un tercer bloque comienza a disputar el poder y lo saben y nos tienen miedo”, aseguró la ya candidata.

El nivel de convocatoria de este bloque izquierdista no se acerca a la cantidad de gente que participó en las primarias de la Nueva Mayoría en 2013 (2,1 millones de personas), por lo que se duda del daño real que pueda hacerle al oficialismo. Participar de las primarias y recorrer el camino institucional en poco tiempo ha sido, sin embargo, es un logro en sí mismo para el Frente Amplio.

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