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Dennis Rodman vuelve a Corea del Norte en plena tensión con Estados Unidos

El exjugador de la NBA, "amigo" del líder norcoreano Kim Jong-un, espera poder contribuir a "abrir la puerta" al diálogo

El polémico ex jugador de la NBA Dennis Rodman llega este martes a Corea del Norte, en un nuevo capítulo de la llamada diplomacia del baloncesto que dice haber practicado desde que pisó suelo norcoreano por primera vez en 2013. Como los viajes anteriores, se trata de una visita a título personal, con la que espera poder contribuir al deshielo entre Washington y Pyongyang tras meses de escalada militar y cruces de declaraciones subidas de tono sobre todo desde la llegada de Donald Trump a la presidencia.

Dennis Rodman, en el aeropuerto de Pekín.

Rodman confirmó este martes en el aeropuerto de Pekín, donde apareció por sorpresa, que viaja hoy mismo hasta Corea del Norte. Se espera que durante su visita, cuya duración se desconoce, se reúna con el líder norcoreano Kim Jong-un, al que ha calificado en ocasiones anteriores como "un buen amigo". "Espero regresar con una actitud positiva y que la puerta pueda estar un poco más abierta", afirmó Rodman en un mensaje de vídeo en su cuenta de Twitter.

La capacidad de Rodman para acercar a ambos países a través del baloncesto (y de su supuesta amistad con el joven Kim) es una incógnita. El líder norcoreano es un aficionado de este deporte, un interés originado durante su etapa como estudiante en Suiza. Las visitas de Rodman a Pyongyang nunca han sido apadrinadas por el Departamento de Estado estadounidense ni tampoco se han cerrado con algún avance tangible directamente atribuible a su valía.

Su quinto viaje a Corea del Norte (que se conozca) coincide con un incremento de las pruebas de misiles balísticos por parte de Pyongyang, que insiste en su objetivo de desarrollar un misil intercontinental que esté equipado con una bomba nuclear y pueda alcanzar territorio estadounidense. También ocurre con hasta cuatro ciudadanos estadounidenses detenidos en el hermético país, bajo cargos de espionaje o subversión. Si bien Rodman aseguró en la capital china a la agencia Reuters que piensa que puede "hacer que algo suceda" con respecto a estos presos, en una entrevista a la CNN explicó que lograr su puesta en libertad "no es su propósito en este momento".

En 2013, Rodman pidió por Twitter la liberación del pastor Kenneth Bae, condenado a 15 años de trabajos forzados por tratar de derrocar el régimen, y aseguró que iría a Corea del Norte a rescatarle. Pero una vez allí, en un polémico viaje a inicios de 2014 donde él y otras viejas glorias de la NBA jugaron al baloncesto como regalo de cumpleaños para Kim Jong-un, llegó a justificar su arresto y se desentendió del caso. En noviembre de ese mismo año, sin embargo, Bae fue liberado por sorpresa y en una entrevista posterior aseguró que el exjugador fue "el catalizador" de su excarcelación.

Otra de las incógnitas del viaje es si, en esta ocasión, Rodman viaja con algún mensaje u orientación procedente de la Casa Blanca. "Estoy bastante seguro de que [Donald Trump] está contento con el hecho de que esté aquí intentando algo que ambos necesitamos", dijo el excéntrico exjugador de los Chicago Bulls cuando en una entrevista en la CNN se le preguntó si había hablado de su viaje con el presidente estadounidense.

En plena escalada verbal con Pyongyang, el mismo Trump aseguró en una entrevista que no le importaría reunirse con Kim Jong-un si se dieran las circunstancias adecuadas. “Si fuera apropiado verle, desde luego que lo haría, me honraría hacerlo”, dijo.

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