Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Hollande acusa a Marine Le Pen de enmascarar su deseo de sacar a Francia del euro

La candidata ultraderechista se ha pasado la última semana asegurando que los franceses, fuertemente opuestos a salir del euro, no deben tener miedo

Bruselas / París

El presidente francés, François Hollande, utilizó este sábado su última comparecencia tras una cumbre europea para advertir a los franceses de las consecuencias de elegir a Marine Le Pen. “Su voluntad siempre ha sido la salida de Francia de la zona euro y de la UE", alertó. El líder socialista cree que la candidata del Frente Nacional camufla su intención de abandonar el proyecto europeo para evitar perder votos en la recta final de la campaña.

El presidente francés deja el atril tras su última intervención en una cumbre europea.rn
El presidente francés deja el atril tras su última intervención en una cumbre europea. AFP

Hollande se despide de Europa a la ofensiva. Su último discurso tras una reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la UE fue una luz roja parpadeante para avisar a los franceses de lo que se les puede venir encima el próximo 7 de mayo si Marine Le Pen es la opción más votada.

El presidente francés, libre de corsés por su inminente salida del Elíseo, llamó a sus compatriotas a evitar la abstención, y recurrió a la hipótesis de una victoria electoral del Frente Nacional para movilizar el voto hacia Macron en un momento en que la amplia victoria que las encuestas dan al candidato de En Marche! puede tener un efecto desmovilizador. Advirtió de las consecuencias del adiós a la UE: ni ayudas comunitarias para pescadores y agricultores, ni fondos estructurales para las regiones más desfavorecidas, ni mercado interior donde vender los productos franceses. Dejó un recado al líder de la izquierda alternativa, Jean-Luc Mélenchon, por desertar del frente republicano: “Algunos tienen dudas que no tenían hace algunos años”, dijo en referencia al apoyo de Mélenchon a Chirac en 2002. Y llamó a los franceses a mirar bajo la máscara con la que Le Pen trata de blanquear su discurso por cálculo electoral. “Hace lo posible por camuflar sus intenciones porque sabe bien que nuestros conciudadanos no quieren salir del euro ni de la UE”.

En sus intentos por atraer más votantes fuera del radio del Frente Nacional, la candidata ultraderechista Marine Le Pen se ha pasado la última semana asegurando que los franceses, fuertemente opuestos a salir del euro, no deben “tener miedo”. En un paso más, Le Pen firmó este sábado un acuerdo con el candidato soberanista Nicolas Dupont-Aignan, que en la primera vuelta logró el 4,75% de los votos, y a quien a cambio de su apoyo ha prometido el puesto de primer ministro si llega al Elíseo. Aunque ambos son euroescépticos con fuertes tintes eurófobos, en el acuerdo firmado este sábado por ambos dan marcha atrás en una medida fundamental del programa de Le Pen, la salida casi inmediata del euro.

Ahora, apelando a un “patriotismo pragmático” que privilegie las decisiones de “buen sentido”, la nueva postura elimina la prioridad que venía estableciendo Le Pen para la salida francesa del euro, que ahora deja de ser una “exigencia previa a toda política económica” para convertirse en un proyecto a “organizar serenamente”. El calendario, señala el texto aprobado por Le Pen y Dupont-Aignan, “estará adaptado a las prioridades y desafíos inmediatos que el gobierno de Francia deberá establecer”.

Hollande concibe este giro como una estrategia electoral, y otorga a los comicios una dimensión comunitaria. “No solo es clave para Francia, también para la UE”. El líder socialista hizo de su despedida una oda a Europa pese a sus defectos. “Sabéis que es opaca, irritante con sus retrasos, preocupante con sus divisiones, pero amamos esta Europa porque nos puede hacer más grandes de lo que lo somos por separado”. El ascenso de Le Pen ha abierto la caja de pandora, y aunque su derrota se da por descontada, varias preguntas sobrevuelan su despegue. ¿Es posible una UE sin Francia? ¿Sin uno de los países fundadores? ¿Sin una de las grandes economías del bloque? “Habría una Unión, pero no tendría la misma fuerza ni la misma naturaleza”, concluyó Hollande.