Los secretos que Harry Potter escondió en Portugal

La autora, que vivió en Oporto, identificó al cofundador de la Escuela de Magia con el dictador Salazar

La saga de Harry Potter tiene tanta magia como misterio, y pese a los 20 años pasados desde la publicación del primer libro no parece que vaya a declinar. Existen varias enciclopedias sobre sus personajes pero, en definitiva, nada mejor que su autora, J. K. Rowling, para seguir alentando el fenómeno.

Veinte años después de la publicación de la primera de sus ocho entregas, Harry Potter y la piedra filosofal, su autora ha revelado en su cuenta de Twitter, con más de 10 millones de seguidores, que Slytherin, uno de los cuatro fundadores de la Escuela de Magia y Hechicería, por donde pasa el protagonista, se dice Salazar Slytherin en recuerdo al dictador portugués que dirigió el país hasta que se cayó de la silla (1932-1968).

Entre nombres como Weasley, Dumbledore o Hogwarts llamaba la atención que uno de sus personajes atendiera por Salazar. La escritora, muy atenta a los debates que se desarrollan en las redes sobre la saga, ha satisfecho la curiosidad de un admirador portugués y le ha confirmado que sí, que su personaje Salazar es por el dictador portugués.

No es el único guiño a Portugal de J. K. Rowling, la persona que ha ganado más dinero escribiendo en la historia de la literatura. Cuando aún no había publicado nada de la saga, Rowling residió en Oporto de 1991 a 1993; se casó con un portugués con quien tuvo una hija. Rowling enseñaba inglés por las tardes y por las mañanas escribía, siempre en cafés, entre ellos el Magestic. Se extendió la leyenda de que escogía esos locales porque en su casa no había calefacción, aunque ella misma lo ha negado. También se dijo que en la librería neogótica de Lello, que la británica visitaba con frecuencia, se habían filmado escenas de las películas, que tampoco, aunque su ambiente encaja perfectamente con el de Harry Potter y sus estudiantes con voladoras capas negras, esas sí, habituales entre los universitarios portugueses aunque no con más propiedades que defenderse del frío.

Pero ¿por qué Rowling elige el nombre de Salazar para el cofundador de la Escuela de Harry Potter? Salazar Slytherin no confiaba en los mestizos debido a la persecución contra magos; por eso S. S. deseaba que la Escuela solo aceptara alumnos con sangre pura, aunque fracasó en el intento. El Salazar portugués fue más persistente.

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Tanto el mago de ficción como el dictador portugués tenían en común su preocupación por preservar la raza y quizás por ello la escritora metió a Salazar en su novela. Ambos querían crear algo nuevo, mágico en el caso de Hogwarts, un Estado Novo en el caso del dictador; y a ambos les preocupaba preservar las esencias, la raza, para lo cual había que aislar del exterior a sus polluelos —alumnos magos en un caso, súbditos portugueses en otro—; de donde solo podían llegar peligros, la contaminación de la pureza de sangre a la que aspiraban.

El próximo 25 de abril se cumplen 43 años del triunfo de la Revolución de los Claveles sobre la dictadura portuguesa. El nombre de Salazar ya no queda ni el puente que construyó para unir el río, sin embargo, la magia de Harry Potter lo ha colocado en un libro de ficción, como si los 40 años de dictadura hubieran sido un mal sueño.

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