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El Departamento de Estado desconocía la visita de Videgaray a Washington

El canciller aseguró que informó al jefe de la diplomacia estadounidense, Rex Tillerson, de su visita a la Casa Blanca

Estados Unidos
Rex Tillerson, secretario de Estado de EEUU durante su visita a México. REUTERS

El viaje del canciller Luis Videgaray a Washington este jueves ha creado cierta confusión. Tras reunirse con asesores del presidente Donald Trump en la Casa Blanca, Videgaray dijó que había informado por teléfono al secretario de Estado, Rex Tillerson, de su visita relámpago a Estados Unidos. Pero horas antes, el portavoz del Departamento de Estado afirmó desconocer que estaba en la capital.

Tres semanas después de su encuentro con Tillerson en México, Videgaray acudió a Washington para rechazar de manera contundente dos propuestas que estudia el Departamento de Seguridad Interior (DHS, siglas en inglés). Una propone la separación de familias en la frontera sur y la otra estudia la posibilidad de que México acepte a deportados de EE UU que no sean mexicanos. El canciller consideró que este mensaje debía de trasladarlo en persona a la Casa Blanca, por lo que se reunió con Jared Kushner, yerno y asesor cercano a Trump, así como con el asesor de seguridad nacional y el asesor económico.

El canciller defendió en una comparecencia ante los medios que no era extraño que acudiera directamente a la Casa Blanca —pese a ser el Departamento de Estado el órgano habitual para interactuar con los Secretarios de Exteriores de otros países— y aseguró que había charlado por teléfono con Tillerson en la noche del miércoles para dar continuidad a algunos de los temas tratados en su encuentro en México. En la llamada, según explicó el canciller, también informó al Secretario de Estado estadounidense que visitaría Washington al día siguiente.

Pero el Departamento de Estado se enteró de la visita por la pregunta de una periodista. En la rueda de prensa del jueves, el portavoz Mark Toner —cuya función es estar en contacto directo con Tillerson sobre temas de agenda y reuniones— dijo que “desconocía que Videgaray estuviera en Washington” y tampoco supo explicar si habría reuniones ese día entre Tillerson y el canciller.

El Departamento de Estado informó este viernes a EL PAÍS que “Videgaray sabe que siempre es bienvenido a visitar o llamar cuando le sea necesario. El secretario Tillerson considera que ha tenido unas conversaciones muy productivas con el canciller y espera tener más en el futuro”.

Las versiones encontradas entre Toner y Videgaray ponen en cuestión las afirmaciones que hizo el canciller sobre su “relación cercana y de trabajo productivo” con la agencia encargada de la diplomacia estadounidense. También levantan dudas sobre el papel que juega Tillerson en la relación particular entre México y EEUU desde que Trump tomó posesión. Muchos analistas destacan el bajo perfil que está desplegando el secretario de Estado e indican que podría responder a un intento por parte de la Casa Blanca de “marginar” al Departamento de Estado de las conversaciones con México por la delicadeza de los asuntos en la agenda. Entre ellos, una de las promesas centrales de la campaña de Trump y que ya está ordenada: la construcción de un muro en la frontera sur.

Lo que es evidente, sin embargo, es que Videgaray ha tomado las riendas para la negociación sobre las reformas de seguridad interior e inmigración que ya ha puesto en marcha EEUU y que tienen graves consecuencias para los inmigrantes indocumentados mexicanos. Así lo demostró con un comentario: “No hay ningún plan para una reunión entre Peña Nieto y Trump”, aseguró en la rueda de prensa este jueves.

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