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Hubert Védrine | Exministro de Exteriores francés

“Estamos en un sistema mundial semicaótico”

El exasesor de François Mitterand cree que Europa debe definir cuanto antes sus políticas frente a los cambios

El exministro francés de Exteriores Hubert Védrine, este viernes en Madrid.
El exministro francés de Exteriores Hubert Védrine, este viernes en Madrid. EL PAÍS

Con un tono desenfadado pero determinante, Hubert Védrine (Saint-Silvain-Bellegarde, 1947), que fue asesor político de François Mitterrand y ministro de Exteriores con Lionel Jospin, hace un recorrido por los últimos acontecimientos en la esfera internacional; la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, el Brexit y el auge del populismo en Europa, aún con más fuerza en su país con el Frente Nacional de Marine Pen rozando la victoria de la presidencia de la República en abril, según las encuestas. "Estamos en un sistema mundial caótico", concede durante una entrevista este viernes con EL PAÍS.

Védrine admite que el mundo está girando a toda velocidad y mira con cierta cautela a los últimos movimientos de Trump en la Casa Blanca con los que, decreto mediante, construirá un muro en la frontera mexicana, y amenaza con recuperar métodos interrogatorios de dudosa legalidad internacional como el ahogamiento simulado. Sin embargo, explica, la consiguiente salida del Reino Unido de la UE y la amenaza de los líderes ultras Greert Wilders y Le Pen, en Holanda y Francia respectivamente, no son "una transposición mecánica". La alternativa a Trump, Hillary Clinton, dio un "derechazo muy fuerte convirtiéndose así en la representante del establishment del país". Hay elementos comunes en Europa, concede, pero la situación en cada país es independiente.

Admite que los movimientos populistas en auge en el club comunitario han conseguido canalizar el "descontento generalizado de las clases medias y populares con la globalización", un movimiento que tilda de "exagerado", al igual que el "europeísmo" que algunos dirigentes se han empeñado en defender a toda costa, incluso a pesar de las posiciones contrarias de buena parte de la ciudadanía europea, como ha ocurrido con el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP, por sus siglas en inglés). Fueron precisamente el Gobierno galo y la sociedad alemana los que más ruido han hecho a la hora de intentar frenarlo. Y a día de hoy está en suspenso a la espera de los próximos movimientos de Washington.

Este socialista promotor de la mayor izquierda que vio Francia —cuando, bajo el mando de Mitterrand, los comunistas se incluyeron a modo de alianzas en el Partido Socialista Francés (PS)— anima a Bruselas a que tenga una sola voz más pronto que tarde: "Con todos los temas que peligran con [Donald] Trump los europeos deberían expresar su opinión de manera clara". Y enumera; la relación con Irán, el cumplimiento de la Cumbre del Clima de París, la relación con el presidente ruso, Vladímir Putin, y los acuerdos de libre comercio.

No hay que dejar a Trump que destruya el conjunto del sistema ni a los chinos que impongan sus decisiones

Respecto al intercambio comercial, este exministro opina que hay que encontrar nuevos equilibrios ya que el orden mundial ahora no se explica con súper —o híper, como definió a los EE UU de los años 90— potencias, ni en multipotencias. "No hay que dejar a Trump que destruya el conjunto del sistema ni a los chinos que impongan sus decisiones. Hay que dejar que los europeos jueguen un papel importante" en el mundo, concede.

Francia es uno de los países más golpeados por el terrorismo islamista. Pero Védrine quiere aclarar antes que nada que, sin dejar de darle su gravedad y seriedad, las de Europa son "víctimas colaterales", pues hay "infinidad más de ellas en los países árabes y musulmanes".

La persona que llegue a segunda vuelta con [Marine] Le Pen será el elegido

No relaciona la llegada de refugiados —Francia es el país de la UE que más personas ha reubicado desde Italia y Grecia; 2.702, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM)— con la violencia extremista, pero sí admite que es lógico que existan inquietudes en cuanto a la libre circulación de personas y opina que la UE hace tiempo "debió poner más atención" al control de las fronteras exteriores. "A nadie le gusta vivir en una casa sin ventanas ni puertas", explica. Por eso, ahora, el papel de Frontex (la agencia comunitaria de control de fronteras exteriores que además dirige el francés Fabrice Leggeri), es fundamental, defiende.

Elecciones en Francia

"La persona que llegue a segunda vuelta con [Marine] Le Pen será elegida" presidente francés, adivina el político aunque continúa prudentemente aclarando que no sabe si será el republicano "Fillon, el centrista Macron u otra persona". Pero lo que es claro es su pesimismo hacia que el Partido Socialista, ya sea con Benoît Hamon o con Manuel Valls —se decidirá este domingo en la segunda vuelta de las primarias del PS— pueda superar la primera vuelta. "Todas las encuestas les sitúan en el cuarto o el quinto lugar", justifica, aunque no se anima a predecir nada puesto que las encuestas, repite, se equivocan.

Niega en rotundo que el candidato socialista Manuel Valls (primer ministro de François Hollande) esté siendo castigado por las políticas del presidente Hollande. Y quita peso a la división del PS en Francia porque se trata de una lucha "permanente" de la izquierda. "Es un desgaste histórico", cierra.