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El secuestro que tiene bloqueado el proceso de paz con el ELN

El Gobierno exige la liberación de Odín Sánchez, en cautiverio desde abril de 2016, para iniciar la fase pública de los diálogos

Imagen de Odín Sánchez en un vídeo publicado por el ELN en agosto pasado.
Imagen de Odín Sánchez en un vídeo publicado por el ELN en agosto pasado.

Las sillas quedaron vacías y los micrófonos se tuvieron que desmontar. El 27 de octubre del año pasado era la fecha para dar inicio a la fase pública del diálogo de paz entre el gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), pero a última hora, cuando todo parecía estar listo, el presidente Juan Manuel Santos canceló el acto. “He dado instrucciones al equipo negociador del Gobierno de que suspenda su viaje y no se haga la instalación formal de la mesa de paz con el ELN. Esta queda aplazada hasta que liberen sano y salvo a Odín Sánchez”.

A las cinco de la tarde de ese día se esperaba que en Quito empezara a discutirse la agenda de negociación que había sido conocida siete meses atrás, tras dos años de encuentros privados entre las dos partes. Sin embargo, la negativa de la guerrilla de dejar en libertad el excongresista Odín Sánchez Montes de Oca puso al gobierno contra las cuerdas, que condicionó el inicio de los diálogos con la liberación del político, que terminó metido en la selva colombiana tras canjearse por su hermano Patrocinio, el exgobernador del Chocó, que estuvo desde agosto de 2013 en poder del ELN. Ni las autoridades ni la misma familia Sánchez Montes de Oca han podido explicar cómo se hizo el cambio, cómo dejaron ir a Patrocinio a cambio de retener a Odín, su hermano.

“Yo me enteré cuando me soltaron. No sé quién pidió ese canje. Mi familia sabía que yo estaba muy mal de salud”, dice Patrocinio, de 54 años, todavía recuperándose del estado en que salió de la selva. Pesaba menos de 50 kilos, sufría de cálculos en la vesícula. “Estaba muy enfermo”, repite. De su hermano, siete años mayor, se tuvo la última prueba de supervivencia en diciembre pasado. “Lo vi mal. Es muy difícil. Yo recuerdo las Navidades que pasé allá. Las horas parecían eternas, el aislamiento es casi total. No hay medicamentos, es duro”, dice el exgobernador de uno de los departamentos más pobres, marginados y golpeados por la violencia y la corrupción.

El proceso con el ELN

Una vez se instale la mesa pública con esta guerrilla, se realizarán ciclos de seis semanas, en donde se tratarán seis puntos de la agenda pactada. El ELN, que nació en 1864, casi a par de las FARC, con una ideología que mezcla cristianismo y marxismo, había intentado sin éxito acercarse a la paz a través del diálogo con algunos gobiernos.

Esta guerrilla tuvo conversaciones con el presidente César Gaviria en los años 90 y más adelante con el dos veces mandatario de los colombianos Álvaro Uribe. Ahora, con el presidente Juan Manuel Santos el ELN, que ha tenido un componente político mucho más fuerte que las FARC y que cuenta con al menos 2.000 hombres, intentará entrar en ese pacto de paz nacional por el que Santos ha apostado.

Con el nuevo anuncio del gobierno de reunirse en Quito este jueves para destrabar el diálogo con el ELN, la familia de Odín espera que su liberación esté en marcha. “Esa es la gran esperanza que tenemos. Hace 40 días nos dijeron que era el hasta el 10 de enero, nos parecía eterno, después lo aplazaron un par de días más y ahora esperamos tener buenas noticias”, asegura Patrocinio, quien además de gobernador, fue alcalde de Quibdó (capital del Chocó) y por irregularidades en contratos durante su mandato fue condenado a 18 meses de prisión por la Corte Suprema de Justicia. La misma instancia señaló a Odín como responsable del delito de concierto para delinquir agravado en la modalidad de promover grupos armados al margen de la ley.

Según las autoridades, el hoy secuestrado por el ELN brindó apoyo a las Autodefensas Unidas de Colombia (grupo armado de derecha) y por eso estuvo en la cárcel. Mientras los seguidores de la familia Sánchez Montes de Oca, que desde los años noventa se consolidó en el poder del Chocó, defienden su presencia en la región, sus críticos han señalado que su liderazgo no ha sido para beneficio de la zona. “El secuestro cambia. Yo ahora soy una persona diferente, más sensible”, atina a decir Patrocinio, al tiempo en que asegura que la liberación de su hermano y el inicio del proceso de paz con el ELN es necesario para su región. “La influencia de la guerrilla acá es muy fuerte. Hicimos una marcha pidiendo por la liberación de todos los secuestrados, no solo por la de mi hermano. Estamos sufriendo las consecuencias de un acto inhumano”, agrega.

La exigencia económica que el ELN ha hecho desde el secuestro del primero de los hermanos se ha mantenido bajo reserva. Aunque han circulado varias versiones al respecto, la familia Sánchez Montes de Oca prefiere guardar silencio, sobre todo porque ahora - dice Patrocinio- la liberación del excongresista está sujeta a lo que se acuerde entre la guerrilla y el gobierno. “ Como familias estamos al lado de la impotencia porque es poco lo que podemos hacer. La exigencia económica desapareció. Ahora depende de ellos”, asegura.

El ELN ha dicho que solo liberará al político cuando tenga la certeza de que algunos miembros de esta guerrilla detenidos podrán salir de la cárcel. “El Gobierno es el que tiene la palabra, el balón en su campo, para decir la fecha y la hora en que indulta a los dos compañeros y en ese mismo día y en esa misma hora ahí tienen al tercer liberado”, ha señalado Pablo Beltrán, negociador de paz del ELN. El gobierno había exigido la liberación de tres secuestrados para dar inicio a los diálogos. Odín permanece secuestrado y si Santos cumple con su advertencia, hasta que no esté sano y salvo en su casa, no empezará el proceso con el ELN, el que él mismo ha asegurado como el paso que falta para lograr “la paz completa”, luego de haber firmado el acuerdo de paz con las FARC.

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