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Obama admite que subestimó los efectos del ciberataque ruso

El envío de más tropas a Afganistán fue la decisión más dura de su mandato, dice el presidente demócrata

El presidente de EE UU, Barack Obama, este sábado.

Barack Obama no midió lo suficiente el impacto que los ciberataques, filtraciones y difusión de noticias falsas que los servicios de inteligencia atribuyen a Moscú tiene sobre las democracias. A 12 días de dejar la Casa Blanca, en una de sus últimas entrevistas como presidente, el demócrata rechazó que haya subestimado la amenaza que puede suponer para Estados Unidos el mandatario ruso, Vladímir Putin, algo que le reprochan desde las filas republicanas, pero sí admitió que no calculó bien el poder de las campañas de propaganda.

Uno de los mensajes más machacones del Partido Republicano durante la campaña electoral era que Estados Unidos es un país más inseguro y menos respetado después de ocho años con un presidente que, a su juicio, ha sido manso con los países hostiles. El pacto nuclear con Irán o el deshielo con Cuba han servido de ejemplos para el argumentario conservador. La acusación de tibieza ha vuelto al centro del debate en la recta final de su etapa, con el sonado caso de la injerencia de la que acusan a Rusia para favorecer la llegada de Donald Trump al poder.

“Yo no creo que le subestimara a él”, dijo Obama en la entrevista, retransmitida el domingo por la mañana pero grabada el viernes. “Creo que subestimé el grado en el que, en esta era de la información, es posible tener impacto en nuestras sociedades y nuestros sistemas abiertos con informaciones erróneas, ciberataques, influir en nuestros sistemas democráticos de formas que creo que se están acelerando”, añadió.

Las declaraciones tienen lugar después de que el pasado viernes los servicios de Inteligencia de Estados Unidos difundieran un informe en el que acusan directamente a Putin de orquestar un plan para piratear y filtrar informaciones negativas para el Partido Demócrata con el fin de perjudicar la candidatura presidencia de Hillary Clinton en favor de Trump, ahora presidente electo. Según la CIA, el FBI y la Agencia Nacional de Inteligencia, el Kremlin tratará de hacer lo mismo en Europa.  Francia y Alemania celebran elecciones presidenciales en 2017. Obama también se refirió a los riesgos en el otro lado del Atlántico. “Tenemos que prestar atención”, dijo.

Trump, a punto de tomar el mando de la nación de forma efectiva, ha dejado de cuestionar la autoría rusa de los hackeos. Hasta recibir los informes del viernes, desautorizó a los servicios de Inteligencia e incluso llegó a dar más crédito a Julian Assange, fundador de Wikileaks, que difundió los correos de los demócratas, que a las agencias estadounidenses. Este domingo, su futuro jefe de gabinete, Reince Priebus, señaló que el presidente electo ya cree las investigaciones. “Creo que acepta los resultados y no niega que hay entidades rusas detrás de estos hackeos”, dijo.

La "locura suficiente" para atreverse a gobernar América

La crisis con Moscú y las discrepancias en torno al conflicto israelí han enturbiado un periodo de transición que había comenzado de forma pacífica entre el presidente demócrata y su sucesor republicano. En la entrevista de este domingo, Obama tuvo algunas palabras amables para el empresario neoyorquino, dijo que veía en él la confianza necesaria para tomar el mando de la mayor potencia mundial, incluso ese toque de "locura" suficiente como para creer que se puede desempeñar ese papel.

El presidente demócrata, que se volcó en la campaña por Clinton, señaló que Trump se había mostrado “abierto” a sus sugerencias durante las conversaciones con él, que Obama calificó de cordiales. Sí se refirió al intenso y atrevido uso que el presidente electo está haciendo la red social Twitter, donde no duda en criticar a un país o amenazar a una multinacional con impuestos si desvía producción a México. Obama, dijo este domingo, le advertido de que gobernar Estados Unidos no es como gestionar una negocio familiar, por grande que sea, y que a partir de ahora debería hacer un uso más prudente de esas redes, ya que "hay capitales mundiales y mercados financieros y gente en todo el mundo que se toman muy en serio lo que dice".

Preguntado por la decisión más dura que había tenido que tomar como presidente, Obama apuntó al envío de más tropas a Afganistán y dijo que, al tomar esa medida, era consciente de que algunos de aquellos soldados no volverían. Esa resolución, de diciembre de 2009, supuso movilizar 30.000 efectivos más, hasta sumar 100.000.

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