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Decenas de personas muertas durante una protesta en Etiopía

Algunas víctimas murieron tras una estampida producida por los gases lacrimógenos lanzados por la policía

Manifestantes huyen de los gases de la policía
Manifestantes huyen de los gases de la policía REUTERS

Decenas de personas murieron este domingo en una estampida y en enfrentamientos contra las autoridades durante la celebración de una fiesta tradicional en la región de Oromia, en Etiopía, después de que la policía utilizara gases lacrimógenos para dispersar a una multitud de manifestantes.

Los incidentes se iniciaron en la localidad de Bishoftu, a unos 40 kilómetros de la capital, cuando una multitud empezó a protestar en medio de la Irrecha, la gran ceremonia anual de los Oromo, el mayor grupo étnico del país que lleva meses protestando por lo que considera una persecución injustificada por las autoridades etíopes. 

Los Oromo protagonizan desde noviembre de 2015 las protestas más fuertes contra el Gobierno en la última década. Se iniciaron  en el centro y el oeste de la región de esta etnia que supone el 25% de la población y más tarde se propagaron por el norte de Amhara. Más de 500 personas han muerto como consecuencia de la represión de las fuerzas de seguridad. 

El conflicto entre esta etnia y el Gobierno también tiene tintes urbanísticos. Los oromo ocupan la tierra que rodea la capital, Adís Abebeba, justo donde la cuidad pretende desarrollarse. A principios de año surgió la posibilidad de que fueran expropiados pero finalmente no llegó a ocurrir. Varios organismos internacionales han denunciado constantemente las violaciones de los derechos humanos que sufre esta etnia. 

La lucha de los oromo tuvo relevancia internacional este verano, cuando el atleta etíope Fesiya Lilesa cruzó la meta con los brazos cruzados por encima del pecho en la prueba de maratón en los Juegos Olímpicos de Brasil. Es un gesto característico de protesta de su etnia, El maratonista llegó a decir que temía regresar a su país.   

Un activista que se encontraba en el lugar de los hechos ocurridos este domingo y que prefirió mantener el anonimato explicó a Efe que la Policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, lo que provocó el pánico entre la multitud.

"La gente empezó a correr y algunos cayeron en zanjas de unos 15 metros de profundidad. Otros cayeron unos encima de otros, lo que empeoró la situación", relató este testigo, que aseguró que al menos una veintena de personas murieron en el acto.

Un fotógrafo de AFP aseguró haber visto 15 o 20 cadáveres en el suelo. Los policías le pidieron que se marchara del lugar, repleto de balas de goma esparcidas por el suelo. El Gobierno de Etiopía no ofreció ninguna cifra de muertos, aunque confirmó que había habido un enfrentamiento violento, mientras que la oposición cifró en 50 los fallecidos.

El partido opositor más importante en la región, el Congreso Federalista Oromo (OFC), criticó la actuación de las Fuerzas de Seguridad y aseguró que podrían haber más de cincuenta muertos. El primer ministro de Etiopía, Hailemariam Desalegn, anunció recientemente que su Gobierno había ordenado al Ejército y al resto de fuerzas de seguridad que "tomen todas las medidas necesarias para restaurar la paz y el orden". 

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