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Expulsadas de la piscina por usar ‘burkini’ o animadas a llevarlo

Algunas piscinas de Francia o Italia han tratado de impedir el uso del bañador islámico, mientras, las autoridades de otros países han animado a las niñas a llevarlo para no faltar a natación

El bañador islámico, similar a un traje de buzo pero de la misma tela que un bikini común, que solo deja ver la cara, las manos y los pies, ha sido objeto de discusión desde que empezó a popularizarse en 2007. Ahora vuelve a estar en el centro del debate tras su prohibición en las playas de la localidad francesa de Cannes y después de que la polémica por un evento privado para mujeres con burkini en una piscina de Marsella forzara su cancelación. Ningún país ha regulado legalmente su uso pero algunas escuelas o piscinas privadas sí han adoptado decisiones después de la controversia por su uso. Algunos casos han llegado hasta los tribunales en Italia y Alemania.

El burkini, un bañador que cubre la mayor parte del cuerpo.
El burkini, un bañador que cubre la mayor parte del cuerpo. REUTERS

Holanda

En 2008 un club deportivo le pidió a dos mujeres que usaban esta prenda que abandonaran el lugar. Meses antes, la ministra de Deporte, Jett Bussemaker, había señalado que el burkini era "higiénico y seguro y no islamizaba el entorno deportivo". El club reconsideró su postura después de que el Ayuntamiento dijera que no se debía segregar a los distintos colectivos locales.

Francia

Uno de los primeros casos de una mujer a la que le prohibieron entrar en la piscina municipal fue en Emerainville, a las afueras de París, en 2009. La administración del centro argumentaba no se podía bañar con burkini  porque el reglamento prohibía bañarse vestida. El burkini está fabricado en poliéster, un material que absorbe poca agua, se seca rápido y resiste el cloro. La afectada trató de denunciar el caso pero finalmente desistió.

También en Francia se ha desatado la polémica por los casos de Marsella y Cannes, que han abierto el debate sobre si debería legislarse el uso de este bañador en lugares públicos.

Italia

En 2009, una mujer musulmana se marchó indignada de una piscina de Verona después de que le dijeran que "asustaba a los niños" por usar burkini. Además, la administración le pidió mostrar la etiqueta para ver con qué tipo de tela estaba fabricado, y argumentó que "la regla exige que se usen trajes de baño que muestren posibles heridas o enfermedades de la piel".

Ene 2014, sin embargo, un tribunal de Turín consideró discriminatoria la decisión del municipio de Varallo, que prohibía y castigaba con una multa económica el uso de burkini en cualquier piscina. El mismo Ayuntamiento había colocado anuncios donde se prohibía el burka y el niqab (velo integral) en lugares públicos, pero el tribunal mandó retirarlos.

Noruega

Después de la controversia en Francia e Italia, Noruega adoptó la postura favorable al bañador islámico. La Administración de Oslo declaró en 2009 que las mujeres podían ir a las piscinas municipales con burkini porque era importante que quien viva en la ciudad pueda usar estos centros. La regulación de la capital solo dice que para entrar al agua se debe llevar ropa limpia y diseñada para bañarse.

En julio pasado, una escuela estableció que las niñas musulmanas no pueden faltar a clases de natación como no pueden faltar a las de matemáticas. Así que aprobaban que los padres que pudieran comprar un burkini a sus hijas, lo hicieran.

Alemania

En septiembre de 2013 la justicia alemana se inclinó a favor del burkini. Todo empezó por el caso de una niña marroquí de 11 años en Fráncfort. Sus padres querían evitar que fuera a clases de natación y conviviera con chicos en la piscina y presentaron un recurso legal cuyo principal argumento era que por su religión, una mujer no puede dejarse ver otra cosa que la cara y las manos. La escuela dio entonces la opción del burkini, y aunque la familia la rechazaba, dos años después el máximo tribunal del país señaló que esa prenda es la mejor opción para las niñas musulmanas y sentó un precedente legal.

Marruecos

Aunque en las playas sí es común el uso del bañador musulmán, varias cadenas hoteleras dieron la nota en 2014 cuando prohibieron su uso, sobre todo en Casablanca y Marrakech. El argumento fue que era "por higiene, para evitar los microbios".