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La tormenta Earl toca tierra en el Caribe

El huracán se degradó a tormenta tropical tras pasar por Belice y se dirige a México, donde se esperan fuertes lluvias también por la tormenta Ivette

Las lluvias de las últimas dos semanas han causado grandes inundaciones en México, y no va a parar de llover. Las precipitaciones han dejado centros urbanos anegados y el suelo de algunas regiones rurales se ha reblandecido, por lo que la autoridad alerta de posibles deslaves y desbordamientos de ríos. Las tormentas Ivette y Earl amenazan al sureste del país así como a los centroamericanos Guatemala y Belice, que ya se preparan para hacer frente a este fenómeno.

Earl se convirtió en huracán al llegar a Belice, alcanzando vientos de 120 kilómetros por hora, según el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos. A su paso por Centroamérica se debilitó y regresó a su estatus de tormenta tropical, sin embargo, se espera que deje grandes lluvias en Guatemala y México.

Así luce la tormenta tropical Earl desde la Estación Espacial Internacional:

En México, los Estados sureños de Yucatán, Quintana Roo y Chiapas están en alerta ante la amenaza de Earl y ante la llegada de Ivette, por lo que el Gobierno de Yucatán prepara unos 200 albergues en caso de necesitarse; en Quintana Roo al menos cinco municipios están en alerta amarilla y en Chiapas hay alerta preventiva por las fuertes lluvias que se esperan para este jueves.

En casi todo el territorio mexicano se esperan lluvias de moderadas a intensas, sin embargo, las entidades mexicanas que tendrán las más fuertes tormentas son Chiapas, Yucatán, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz, Guerrero y Oaxaca, en el sur y sureste; así como el norteño Estado de Tamaulipas.

El servicio meteorológico advierte de otro riesgo: el suelo se ha reblandecido en algunas regiones por lo que podría haber deslaves, deslizamientos de laderas, desbordamientos de ríos y arroyos o afectaciones en caminos y tramos carreteros; así como más inundaciones en zonas bajas y saturación de drenajes en sitios urbanos.

Durante la temporada de huracanes -que en este 2016 inició formalmente el 15 de mayo- son comunes las anegaciones y deslaves en el sur del país y el Golfo de México. El Estado de Tabasco suele tener fuertes inundaciones durante la época de lluvias y en los sureños Guerrero y Chiapas, las zonas serranas sufren deslizamientos de tierra después de varios días de lluvias incesantes, que en ocasiones han derivado en tragedias cuando el área del deslave está poblada.

En las últimas dos semanas, la zona central ha registrado insólitas inundaciones en las zonas bajas de importantes urbes como León, en el Estado de Guanajuato, y al poniente de la Ciudad de México, capital del país.

Las tormentas tropicales son consideradas menores que un huracán, sin embargo, en zonas vulnerables pueden causar grandes daños aún siendo tormenta o huracán del primer nivel; como lo fue Stan en 2005, que causó alrededor de 250 muertes y dejó cientos de damnificados en México y Centroamérica, desde que era tormenta tropical y cuando se convirtió en huracán categoría 1.

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